Mario Negri: "No me rasgo las vestiduras por las encuestas ni por internas"

El candidato a gobernador por un sector de Cambiemos sostiene que la fractura provincial no impacta en el armado nacional
Fuente: Archivo
El candidato a gobernador por un sector de Cambiemos sostiene que la fractura provincial no impacta en el armado nacional
Gabriela Origlia
(0)
15 de marzo de 2019  

CÓRDOBA.- Mario Negri ya es candidato a gobernador por Córdoba Cambia y dice que ya cerró el capítulo de la interna fracasada y la ruptura de la alianza en esta provincia. En diálogo con la nacion planteó que la fractura "no debería tener impacto" a nivel nacional. "Son dos elecciones absolutamente distintas ", afirmó, en referencia a la votación presidencial.

Respecto del reclamo de la UCR de más espacio en la sociedad política, apuntó: "Son sectores y a veces parece que ponen más énfasis en los problemas y se confunden con el objetivo de que no debemos volver al pasado".

-¿Cómo impactará la ruptura de Cambiemos en Córdoba a nivel nacional?

-No debería tener impacto más allá de las noticias, porque, claro, esta es una provincia importante. Todos teníamos la esperanza de estar juntos por primera vez, porque hay que recordar que Cambiemos no existía tampoco en 2017 cuando [Oscar] Aguad fue candidato a gobernador. Pero a nivel nacional, no afectará; son dos elecciones absolutamente distintas. El impacto será local. El peronismo ya cambió su nombre por estética y por marketing, y eso ya es un síntoma, en la sociedad hay síntomas de cambio. Que los dirigentes no tengan coincidencia no implica que la gente no quiera cambiar.

-¿Por qué fracasaron las vías para concretar un acuerdo?

-No sé; yo puedo hablar por mí, hice todo el esfuerzo. Quien propuso un método de encuestas fue Marcos Peña en una conversación entre los socios de Cambiemos y no solo conmigo. Después, el doctor Ramón Mestre lo rechazó y propuso encuestas no vinculantes. Yo aceptaba cualquier alternativa; es mentira que no fuimos a la interna. Fuimos, presentamos la misma lista que ahora inscribimos como Córdoba Cambia, en la que hay una porción más que significativa del radicalismo. La UCR es una idea, no un aparato, y eso la gente lo demostró hace rato. Cuando había una parte de Cambiemos que estaba con Mestre estaba todo perfecto, después ya no. La historia terminó de la manera que no me hubiera gustado, pero propuse alternativas.

-¿Las encuestas son herramientas para definir candidatos?

-No me rasgo las vestiduras ni por las encuestas ni por las internas. Por supuesto que las encuestas fracasan, pero parece que sirven para una cosa y para otra no. Si le dan bien a [Mauricio] Macri no sirven, si le dan bien al peronismo, sí. En Córdoba, en el radicalismo hubo solo dos internas para elegir gobernador; la última fue cuando Ramón Mestre padre fue con Edgardo Grosso; perdimos la elección y no volvimos más al poder. En 2017 tampoco hubo PASO para legisladores; el sector oficialista del radicalismo arregló la lista en Buenos Aires y puso tres de los cinco candidatos. Busqué consenso y no se logró; Mestre en 2015 bajó la interna para intendente y se autoproclamó. Hay que poner la energía al servicio del cambio.

Dónde Voto: consultá el padrón electoral 2019

-¿Cómo sigue usted en el radicalismo cordobés?

-Como siempre, como un militante de toda la vida. Yo aguanté los trapos cuando muchos de los que están ahora saltaban por la ventana y se colgaban en las reuniones de Néstor Kirchner. Estoy orgulloso de eso; la UCR no tiene dueño y menos un "capanga".

-¿Qué rol debe tener la UCR en Cambiemos? ¿Lo debe rediscutir?

-Es el planteo de algunos sectores internos, no de la UCR. Los debates son buenos, siempre. Hace más de un año dije que Cambiemos necesitaba un service, un salto cualitativo. Acercar una coalición es ordenar las prioridades; para bailar el tango se necesitan dos, lo debe recordar el radicalismo. Es una responsabilidad de todos. Pienso así, pero no me hace perder el objetivo de que hay que frenar el pasado que quiere volver. Hay que pisar la pelota y no poner más énfasis en los problemas que en que no vuelva el pasado.

-¿Vendrá Macri a hacer campaña con usted?

-Al Presidente no lo molesto, tengo sentido del pudor. Hay recesión, hay problemas económicos no distintos a los que hubo en otros momentos, pero ahora pegan alaridos. Lo dejo trabajar. Recibo adhesiones de Lilita [Carrió], [Gerardo] Morales, [María Eugenia] Vidal. Esto no es una guerra, es una elección para cambiar Córdoba. Si las encuestas fallan, ¿por qué les creen a las que dan ganador a Schiaretti? El periodismo las toma para unos sí y para otros no, ¿de qué estamos hablando?

-¿Cree que lo expulsará la UCR cordobesa?

-¿A mí? No sé. Pero si lo hacen, ¿cómo me van a sacar las ideas, los valores? Quien encabeza la lista de legisladores del otro sector en 2007 estaba del otro lado. No tengo odio ni rencor, pero me preocuparía si me expulsaran [Amadeo] Sabattini, [Raúl] Alfonsín o Illia. Con los que están ahora me sentiría como con un acto de honor, como si me estuvieran entregando una medalla.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.