
Permiten al hijo de una diputada estar preso en la casa de su novia
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El imputado reúne los requisitos previstos por la ley: no tiene antecedentes policiales ni penales. Por eso, la jueza que lo procesó y le dictó la prisión preventiva por homicidio en grado de tentativa le atenuó las condiciones de detención: lo mandó de la comisaría a la casa de la novia, provisto de un dispositivo electrónico que permite a las autoridades controlar que cumpla con la pena provisional.
La cuestión, sin embargo, adquiere un matiz totalmente diferente cuando al ejemplo anónimo se le colocan nombres y circunstancias concretas.
El beneficiado es hijo de la diputada nacional justicialista Mirta Rubini; se llama Marcos Pablo Alberti y está acusado de haber disparado con una escopeta, desde dentro de la casa de su madre, en Junín, para intimidar y ahuyentar a los centenares de manifestantes que, con gritos y cacerolazos, hostigaban a la legisladora. Al hacerlo, casi mató de un tiro en el abdomen a Antonio Luis Bustos, un muchacho de 21 años que había ido hasta la casa del barrio Sarmiento, en la noche del 23 de enero último, "sólo para ver qué pasaba", según él mismo declaró, una vez repuesto.
La multitud, al filo de la medianoche de aquel día, incendió la vivienda de la diputada Rubini, que luego de la tragedia quiso justificar lo injustificable y sostuvo: "Una cosa es cuando la gente está fuera de tu casa, pero cuando se meten adentro y tratan de arrasar con todo, si uno no se defiende lo matan". Pero la fiscal Silvia Ermácora concluyó que a Bustos lo alcanzó una posta de escopeta mientras estaba en medio de la calle y cuando nadie, aún, había intentado avasallar la propiedad de la legisladora.
Gracias a la resolución que el lunes último firmó la jueza de garantías de Junín Marisa Miriam Muñoz Saggesse, Alberti -abogado, de 32 años- juntó sus efectos personales y fue trasladado desde la comisaría de Vedia, en la provincia de Buenos Aires, hasta el departamento de su novia, el 6° "E" del edificio situado en Billinghurst 1565, en la Capital.
Para controlar que cumpla su arresto preventivo en ese lugar, a Alberti se le colocó una tobillera electrónica que emite una señal que puede ser monitoreada por el Servicio Penitenciario Bonaerense. Lo curioso es que, en este caso, la medida alternativa de detención se cumplirá fuera de la jurisdicción del sistema carcelario provincial.
Muñoz Saggesse tiene 43 años, está casada con el presidente del Círculo Médico de Junín, Tomás Campeni, y es jueza de garantías desde hace tres, cuando su designación en ese cargo fue aprobada por el Senado bonaerense. En esa época, justamente, Mirta Rubini integraba ese cuerpo en representación de Junín.





