Por ley, el Gobierno quiere asegurarse que Clarín no acceda a espectro 4G
El proyecto de "desarrollo satelital" anunciado ayer por la Presidenta le asigna las frecuencias disponibles a la estatal Arsat; para modificarlo harán falta dos tercios del Congreso
1 minuto de lectura'

La presidenta Cristina Kirchner anunció por segunda vez ayer el ingreso de la empresa estatal Arsat en el sector de las comunicaciones móviles al asignarle el espectro que Arlink (firma del grupo Manzano-Vila) obtuvo en la licitación de diciembre pasado y finalmente perdió por falta de pago. Pero además, incluyó esa asignación de frecuencias como anexo de un proyecto de ley de desarrollo satelital que exigiría luego mayorías especiales para ser modificado, algo que parece destinado a bloquear el acceso de la operadora Nextel, recientemente adquirida por el grupo Clarín, al espectro que necesita para poder competir en los mismos servicios que las tres restantes (que se reparten el 97% del mercado en tercios).
"Vamos a lo más importante, al Anexo 1: cómo se van a incrementar los recursos [de Arsat]. Hace poco tiempo se llamó a licitación de los espacios de comunicación 4G. Uno de ellos, por falta de pago, quedó vacío. Por lo tanto, vamos a transferir esa banda 4G a Arsat para que pueda asociarse con terceros, que pueden ser empresas pero todo bajo el marco que se prevé en la estructura del Estado, para que como sociedad anónima que es pueda para tener sustentabilidad", improvisó la Presidenta tras detallar las mayorías especiales que serán necesarias para modificar la ley de Desarrollo de la Industria Satelital Argentina (que se descuenta será aprobada antes del 10 diciembre por la mayoría oficialista en ambas cámaras).
"Se va a prohibir la venta de acciones clase A [de Arsat] sin previa autorización del Congreso. No queremos que tanta inversión patrimonial, intelectual y de conocimiento luego le sea arrebatada a los argentinos. Queremos darle institucionalidad a todo esto que hemos logrado entre todos. También se prohíbe la venta de los recursos esenciales y asociados a la tecnología sin la autorización del Congreso", explicó Cristina Kirchner, en lo que parece una alusión al espectro.
Hasta ahora, la asignación de espectro no se hacía por ley ni decreto, sino por resolución de la autoridad de aplicación de la ley de telecomunicaciones. A partir de la aprobación del proyecto que la Presidenta enviará al Congreso, si el próximo gobierno quisiera licitar el espectro -tal como ocurrió en diciembre pasado- deberá antes lograr que los dos tercios de los diputados y senadores aprueben su modificación. Debatirán constitucionalistas y jueces si una ley aprobada por simple mayoría puede crear para el dictad de otra norma la exigencia de mayorías especiales.

La decisión de incluir el espectro en una ley estratégica como la anunciada se inscribe en la guerra abierta entre la administración Kirchner y el grupo Clarín, que adquirió la operadora Nextel con la mira puesta en las frecuencias que Manzano-Vila dejaron vacantes (curiosamente les habían sido adjudicadas a pesar de que Arlink es controlada por la empresa Supercanal, que tiene abierto un concurso de acreedores desde hace 14 años). Por el momento, Clarín tiene el 49% de las acciones de Nextel y una opción por el 51% restante si la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Aftic) –controlada por una mayoría de miembros militantes de la agrupación La Cámpora– aprueba la operación.
La semana pasada, la Aftic –con base en expedientes abiertos en 2001– canceló frecuencias que Nextel había obtenido después del 2000, lo que podría afectar a 800.000 de los 3 millones de clientes de la operadora. Además,dictaminó que la operación de compra de Clarín viola la ley denominada Argentina Digital y amenazó con quitarle a Nextel la licencia para dar servicios de telecomunicaciones. Esas resoluciones –a cuya aprobación contribuyó el director de la Aftic por el Frente Renovador que lidera Sergio Massa– podrían terminar en los Tribunales, terreno en el que desde hace seis años se resuelven las disputas entre el gobierno nacional y el grupo Clarín. Esta vez, el primer kirchnerista en enterarse del desembarco del grupo de medios en la telefonía móvil había sido el candidato a presidente Daniel Scioli.
Para ingresar en el sector de las comunicaciones móviles con alcance nacional, sea de manera directa o por medio de cooperativas o pymes, además de espectro hace falta una red fija y la instalación de cientos de radiobases. Por lo pronto, Arsat tiene una extensa red de fibra óptica de unos 35.000 km que, llamativamente, aún no fueron "iluminados" -como se dice en la jerga del sector- y por lo tanto no prestan servicio. También cuenta con algunas decenas de sitios donde instalar radiobases –donde actualmente funcionan 86 estaciones de la televisión digital–. Sobre esos recursos podría comenzar a montar una red propia, que igualmente requerirá una inversión no menor a US$ 1000 millones y varios meses para su despliegue y puesta en funcionamiento.
De los 35.000 km de fibra óptica desplegados con fondos públicos, sólo está operativo el tramo que une el territorio continental con la isla de Tierra del Fuego por el estrecho de Magallanes y que es operado por la empresa privada Telefónica.
La idea de crear una empresa móvil estatal sobre la base de Arsat tiene ya varios años. Según el extenso documento interno "Análisis de alternativas de lanzamiento al mercado móvil", al que accedió LA NACION en su momento, la firma especuló en julio de 2013 con la adquisición de la filial local de Nextel (ahora adquirida por Clarín). En ese trabajo figura la alternativa de trabajar con "un socio local que adquiere Nextel" y "forma sociedad con Arsat, quien aporta el espectro".
La de ayer fue la segunda vez que la Presidenta en persona anuncia el desembarco de Arsat en la telefonía móvil. La vez anterior ocurrió el 13 de diciembre de 2012, cuando Cristina Kirchner y su ministro de Planificación, Julio De Vido, presentaron lo que se conoció como Libre.ar, la operadora estatal de comunicaciones móviles que llegó a tener imagen corporativa con logotipo incluido. En ese momento se dijo que el proyecto iba a utilizar las frecuencias para redes 3G que había devuelto Telefónica tras la fusión de Movicom y Unifón que dio lugar a Movistar en 2004. Finalmente, ese espectro se licitó en diciembre pasado y quedó en manos de Personal y Claro.
Como en aquella oportunidad, en el gobierno nacional dicen ahora que Arsat funcionaría como un operador mayorista y se asociaría a "firmas privadas y cooperativas para poder incrementar la oferta de telefonía móvil en el país".
1El Gobierno repatrió a más de 200 argentinos varados en Emiratos Árabes
2Piden procesar a un empresario de medios por haber extorsionado a Lilia Lemoine con fotos íntimas
- 3
Encuesta: se prenden luces de alerta para Javier Milei por el crecimiento del malhumor social
- 4
Nuevos blancos en la mira del Gobierno




