Milei en Mar del Plata: entre una versión rockera de la mano de Fátima Florez y su presentación en la “cumbre anti-zurda”
El Presidente subió al escenario del teatro Roxy y cantó en el espectáculo de su expareja; ahora da un discurso en una nueva edición de La Derecha Fest; el mandatario recibió apoyo, pero también hubo protestas en su contra
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MAR DEL PLATA.- Desentendido de las protestas que a menos de 50 metros se volvieron cada vez más ruidosas a medida que transcurría la obra teatral que lo tenía primero como espectador, y sobre el final como estrella invitada, Javier Milei cantó y bailó su especial versión de “El rock del gato”, invitado por la actriz y bailarina Fátima Florez, su expareja, en el cierre de una mini-gira por Mar del Plata.
Lo que no se esperaba fue la salida, que sorprendió hasta a la propia seguridad: el retiro del Presidente coincidió con la salida de quienes habían ido a ver a otra sala lindera al cantante Pedro Aznar. “Hijo de puta, hijo de puta”, le cantaron a coro. Milei no se quedó callado: trepado a la camioneta les respondió con gestos y un “igual los estoy haciendo ricos a todos”.
Poco antes, en la esquina del Centro de Arte Roxy se cruzaban sus seguidores al grito de “Presidente, Presidente” y sus opositores respondían con un “Que se vaya” a repetición, el Presidente dejaba todo sobre el escenario con su voz rasposa al extremo, fiel a su desparpajado estilo musical, a ritmo de Los Ratones Paranoicos. Los espectadores, que colmaron la sala, lo festejaron como ya había ocurrido a su ingreso, vitoreado y muy solicitado para fotos mientras se ubicaba en la platea junto a su hermana, Karina Milei, y la ministra de Desarrollo Humano, Sandra Pettovello.

Los espectadores, que colmaron la sala, lo festejaron como ya había ocurrido a su ingreso, vitoreado y muy solicitado para fotos mientras se ubicaba en la platea junto a su hermana, Karina Milei, y la ministra de Desarrollo Humano, Sandra Pettovello.
Fue la de esta noche, sin tener gran dimensión, la expresión callejera de reprobación más importante que encontró en su paso por esta ciudad en el denominado “Tour de la gratitud”, que al cabo de dos jornadas le reportó muy buena recepción de locales y turistas, que lo acompañaron y vivaron allí por donde anduvo.

Las expresiones de repudio las pudo percibir a su paso por esa esquina de San Luis y Rivadavia, donde se había concentrado el duelo verbal de fanáticos. La caravana de vehículos de la comitiva presidencial pasó a velocidad, rumbo al sur donde Milei cerrará su paso por la ciudad con un discurso en La Derecha Fest, un encuentro convocado en cercanías del faro por sectores radicalizados de La Libertad Avanza.
En un parador de la zona sur, a metros del faro y mientras el presidente de la Nación dejaba sobre las tablas su versión furiosa de El Rock del Gato, varios referentes de La Libertad Avanza daban forma desde el atardecer a su propio paraíso presentado como “cumbre anti-zurda”, también con algo de música y micrófono abierto para realzar la figura presidencial y su gobierno desde las voces de figuras como Patricia Soprano, el ahora senador bonaerense Guillermo Montenegro, Gabriel Ballerini, Nicolás Márquez y Agustín Laje.
El jefe de Estado repitió así aquella aventura de hace dos años, cuando por primera vez asistió aquí a esa misma sala teatral y también invitado por Fátima Florez, cabeza de la compañía y por entonces su novia. Ahora, apenas su amiga y, a la luz de los hechos, al menos por un rato compañera de elenco.

Después de la muy buena y calurosa concurrencia que encontró este lunes por la noche, primero cuando llegó al Hotel Hermitage y luego al emprender por el paseo comercial Güemes una caminata a los empujones entre fanáticos, coronada con un recorrido en camioneta y desde allí un discurso, Milei volvió a tener una demostración explícita de cariño de sus seguidores.
Fotos y arenga
Este oasis marplatense de apoyo popular le reservó un par de capítulos más a lo largo de este martes de agenda intensa para el mandatario: saludó, se sacó fotos y arengó a cientos que lo esperaron sobre Avenida Colón, justo cuando iba a salir rumbo a su primera actividad del día y la más formal de todas, que fue la visita a la empresa Lucciano’s que tiene su fábrica de helados, alfajores y chocolates en el Parque Industrial General Savio.

Recorrió la planta de la firma que tiene casi 100 sucursales en distintos puntos del mundo, saludó al personal, se sacó fotos, recibió aliento con varios “viva La Libertad Carajo” y hasta vio bajar a obreros de la construcción, desde un andamio, para abrazarlo. Junto a su hermana, Karina, se llevaron de souveniers un delantal blanco y un popurrí de la variedad de exquisiteces que allí se producen. Si bien se había mencionado algún posible encuentro más amplio con empresarios locales, nada de eso se concretó.
Completada esa recorrida, en compañía de propietarios de la empresa y algunos de sus colaboradores, hizo la primera de las escalas previstas en el teatro Roxy, que lo tendría más tarde como gran estrella invitada de la noche. Pasó por allí casi una hora, lapso en el que ensayó la participación musical que aceptó hacer en la obra que encabeza durante esta temporada Fátima Flórez.
Llegó poco después de mediodía y antes que ella. Se familiarizó con el escenario, ajustaron la dinámica del momento en que se sumará al espectáculo y bocetaron la versión muy personal del “Rock del gato” que el propio Milei eligió para este show y que ha había presentado alguna vez en el Movistar Arena.

En principio descartó un segundo tema porque debía partir rápido hacia su participación en “La Derecha Fest”. “Lo vi muy bien, el ensayo muy lindo, parecía que habíamos practicado hace años”, dijo Flórez temprano y aclaró que hicieron varias pasadas con banda en vivo y del mismo tema musical, que se programó para el final de la obra. “Enseguida se sintió cómodo y la voz sonaba espectacular”, aseguró.
Afuera también se había montado un operativo similar al que se desplegó la noche anterior en el paseo comercial de calle Güemes: calles cortadas y gran presencia de efectivos de fuerzas de seguridad para garantizar un acceso y salida rápida del Presidente y su custodia.

También frente al teatro Roxy se agolpó gran cantidad de gente; esta vez los saludó con algo más de distancia, ya sin contacto físico. Tendría otra dosis más de aplausos en su regreso al hotel, donde ya permaneció hasta su escala de artista de temporada.
Gritos de reprobación
El Presidente también se encontró con alguna resistencia. En Güemes, la noche del lunes, lo esperó un grupo de jubilados para reclamar por sus haberes y beneficios.
Al llegar al hotel, desde la vereda opuesta a la que coparon sus fanáticos, lo insultó un grupo nutrido. Al paso, durante la caravana, también hubo gritos aislados de crítica dirigidos en particular a él y a su hermana. Frente al teatro, tras el ensayo, se aprehendió a un joven que intentó golpear la camioneta que lleva al jefe de Estado.

Milei, desde ubicación preferencial, celebraba la apertura del show con besos lanzados a Flórez, al mismo tiempo que en la esquina de Rivadavia y San Luis, a 50 metros de esa sala, crecía la tensión de quienes protestaban por su presencia. Se generaron cruces de cánticos, tal como había ocurrido la noche del lunes en el paseo comercial de calle Güemes, entonces de menor dimensión. Aquí hubo gritos subidos de tono y toda la custodia, con personal de infantería más vallas, se reforzó en ese sector.
Las quejas por allí algunos las llevaron a carteles. En su mayoría con referencia a los incendios en la Patagonia y otros con críticas a Milei por su alianza con Estados Unidos. En la vida presidencial no todos son aplausos.




