
Malvinas: Londres descuenta el apoyo de los EE.UU.
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WASHINGTON.- El canciller británico, Robin Cook, afirmó que "no hay muchas diferencias" entre el punto de vista del Reino Unido y el de los Estados Unidos en relación con el diferendo de soberanía por las islas Malvinas.
La Nación le había preguntado si la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, lo llamó por teléfono para hablar sobre las Malvinas luego de la visita del presidente Carlos Menem a los Estados Unidos, en enero último.
"Hablo de muchas cosas con Albright, aun del tema Falklands (Malvinas)", respondió Cook, sin desmentir a Menem, que fue quien dijo que ese contacto había existido.
Sin embargo, el canciller británico agregó: "No me gustaría que usted infiera por esto que hay muchas diferencias entre nuestros puntos de vista". Con mucha diplomacia, y la típica ironía inglesa, la frase de Cook pareció sugerir que Menem no encontrará en la Casa Blanca a un aliado para forzar a los ingleses a sentarse a una mesa para negociar la disputa por la soberanía.
Durante su última visita a los Estados Unidos, Menem planteó la cuestión de las Malvinas durante el encuentro con su par Bill Clinton, y le pidió que intercediera para que el Reino Unido aceptase un diálogo al respecto.
Al salir, el presidente argentino afirmó que Clinton le había prometido que hablaría del tema con el primer ministro británico, Tony Blair. La gestión -según afirmó Menem en una entrevista con La Nación , en enero último- finalmente quedó en manos de Albright.
Voceros del Departamento de Estado dijeron luego que no harían comentarios sobre lo que consideran "conversaciones privadas". La respuesta de Cook fue la primera reacción, del lado británico, a la gestión que había intentado Menem en enero último.
Durante una conferencia de prensa que brindó al llegar aquí, donde participará de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), La Nación también preguntó a Cook por la reunión que el canciller Guido Di Tella le solicitó el lunes último con carácter de "urgente".
El ministro argentino quiere hablar con su par británico sobre la cancelación de los vuelos que había entre Chile y las islas, decisión adoptada por el gobierno de Eduardo Frei en represalia por la detención en Londres del ex dictador Augusto Pinochet.
Encuentro de cancilleres
El tema más urgente para Cook es la crisis en Kosovo. "No tengo ninguna reunión agendada para este fin de semana", afirmó el canciller de Blair.
"Pero estaría contento de encontrarme con mi buen amigo Guido Di Tella; será una buena oportunidad para tener una conversación constructiva al respecto", dijo.
Di Tella logró que Chile, Uruguay y Brasil rechazaran establecer un contacto aéreo desde sus territorios con las islas, a menos que el vuelo tuviera una escala en la Argentina continental, posibilidad resistida en las Malvinas.
Al respecto, Cook consignó: "Guido sabe perfectamente que cualquier cosa que se decida en relación con las Falklands (Malvinas) debe tener el consentimiento explícito de los isleños".
Al terminar la Guerra de Malvinas, de 1982, los isleños cortaron todos los contactos con la Argentina. Y el Reino Unido se niega desde entonces a debatir la cuestión de la soberanía, a pesar de las resoluciones de las Naciones Unidas que instan a las partes a entablar una negociación.
El Foreign Office, en otros casos, se mostró favorable al restablecimiento de algunos vínculos entre las Malvinas y el continente, pero, al referirse a los vuelos, Cook aclaró ayer que no tomarán ninguna decisión en contra de la voluntad de los isleños.
De las islas a Bariloche
Luego de una larga espera, el canciller Guido Di Tella recibió ayer la promesa del gobierno chileno de que, finalmente, habrá un avión que despegue desde las islas Malvinas para aterrizar luego en la Argentina continental. Si bien inicialmente se anunció que ese avión haría una escala en el aeropuerto internacional de Ezeiza, se decidió anoche que el aterrizaje sea en la ciudad de Bariloche, mañana. Luego, el vuelo continuará hacia Puerto Montt, en territorio trasandino. Los cambios respecto de los planes acordados el martes último entre los cancilleres Di Tella y José Miguel Insulza, de Chile, sólo responden a un pedido expreso de Héctor Cárdenas Barrientos, pescador accidentado hace nueve días en un buque que operaba en cercanía de las islas. El vuelo está destinado al traslado del operario.
"Tiene familiares en Puerto Montt y quiere ser hospitalizado allí", explicaron fuentes diplomáticas del vecino país. Si bien el avión despegará esta tarde, sólo llegará mañana a Bariloche, ya que el piloto desea pasar una noche en las islas. Di Tella dio detalles del vuelo ayer, en el gabinete.





