
Lula, otro presidente que aumentó su patrimonio
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También obligado a presentar declaraciones patrimoniales, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, tuvo que soportar en los últimos días una embestida de sus opositores por el incremento en sus bienes registrado durante los cuatro años que lleva en el poder.
En ese período, casi duplicó sus propiedades: al asumir la presidencia había declarado poseer 423.000 reales en bienes; en su última presentación oficial la cifra subió a 839.000 reales (alrededor de 1,2 millones de pesos).
El dato le valió ironías de sus opositores, que recordaron el calificativo que Lula promovió para sí mismo: "El primer presidente obrero de Brasil". Aun así, las críticas quedaron en eso. En Brasil no es habitual el preconcepto ideológico hacia el progreso económico personal.
El Partido de los Trabajadores (PT) optó por firmar una aclaración preventiva: "Se debe al ahorro de parte de su salario como presidente de la república, a su jubilación y a las ganancias de inversiones anteriores a 2002".
El presidente tiene inmuebles en São Bernardo do Campo, en las afueras de San Pablo, y un departamento en la costa, en la ciudad de Guarujá.
Desde los años 80, Lula ha cobrado sueldos como sindicalista, diputado, dirigente del PT y presidente de la Fundación Instituto da Cidadanía. Ahora gana 8843 reales por mes, más una jubilación (como tornero) de 4294 reales (en total, unos 19.000 pesos). Además, cobra intereses por inversiones en plazos fijos y acciones por más de 200.000 dólares.
Lula oficializó el mes pasado su postulación para ser reelegido. Su principal rival, el empresario Geraldo Alckmin, del Partido Social Demócrata, también presentó una declaración de bienes, pero más austera que la del presidente: juró tener 692.000 reales (unos 990.000 pesos).




