
Récord de empleados en el Congreso en los últimos 10 años
Hasta 1906 había más diputados y senadores que trabajadores legislativos
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No sólo los números de la deuda externa o los índices de desempleo aumentaron alarmantemente en los últimos años de la historia de la Argentina: la burocracia también creció en forma significativa en el Congreso.
Mientras que hasta 1906 el Congreso de la Nación tuvo menos empleados que legisladores, la cantidad promedio de trabajadores del Parlamento superó durante la última década en 30 veces al número de diputados y senadores.
El récord de empleados estatales en el Congreso se registró durante la primera presidencia de Carlos Menem (1989-1995), con un total de 10.865 trabajadores en las Cámaras legislativas, estableciendo una proporción de 35,6 trabajadores por legislador. Como contraposición a estas épocas de "abundancia", la menor cantidad de empleados por diputado y senador fue de 0,3. Esto fue durante el gobierno de Bartolomé Mitre (1862-1868) donde se observó un plantel de sólo 25 empleados en todo el Congreso.
Los datos surgen de un informe de la consultora Centro de Estudios Nueva Mayoría y evidencian el persistente crecimiento de las estructuras burocráticas en la Argentina a lo largo de los últimos 150 años.
"El estudio fue realizado a partir de los presupuestos nacionales desde 1865 en adelante y toma como referencia la cantidad mínima de agentes previstos para cada año, entre personal de planta y contratados", expresó a LA NACION Felix Garzón Maceda (h), uno de los investigadores encargados de realizar el trabajo de Nueva Mayoría.
La relación entre el personal del Congreso y el total de legisladores mostró un gran salto a partir de 1983, con la reapertura del Congreso y el retorno de la democracia.
Ese año la cifra era de 29,9 empleados por legislador y en adelante el número de estatales en el Congreso no volvió a ubicarse por debajo de 26 empleados por cada diputado o senador.
En la presidencia de Raúl Alfonsín (1983-1989) y en la primera de Menem (1989-1995) la cantidad de legisladores nacionales fue de 302 y 305 respectivamente. En el primer caso se llegó a 29,9 empleados por legislador nacional y en el segundo a un récord histórico: 35,6 empleados por cada representante en el Congreso.
En la segunda presidencia de Menem (1995-1999) y en la de Fernando de la Rúa (1999-2001) se descendió a 29,4 y a 26,1 empleados por legislador, respectivamente. Esta reducción encuentra una explicación en la reforma constitucional de 1994, que dispuso que el número de senadores se ampliara de 48 a 72.
Los últimos datos que arroja el informe de Nueva Mayoría establecen que durante el mandato De la Rúa, los empleados del Congreso eran 8575 y la proporción de 26,1.
Desde la presidencia de José Figueroa Alcorta (1906-1910) los empleados del Congreso superaron en número a los encargados de dictar las leyes.
En la primera presidencia de Juan Perón (1946-1952), la cantidad de legisladores se elevó a 238 y la proporción era de 6,9. Esa cantidad llegó a 7,9 en la presidencia de Arturo Frondizi (1958-1962) y alcanzó a 11,1 en la de Arturo Illia (1963-1966). Hasta 1906 no se superó a un empleado por legislador, hasta 1946 no pasó de los 4 por cada diputado o senador, mientras que superó los 10 en 1963 y los 30 en 1990.






