Luis Majul: "Quisieron meternos presos: lo van a intentar de nuevo"

Luis Majul: "Quisieron meternos presos, lo van a intentar de nuevo"

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Luis Majul
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5 de julio de 2020  • 21:03

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A continuación, sus principales conceptos:

  • Nunca he recibido tanto amor como en las últimas horas. Lo tengo a flor de piel. Sabía que mi familia chica, a la que tanto estoy haciendo sufrir, me amaba. Ahora sé cuánto y cómo. Les prometí que antes de tomar una decisión pensaría primero cómo los afectaría. Seré más meticuloso. Pero no me callaré, tampoco abandonaré mi trabajo. No tengo miedo por lo que me pueda pasar, aunque insistan en querer meterme preso.
  • No soy de los que lloran, sin embargo, en los últimos días he llorado un poco. No me importa que mis agresores puedan pensar sobre esto.

  • No lloré por miedo, ni por bronca, ni por odio. Lloré de emoción y de agradecimiento. Por eso ahora me siento más fuerte que nunca. Hay una infinidad de personas a las que les estaré agradecido eternamente. Mencionaré a algunas.
  • A mi mujer, mi hijo y mi hija. Mis hijos están hechos de la misma madera noble que su mamá. Son seres muy amorosos, y heredaron de mi padre lo mejor que nos legó: la libertad y el pensamiento crítico.

  • A mi mamá y mis hermanas. A quienes trabajan en La Cornisa y están soportando acusaciones mentirosas que impactan en su familia. A Alfredo Leuco, a quien hoy vamos a entrevistar. El sabe porqué. A Marcelo Longobardi porque al advertir la posibilidad cierta de que nos detuvieran puso en estado de alerta a gran parte de la sociedad.

  • A Jorge Lanata, por poner, como siempre, las cosas en su lugar, al decir: "Si viene el Diablo con el tridente a darme información, yo la recibo, la chequeo y la publico. Para eso soy periodista". A Jorge Fernández Díaz. Él también sabe bien porqué.
  • A Fernán Saguier, por su apoyo profesional e institucional. Pero sobre todo emocional. A los más de 300 colegas que firmaron la solicitada que apareció hoy y que está teniendo un enorme impacto nacional e internacional. Sin embargo, a quienes siguen la saga como si fuese una novela por entregas quiero advertirles: esto no es ficción.
  • Tenemos elementos para pensar que van presionar de nuevo con la intención de meternos presos o ensuciarnos todavía más. El apriete público de Pablo Moyano al nuevo magistrado de la causa de supuesto espionaje fue ilustrativo. El "Salvaje" declaró: "Ojalá que el juez que agarre la causa siga con las mismas ganas que Villena".
  • Quiero hacer un anuncio y un anticipo. El anuncio: la doctora Silvina Martínez, especialista en asuntos de corrupción, será la abogada que me ayudará a enfrentar las disparatadas acusaciones. No estoy imputado ni procesado, pero siempre responderé, si la Justicia lo requiere. La elegí a ella porque es honesta, valiente y coherente. A pesar de que hace años la vienen atacando con mentiras y operaciones sucias, no le pueden doblegar.
  • Silvina denunció tanto los grandes hechos de corrupción de los gobiernos de Cristina Fernández, como las irregularidades en las administraciones del gobierno de Mauricio Macri y el gobierno de la Ciudad. Vive de su trabajo. Todavía no tiene casa propia. No es una abogada carancho, ni una sacapresos, ni una penalista que lucra con la desesperación de sus clientes para embolsar honorarios multimillonarios. Es decidir, todo lo contrario a lo que representan Daniel Llermanos y Gregorio Dalbón.
  • Todo lo contrario de lo que representa Carlos Beraldi, quien, según el excontador de la familia Kirchner, Víctor Manzanares, habría pactado un cobro de siete millones de dólares para asistir a Cristina Fernández, Cristóbal López y Fabián de Sousa, entre otros. Es curioso porque todos estos abogados les vendieron a sus clientes la estrategia del lawfare. Son caros y además, ineficientes. Todavía no pudieron probar la inocencia de sus clientes en casi ninguna causa de corrupción.
  • Un periodista que cubre judiciales me dijo: "Dime que abogado te defiende y te diré quién eres". Ojalá pueda estar a la altura de Silvina Martínez.
  • La causa del supuesto espionaje ilegal está contaminada. Quizá se contamine más si quienes la tramitan aceptan investigar, para congraciarse con el poder de turno, las disparatadas acusaciones que viene haciendo Llermanos de forma mediática y errática. Parece que las presentó en el expediente el jueves pasado. Es una ensalada mal hecha, con ingredientes falsos. Contempla la delirante hipótesis de que algunos periodistas participamos de actividades de espionaje ilegal.
  • Llermanos ya me acusó de lo mismo una decena de veces. Fui sobreseído por la Justicia tantas veces como las que me acusó. La sentencia está firme, y data de octubre del año pasado. Moyano y Llermanos deberán afrontar una demanda por daños y perjuicios.
  • Atención, las disparatadas denuncias también fueron recibidas, en abril del año pasado, por el actual juez de la causa de supuesto espionaje, Auge, quien subrogaba un tribunal de Lomas de Zamora. Entonces Auge devolvió las actuaciones a su colega Ariel Lijo, por una cuestión de competencia. Lijo primero y la Cámara Federal después, me sobreseyeron y liberaron de culpa y cargo. Además pusieron a la libertad de expresión por encima de los divagues de mis acusadores impresentables.
  • Aunque, no estoy imputado, acabo de enviar al juez Auge un escrito formal, desarmando una por una, las mentiras de Moyano- Llermanos. Poniéndome a su disposición.
  • Envié copias al Presidente de la Nación, a la vicepresidenta, al titular de la Cámara de Diputados y a las organizaciones nacionales e internacionales de defensa de la libertad de expresión más prestigiosas y respetadas.
  • Hace más de 40 años que trabajo de periodista. Escribí varios libros de investigación donde se revelaron numerosos casos de corrupción. Nunca fui condenado por publicar un dato falso. Durante la última década, tuve que usar parte de mi energía en defenderme de numerosas denuncias falsas. Fui sobreseído en todas las oportunidades. Repito: en todas.
  • No me considero un héroe ni un santo ni el dueño de la verdad. Tampoco elegí el lugar donde me acaban de poner. Pero no les va a alcanzar ni todo el dinero del mundo ni todo el poder del Estado ni los escraches ni las mentiras ni las amenazas de meterme preso para hacer que me calle la boca. No somos lo mismo que ellos. No van a poder.

Por: Luis Majul
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