
Milei, en el Congreso: la puesta en escena y las imágenes que la transmisión oficial eligió no mostrar del recinto
Las tomas que transmitió la cadena nacional evitaron a gran parte de los dirigentes opositores, pese a que el Presidente les hablaba a ellos desde el atril; también esquivó a algunos libertarios; Villarruel activó su propia cámara
El Gobierno cuidó al detalle la puesta en escena durante la Asamblea Legislativa que inauguró un nuevo período de sesiones ordinarias. La transmisión oficial evitó mostrar a gran parte de la oposición y la ubicación de los invitados fue diseñada para reforzar una imagen de fortaleza oficialista y para minimizar las voces críticas.
En un tono abiertamente confrontativo, Javier Milei respondió a las provocaciones de la oposición, aunque en la transmisión oficial solo se escuchaba su voz. En el recinto, en cambio, los gritos fuera de micrófono y los carteles se distinguían con claridad. Fue parte de lo que la cadena nacional no mostró: un Presidente que replicaba a voces que quedaban fuera del aire y que solo podían reconstruirse a través de registros extraoficiales y publicaciones en redes sociales. Un intercambio que Milei libró casi en soledad, con el control total de la escena.

Milei apuntó contra referentes de izquierda y del kirchnerismo y recurrió a descalificaciones personales. Le dijo “chilindrina troska” a Myriam Bregman (FIT) y “oligarca vestido de pordiosero” a Juan Grabois (Patria Grande).
— Myriam Bregman (@myriambregman) March 1, 2026
Mientras la izquierda exhibía carteles contra el alineamiento con Donald Trump -“Gatito mimoso de Trump”-, el kirchnerismo protestó por el caso $LIBRA y por la reforma de la ley de glaciares, con consignas como “Sin agua no hay mate”.

Frente al tono beligerante de Milei, Germán Martínez se acercó al estrado para transmitir su disconformidad a Menem y Villarruel. “Nos habían adelantado que iba a ser un discurso de confrontación de gestión contra gestión, no esto”, recriminó el jefe del bloque Unión por la Patria en Diputados.

En ese clima, algunos legisladores opositores decidieron abandonar el recinto. La cordobesa Alejandra Vigo fue la primera en retirarse. Luego lo hicieron la neuquina Julieta Corroza y la bonaerense Teresa García, cercana a Cristina Kirchner.
Florencia Carignano, una de las pocas referentes del kirchnerismo que asistió a la asamblea, escuchó parte del discurso presidencial de espaldas, en señal de protesta.

Fuera del encuadre oficial también protagonizaron cruces los tuiteros libertarios con referentes del kirchnerismo y la izquierda. Las escenas circularon rápidamente en redes sociales. Santiago Caputo, el asesor presidencial, estuvo acompañado por Daniel Parisini -conocido como Gordo Dan- y el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio. Mientras la oposición cuestionaba su presencia, ellos respondían con gestos desde el palco.

Nada de eso mostró la transmisión oficial, que tampoco enfocó a otros integrantes de las Fuerzas del Cielo, la agrupación juvenil que rodea a Caputo. Los tuiteros libertarios están enfrentados con Menem -presidente de la Cámara de Diputados- en la disputa interna por el control político. Como anfitrión, Martín Menem también tuvo incidencia sobre el esquema de planos.
Otro foco de atención dentro del Congreso fue la vicepresidenta Victoria Villarruel, otra relegada en la transmisión pública. Distanciada de la conducción política del Gobierno, recibió junto a Menem a Milei y a su hermana en las escalinatas del Congreso. Para asegurarse imágenes propias, el Senado dispuso una señal paralela a través de Senado TV. “Pidieron específicamente una cámara para ella porque sabía que la iban a anular”, explicó a LA NACION una fuente del canal.

Gracias a esa transmisión quedaron registrados el frío saludo entre el Presidente y su vice -omitido en la señal oficial- y un gesto de Villarruel hacia la secretaria general de la Presidencia mientras caminaban hacia el recinto, escenas que rápidamente se viralizaron en las redes.

Durante el discurso, la vicepresidenta se mostró incómoda. Por momentos miró el celular y evitó sumarse a los aplausos de la militancia. La cadena nacional solo la incorporó al plano cuando Milei hizo referencia a un “ataque sin precedentes” tras las elecciones bonaerenses y habló de quienes, “opositores y propios”, soñaban con “abrazar el sillón de Rivadavia”.

Diez gobernadores asistieron a la ceremonia y llegaron en tandas. La mayoría tiene diálogo fluido con la Casa Rosada. Jorge Macri (CABA), Leandro Zdero (Chaco), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Alfredo Cornejo (Mendoza) sellaron acuerdos electorales con Milei. Claudio Poggi (San Luis), Marcelo Orrego (San Juan), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Martín Llaryora mantienen distancia política, aunque acompañaron al oficialismo en votaciones clave.
El dato político lo aportó Santiago del Estero. El gobernador Gerardo Zamora envió a su sucesor, Elías Suárez, pese a que sus legisladores siguen integrando el interbloque con el kirchnerismo. Zamora hace rato amaga con romper filas y despegarse de la conducción de la exvicepresidenta.

Suárez fue el primero en llegar y quedó ubicado en la última fila reservada para mandatarios provinciales, casi sin contacto con el resto.
Llaryora y Pullaro, identificados como el grupo “SanCor” por las provincias que gobiernan, ingresaron juntos tras reunirse con sus legisladores del bloque Provincias Unidas.
El inicio de una jornada alborotada
La militancia llegó primera. Desde temprano aguardó en las inmediaciones del Congreso hasta que se habilitó el ingreso, alrededor de las 17.30. Una hora más tarde ya ocupaba los palcos superiores y algunos del primer piso. Muchos se apuraron a conseguir lugares con buena vista para registrar con sus celulares el ingreso de Milei, que durante el discurso no hizo referencia a la presencia juvenil.

Su participación fue determinante en las imágenes que el Gobierno eligió mostrar. Hubo una decisión de hacer planos cortos de las bancas libertarias aplaudiendo, así como de los palcos de entusiastas que vitoreaban “Presidente, Presidente”. Pero el plano completo muestra un recinto diferente: la otra mitad, la que no aparece, permanecía en silencio.
Mientras el recinto se llenaba, los legisladores libertarios aprovecharon el clima distendido previo para las selfies. Cuatro diputadas de La Libertad Avanza (LLA), vestidas de blanco, posaron juntas para una foto que llamó la atención por la coincidencia cromática. Entre ellas se destacaba Karen Reichardt, que llevaba una capa sobre los hombros.

En los palcos donde se ubicaron los militantes se encontraba la senadora bonaerense Florencia Arietto, que vestía una camisa violeta en línea con la colorimetría libertaria. Desde allí arengó al Presidente y celebró el discurso en sus redes sociales. Arietto pasó en los últimos años por el massismo, Juntos por el Cambio y, ya en la última elección presidencial, apoyó a Horacio Rodríguez Larreta antes de acercarse al oficialismo.
Cerca suyo se ubicaron el exintendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela -que espera desembarcar en la Agencia de Seguridad Migratoria- y los economistas Miguel Boggiano y Antonio Aracre.
El equipo económico, especialmente mencionado por Milei durante el discurso, tuvo un lugar destacado. El viceministro de Economía, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, siguieron la asamblea desde un balcón cercano al que ocuparon los padres del Presidente. Allí también estuvo la legisladora porteña y titular local de LLA, María Pilar Ramírez, referente cercana a Karina Milei en la Ciudad.












