
Para Fernández, si gana la Alianza será por la prensa
El ministro de Economía dijo que se busca "orquestar un golpe mediático" y que la clase media está mejor, pero que ve un país distorsionado por el periodismo
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El ministro de Economía, Roque Fernández, acusó ayer a la prensa de orquestar "un golpe mediático" y dejó entrever que si el oficialismo pierde en las elecciones del próximo domingo será por la acción de los medios.
"El justicialismo debería ganar con el 60 por ciento de los votos", sostuvo, pero dijo que existe un "golpe de Estado mediático que trata de desnaturalizar los logros del Gobierno".
Agregó que "la clase media está mejor, pero evidentemente ha sido inundada por una campaña mediática que le está mostrando un país que se contradice con el que está viviendo".
El ministro formuló estos conceptos en diálogo radial con Bernardo Neustadt. Más tarde, consultado por La Nación en la represa de Yacyretá, agregó que "el 70 por ciento de la prensa apoya al Frepaso", información que adjudicó a la Fundación Conrad Adenauer. Sin embargo, allí no pudo establecerse la veracidad de lo dicho por Fernández, pues durante la jornada nadie atendió varios llamados telefónicos de La Nación .
Curiosamente, el ministro contradijo una conocida expresión de Juan Domingo Perón, quien solía solazarse de que cuando tenía a la prensa en contra, ganaba las elecciones.
Enterado de las expresiones de Fernández, el presidente Menem manifestó su desacuerdo en una reunión con colaboradores.
Horas antes, Menem se había referido a los medios durante un almuerzo con Mirtha Legrand. Dijo que no está "en favor ni en contra" de que capitales extranjeros inviertan en la prensa y advirtió que el Gobierno impulsará una ley antimonopólica que evite la concentración económica.
"El monopolio es malo, ya sea a través de capitales extranjeros o nacionales", apuntó. "Creo que en tanto y en cuanto no se legisle sobre este tema, las cosas deben ser como están sucediendo."
El resultado electoral inquieta a tres ministros
Rodríguez dijo que si gana la Alianza peligrará la estabilidad
Los hombres del Gobierno demostraron su grado de preocupación por los resultados de las elecciones del domingo próximo al acusar al periodismo por lo que ellos intuyen que no será una victoria a ultranza del PJ, al calcular que los votantes todavía no reflexionaron respecto de a quién van a votar y al sugerir que la estabilidad estará en peligro si gana la Alianza.
El ministro de Economía, Roque Fernández, por ejemplo, acusó ayer a la prensa de orquestar un "golpe de Estado mediático".
"El justicialismo debería ganar por el 60 por ciento de los votos y, seguramente, los va a ganar con su caudal histórico, debido a este golpe de Estado mediático que trata de desnaturalizar los logros del Gobierno", afirmó.
Asimismo, agregó que "la clase media está mejor, pero, evidentemente, ha sido inundada por una campaña mediática que le está mostrando un país que se contradice con el que está viviendo".
Fernández, en un diálogo por Radio América con Bernardo Neustadt, dijo que "la gente no come vidrio y el 26 se va a ver que el poder mediático tiene límites".
Más tarde, consultado en Yacyretá por La Nacion acerca del porqué de semejante afirmación, Fernández explicó: "El 70 por ciento de la prensa apoya al Frepaso, y no lo digo yo, surgió de una encuesta que recientemente hizo gente de la Fundación Konrad Adenauer".
La Nación intentó comunicarse con dicha fundación para verificar los datos de esa encuesta; sin embargo, nadie atendió.
Palos en la rueda
Antes, en el mismo diálogo por radio, Fernández afirmó: "Hay que destacar que el Gobierno tiene que gastar una gran cantidad de energía para modernizar a la Argentina, tratando de sacar los palos en la rueda que le ponen aquellos que fueron incapaces de gobernarla".
Respecto de la desocupación, el ministro dijo que hacia el 2000 habrá una "ocupación bastante plena". Aquel que en 1996 recorría cuatro o cinco lugares y no conseguía trabajo, hoy ya en uno tiene una oferta y hasta el hermano que estaba buscando trabajo ya lo consiguió".
Por su parte, el ministro del Interior, Carlos Vladimiro Corach, afirmó que, en los días que restan de campaña electoral, "la gente hará una reflexión de lo que ocurrió antes y después de que el presidente Carlos Menem llegara al gobierno en 1989, al apuntar contra los flancos débiles de la gestión radical, uno de los componentes fuertes de la alianza opositora".
Y pronosticó que el electorado "va a comparar cómo está el país desde 1989 en adelante, cómo estaba en el ´89 y cómo está ahora, y va a reflexionar sobre los componentes de la Alianza, va a decir quiénes de los que gobernaron el país están en la Alianza".
El tercer lancero oficial fue el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, que auguró que el justicialismo "va a mantener los resultados electorales que tuvo desde 1989 hasta la fecha" y vaticinó que si gana la Alianza, "peligra la estabilidad".
Por otro lado, subrayó: "La Alianza tiene un paquete impositivo que nuevamente le va a meter la mano en los bolsillos a la gente y, por más que ellos digan que no, es así, es evidente que atenta contra la estabilidad".
Amplio rechazo político por dichos de Fernández
Ecos: en tanto Menem como legisladores del PJ y de la oposición se pronunciaron en desacuerdo con la idea de un "golpe de Estado mediático"
Desde el presidente Carlos Menem hasta legisladores justicialistas y de la oposición rechazaron en forma unánime las expresiones del ministro de Economía, Roque Fernández, que habló de un eventual "golpe de Estado medíatico", como se informa por separado.
Si bien el Presidente evitó hablar en público sobre las apreciaciones de Fernández, allegados a Menem revelaron que éste no comulgó con la frase del titular del Palacio de Hacienda.
El secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, en tanto, no se mostró de acuerdo con Fernández, pero opinó que "no es una novedad que gran parte de los medios de prensa son tendenciosos y opositores al Gobierno".
"Roque es un ministro brillante, con él la economía mejoró mucho, pero no estoy de acuerdo sobre su apreciación respecto de un golpe de Estado mediático", opinó, palabras más, palabras menos, el jefe del Estado, ante colaboradores inmediatos, no bien se enteró de las declaraciones de su ministro.
En el mismo tono de rechazo a las expresiones de Fernández se mostraron legisladores del PJ consultados por La Nacion.
El diputado menemista Luis Rubeo dijo: "Tengo la convicción de que Fernández está influido por el clima especial de campaña electoral", y de inmediato aclaró: "No suscribo sus declaraciones, porque hablar de un golpe mediático en la Argentina de estos días es estar fuera de la realidad".
Rubeo expresó que "la Argentina vive en una democracia plena y funciona con pluralidad, por lo que hablar de un golpe de Estado no se ajusta en lo más mínimo a la realidad".
Déspotas y emisarios
El diputado duhaldista Luis Obarrio calificó de "ligeras" y "apresuradas" las declaraciones del ministro de Economía. Expresó: "Los argentinos estamos maduros como para aceptar una derrota electoral en caso de que la haya".
Dijo también: "Hablar de un golpe de Estado mediático es desmesurado en un país donde hay una democracia madura y ya hemos enterrado los fantasmas del pasado".
El diputado del PJ porteño Miguel Angel Toma expresó: "Los golpes de Estado de cualquier naturaleza han sido desterrados de la vida política argentina". Añadió: "Agitar fantasmas del pasado o echarle la culpa a la prensa recuerda a los déspotas que mataban a los emisarios porque no les gustaban los mensajes que transmitían".
El legislador del PJ de la Capital resaltó también que "la libertad de prensa es sinónimo de democracia y que, por lo tanto, es la garantía que existe para no volver al pasado".
Algunas fuentes de la Casa Rosada aclararon que Fernández "tiene autonomía para hacer declaraciones, al igual que el resto del gabinete".
Sólo Kohan, al ser consultado por La Nacion, recordó que "a la prensa no le gustaba Menem como candidato a la presidencia en 1988 y alentaba a Antonio Cafiero". Remarcó que "muchos medios a veces no informan con objetividad, sino que destruyen malintencionadamente y escriben con poca neutralidad".
Kohan no quiso hablar de un "golpe de Estado mediático", como lo hizo Fernández, por lo que en ese punto prefirió llamarse a silencio.
La oposición
Desde la oposición, el diputado Rodolfo Rodil (Frepaso) dijo que "en el justicialismo se están preparando para una derrota y por eso siempre le echan la culpa a la prensa".
El legislador frepasista destacó también que "hablar de un golpe de Estado es estar ausentes de la realidad y ponerse en actitud defensiva ante una inminente derrota".
Por otra parte, el diputado Melchor Cruchaga (UCR) sostuvo: "Los medios en la Argentina han sido acosados duramente en los últimos años y por todo ello es injusto e inadmisible que ahora se pretenda colocarlos en una actitud desestabilizadora". Para el legislador radical, "en vez de atacar a la prensa hay que protegerla y no condicionarla, como se pretende hacer".
Una frase con historia
En el frondoso anecdotario de Juan Domingo Perón quedó grabada en la memoria colectiva del periodismo aquella frase según la cual afirmó: "Cuando tuve a los diarios en contra, gané; cuando los tuve a favor, me echaron del gobierno".
Si bien se pueden encontrar diferentes versiones con respecto a las palabras exactas, el concepto no varía en su esencia.
Una de las interpretaciones que se pueden hacer es que Perón prefería tener a "la prensa en contra", lo cual no es tan exacto, ya que por aquella época (fines de la década de los ´40 y principios de los ´50) el gobierno peronista buscó controlar los medios de comunicación.
Presionó y llegó a la expropiación de diarios que no compartían las ideas ni la actitudes del Gobierno. Controló rígidamente a las emisoras de radio y a la incipiente televisión.
En 1995, cuando Carlos Menem ganó la reelección, recordó aquella frase de Perón y dijo: "Les gané a los medios de comunicación".
Ayer, el ministro de Economía, Roque Fernández, habitualmente un hombre cauto, sostuvo que el oficialismo pierde votos por lo que él calificó de "un golpe de Estado mediático".
Desde hace un tiempo en el oficialismo se habla de "el partido de los medios". Olvidan que el periodismo no es un partido político.
Menem, optimista al respaldar a Scioli
El presidente Carlos Menem dio anoche un fuerte espaldarazo al candidato a diputado nacional por la Capital Daniel Scioli, auguró un triunfo del oficialismo el domingo próximo y volvió a criticar con dureza a la Alianza.
Lo hizo durante el acto de cierre de campaña del PJ porteño, en el galpón 2 del predio de la Sociedad Rural, en Palermo. La capacidad del lugar se vio desbordada, mientras los organizadores dijeron que había más de 16.000 personas. Aunque la cifra parecería abultada, lo cierto es que hubo una gran movilización de ómnibus por parte de los sindicatos porteños, principalmente de la Uocra y de la UPCN, los más poderosos, que cruzaron cánticos permanentemente.
Menem, que fue aplaudido en numerosas oportunidades, afirmó: "Triunfaremos el 26, vamos a continuar avanzando hasta el ´99 y en el ´99 les aseguro que el PJ va a triunfar de punta a punta. Instalaron (por la Alianza) una campaña de que ésta era una elección de vida o muerte, pero se equivocan, es una más, donde el PJ se presenta para garantizar la democracia".
Volvió a calificar de "violenta" a la Alianza, y agregó: "En esos sectores había un perimido socialismo y, cuando la casa central cerró, la URSS, acá siguen funcionando algunas sucursales".
Scioli, por su parte, apostó "al voto positivo" y dijo que ingresó en la carrera política porque el segundo tramo de la gestión de Menem "es el de la solidaridad. Las demás fuerzas políticas son pesimistas, porque no quieren ver el crecimiento de la Argentina. El PJ es la garantía para que este proceso no se detenga".
El candidato dijo que "la Capital aportará muchos votos para que en el nivel nacional el PJ gane y haga la diferencia".
En el acto también habló el postulante a legislador porteño Octavio Frigerio y estuvieron, además de otros candidatos oficialistas del distrito, el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez; los ministros Carlos Corach y Jorge Domínguez; el senador Eduardo Bauzá y el embajador en Roma, Erman González.




