La aparición de los cuadernos podría complicar la situación de Oscar Centeno

Oscar Centeno
Oscar Centeno Fuente: Archivo - Crédito: Santiago Filipuzzi / LA NACION
Al comienzo de la investigación, cuando ingresó al régimen del arrepentido, dijo que los había quemado en una parrilla en su casa, por temor
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24 de octubre de 2019  

Oscar Centeno fue el primer detenido en la causa de los cuadernos. El día anterior a que se conociera la existencia de los registros, la Justicia allanó la casa del chofer y lo trasladó a la sede de los tribunales de Comodoro Py. Pocas horas después, cambió su abogado y decidió optar por el régimen del arrepentido.

Fue entonces cuando contó su versión de los hechos y confirmó haber escrito esos textos que estaban aportados a la causa como fotos digitalizadas y fotocopias. Luego dijo que los cuadernos aún estaban en su casa y hasta fue parte de una diligencia judicial en la que el fiscal Carlos Stornelli llegó a su casa a secuestrarlos.

En sus dichos dio detalles concretos a la Justicia del lugar donde estaban los cuadernos e indicó cómo hacer la búsqueda. Pero los funcionarios judiciales no encontraron nada.

A partir de entonces cambió la versión. Dijo que producto de la presión que lo aquejaba entonces había olvidado que los había quemado en la parrilla.

Desde entonces, la posibilidad de encontrar los cuadernos pasó a ser una ilusión de los pocos que nunca creyeron en sus argumentos. Sin embargo, la descripción de los hechos que hizo y el reconocimiento de la autoría de aquellas letras le sirvieron para ser tomado como arrepentido.

"Cuadernos, el documental"

Sin embargo, ahora algo cambió. En principio, y hasta que la Justicia determine la originalidad de las seis piezas aportadas a la causa que investiga la Justicia, al menos seis de los ocho cuadernos nunca formaron parte de ninguna fogata. Más aún, están en muy buenas condiciones de conservación. El destino de los otros dos aún es una incógnita.

Las cosas han cambiado para el remisero Centeno. Sucede que el hecho de haber contado que los destruyó por temor a tenerlos bien podría considerarse que terminó por resultar un ocultamiento de pruebas.

La ley del arrepentido establece un premio al imputado que aporta datos que permiten avanzar en la investigación. Y, por eso, tiene un premio que se lo pagará el tribunal oral con una pena más leve. Un año tiene el juez para sopesar la veracidad de aquel aporte.

La misma norma, además, no solo quita el premio si el imputado no dijo la verdad, sino que, además, agrava las penas.

Custodia y secreto

La posibilidad de que Centeno corra por ese camino es una de las que se barajaban ayer en los tribunales de Comodoro Py.

Actualmente, el remisero no está detenido, aunque sí con pedido de elevación a juicio, ya que el juez Claudio Bonadio consideró que fue integrante de una asociación ilícita. Si bien está en libertad, fue excarcelado no bien declaró como arrepentido e ingresó al régimen de protección.

Por estos días, dicen que algo ha cambiado. El exchofer de Roberto Baratta está alojado en un paradero que solo los custodios conocen. Si bien no tiene limitaciones a su libertad, por razones de seguridad todos sus movimientos son controlados por un grupo de elite que lo custodia.

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