
La alfombra roja de la cultura y el periodismo
Perfil bajo y revuelos mediáticos, en el foyer
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El mundo de la cultura y el periodismo porteño tuvo ayer su propia y glamorosa alfombra roja. En ordenada hilera, las personalidades fueron atravesando los flashes en el ingreso al teatro, espléndido para recibirlos, con perfil más bajo algunos y causando pequeños revuelos otros.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y el director del teatro, Pedro Pablo García Caffi, como dueños de casa, recibían a los invitados en el foyer , que esperaban puntuales su turno para expresarles comentarios que en general comenzaban con: "¡Al fin!".
Representantes diplomáticos, artistas, políticos, periodistas y empresarios colmaron los 2700 lugares dispuestos para presenciar la reapertura del teatro.
Guillermo Kuitca, el autor del diseño del nuevo telón, casi no se separó de Marta Minujin, de riguroso atuendo negro, con botas multicolores y cartera con forma de Obelisco. En el intervalo, ambos conversaron largamente en el primer piso con Julio Bocca y Eleonora Cassano, a quienes se les unió la coreógrafa Lidia Segni, que momentos antes había saludado junto a los bailarines de El lago de los cisnes en el escenario.
Valeria Mazza -vestida de Valentino y Tiffany´s, como explicaba ella misma- convocó la atención mediática y enseguida se encontró con el diseñador Gino Bogani, que un rato más tarde estaba sentado en la platea junto a Graciela Borges.
También Mirtha Legrand atrajo los flashes y las cámaras, y rápidamente se dirigió a su palco bajo, que compartió con Susana Giménez -provista de binoculares con los que miraba el palco oficial- y Enrique Pinti. Desde allí, las dos divas conversaban con todos los que se acercaban a saludarlas. Momentos antes, casi al mismo tiempo que el vicepresidente Julio Cobos, había llegado al teatro Ricardo Fort, de smoking negro y cabello tenso y brillante, acompañado por la actriz Adriana Salgueiro. Fort y Salgueiro compartieron casi en soledad el intervalo.
Los periodistas eran mayoría en la platea. Estaban Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Kirschbaum y su mujer, Silvia Fajre; Eduardo van der Kooy, Julio Blanck, Mónica Gutiérrez, Luis Majul, Alfredo Leuco, María O´Donnell, Chiche Gelblung, Oscar González Oro, Román Lejtman, Fernando Bravo, Gustavo Sylvestre, Marcelo Bonelli, Marcelo Longobardi y los empresarios Daniel Hadad y Héctor Magnetto.
Estuvieron presentes también el presidente del directorio de S.A. LA NACION, Julio César Saguier; el director de LA NACION, Bartolomé Mitre, y su señora, Nequi Galotti; el doctor José Claudio Escribano, miembro del directorio de LA NACION; el subdirector de LA NACION, Fernán Saguier, y el prosecretario general de Redacción Carlos María Reymundo Roberts.
Se vio, también, al embajador de España, Rafael Estrella; a Sergio Renán, al rabino Sergio Bergman -que conversaba animadamente con el empresario Gustavo Grobocopatel-, al padre Guillermo Marcó y al presidente de la DAIA, Aldo Donzis. También estuvieron Aníbal y Marlise Jozami, Lino Patalano, Juan José Sebreli, Luis Ovsejevich, Jorge Asís, Pacho O´Donnell, Avelino Porto, Canela y un exultante Jorge Telerman, de barba y sonrisa permanente. Pablo Codevilla se cruzó con Claudio Villarruel, Gastón Portal y Jorge Rial, y se vio también a Facundo Gómez Minujin, a una animada Marcela Tinayre y al actor Martín Seefeld.





