La elección más difícil de vaticinar desde 1983

Joaquín Morales Solá

Joaquín Morales Solá, en LN+

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7 de agosto de 2019  • 20:48

A continuación, sus principales conceptos:

  • Estamos, tal vez, ante la elección más difícil de vaticinar desde 1983. Hay un factor emocional muy fuerte en esta elección, no solo está lo político y lo económico. El gobierno de Cristina Kirchner provocó muchas emociones, a favor, y en contra. Ambos sectores votan ciegamente.
  • El otro elemento, además de la emoción, es que el candidato de la oposición ( Alberto Fernández), no es el líder del partido de la oposición (Cristina Kirchner), esto es algo inédito. Y que el vicepresidente designe al presidente es un hecho nunca visto en la historia de la humanidad.
  • Hay diferencias entre ellos, y no se puede asegurar, como dijo hoy Alberto Fernández, que "nunca más se van a pelear". Porque puede haber conflicto entre ellos, y, seguramente, si hay diferencias, habrá conflicto. Si algo es seguro, es que Alberto Fernández no es Daniel Scioli ni Héctor Cámpora: tiene mucho más carácter y más conocimiento del Estado, no se va a dejar manejar.
  • Hay otro elemento novedoso, que es que el Gobierno está empatando en las encuestas viniendo de una situación económica muy complicada. Inflación, devaluación, caída del salario real, del empleo. A pesar de eso, Macri es competitivo. Nuevamente figura el factor emocional.
  • Además, muchísima gente se está definiendo en estos días. El proceso electoral es inhumano. Está armado por cabezas políticas que piensan en política hasta cuando duermen y creen que la gente es igual. No es así, la gente tiene sus cosas, y solo piensa en política cuando tiene tiempo. No puede meterse una campaña electoral en agenda desde abril cuando la elección se define en noviembre, encima, para una primaria que no es primaria, porque no hay internas.
  • Este sistema que espanta a la gente de la política debería cambiarse cuanto antes para las próximas elecciones, y hacer el proceso más breve. La gente está harta de escuchar políticos que hace siete meses están diciendo lo que van a hacer si ganan el año siguiente, que tampoco han dado grandes propuestas políticas. Por esto la gente decide su voto sobre la hora.
  • Este elemento es nuevo para Macri. En 2015, el que padeció la fuga de votos fue Daniel Scioli, a través de Sergio Massa, que sacó un 20%. Ahora, hay un paquete de un 15% de votos ( Lavagna, Espert y Gómez Centurión) que son votos probables de Macri, y no van a estar con Macri.
  • Todos estos elementos hacen muy impredecible a esta elección del domingo. Puede haber un triunfo importante de la oposición o puede haber, inclusive, un triunfo del Gobierno. La clave es que este proceso cansó a la gente por lo largo y tedioso que es.

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