Menem promete un salariazo, más planes sociales y "guerra" al delito

El candidato presentó su plan de gobierno en un acto reservado, en la Sociedad Rural Propone aumentar los sueldos un 20 por ciento Dice que devolverá los depósitos en la moneda original Insiste en la participación de las FF.AA. en seguridad interior
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29 de noviembre de 2002  

Carlos Menem presentó ayer la plataforma de gobierno de su campaña para volver al poder: un compendio de promesas de alto impacto que incluyen un aumento general de salarios en el sector privado, la ampliación de los planes sociales y la devolución en la moneda original de todos los depósitos atrapados en los bancos.

La lista de proyectos prometidos incluye la "guerra al delito" con la participación de las Fuerzas Armadas, que tanto revuelo causó desde que el ex presidente mencionó el tema por primera vez.

Unos 1000 técnicos de todo el país escucharon ayer en la Sociedad Rural a Menem y a su compañero de fórmula, Juan Carlos Romero, durante la presentación de los planes. Fue un acto cerrado, casi secreto, filmado por un equipo de video con la intención de usar fragmentos en el futuro para una campaña de propaganda, informaron fuentes del comando de campaña del candidato.

Con toda la intención de romper el rechazo que, según las encuestas, genera su figura en amplios sectores de la sociedad, Menem quitó ortodoxia a su propuesta económica y afirmó su apelación a la mano dura para combatir el delito.

No es casual que el primero de los 10 capítulos en que se divide la plataforma esté dedicado a la ayuda estatal para los pobres.

"Venimos a gobernar para dar soluciones, no limosnas. En nuestra próxima acción de gobierno vamos a encarar dos situaciones de emergencia extrema: el hambre y la inseguridad", enfatizó Menem durante el discurso ante sus técnicos.

En el área social se incluye la profundización de los planes de jefas y jefes de hogar, que -paradójicamente- creó su máximo enemigo político, el presidente Eduardo Duhalde.

La eficacia que le reconoce a ese programa (al menos en cuanto a control social) la mayoría de los dirigentes del país llevó a Menem a mantenerlo entre sus promesas.

Un juramento

También se habla de la instrumentación de una tarifa social en los servicios públicos y el lanzamiento de un plan alimentario de emergencia que alcanzaría a 8,5 millones de habitantes. "Juramos hoy, aquí, que vamos a terminar con el hambre en nuestra tierra", señaló ayer Menem. Y agregó que destinará 1400 millones de pesos a solucionar ese flagelo.

En materia de seguridad, la amenaza de usar las Fuerzas Armadas en el combate del delito acapara la atención del plan menemista en el capítulo de la plataforma denominado "Guerra al delito para terminar con la inseguridad".

Allí se habla de un "equilibrio entre prevención necesaria y represión justa". "Vamos a arrancar la hierba mala y a sembrar", sentenció Menem durante su discurso.

Sin duda, el otro gancho que espera explotar el ex presidente durante su campaña es el aumento generalizado de salarios, casi una resurrección del "salariazo" que prometió en 1989, cuando llegó a la Casa Rosada por primera vez.

"Uno de los principales problemas de la economía es la terrible caída del poder adquisitivo. Se puede lograr un aumento del orden del 30 por ciento al eliminar los impuestos al trabajo y volcarlos al salario del sector privado", explicó el economista Pablo Rojo, coordinador del programa económico menemista.

Según su explicación, la eliminación de exenciones impositivas permitiría compensar la caída en la recaudación que produciría la anterior medida.

En el capítulo económico de la propuesta se destacan títulos como reinsertar la Argentina en el mundo, volver a permitir la libre circulación del dólar, prohibir la emisión de moneda espuria, fomentar la conformación de la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y un compromiso de equilibrio fiscal.

Si gana, Menem pedirá al Fondo Monetario Internacional (FMI) una reprogramación de los vencimientos de los próximos tres años y renegociará la deuda externa con acreedores privados.

De lo que nunca se habla en la plataforma escrita (y filmada) que empezará a difundirse en todo el país a partir de ahora es de la palabra "dolarización", con poco magnetismo en la población.

En la lucha interna entre los economistas de Menem triunfó la palabra "convertibilidad", que apela a recuerdos de épocas mejores.

En regiones

El último capítulo de la propuesta concentra los proyectos sobre reforma política e institucional, coordinados por el ex diputado Javier Mouriño.

Se destaca en ese tramo el tan promocionado plan de regionalización del país. "Se crearán seis regiones para terminar con la macrocefalia centralista que impide el desarrollo argentino", señalaron los técnicos menemistas.

Además, se eliminaría una cámara del Congreso, se reducirían las legislaturas provinciales y los poderes judiciales, mientras que (como cualquier programa político que se precie de tal) se promete la supresión de la lista sábana.

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