Sin polémicas y con frases positivas: así es el manual de campaña de Cambiemos
Un viaje al interior de la estrategia del oficialismo de cara a las PASO
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Todos los candidatos de Cambiemos están aprisionados por el marketing de campaña. El instructivo proselitista indica que no deben producir definiciones claras sobre políticas públicas ni sobre conflictos concretos, ni regalarle títulos a los medios de prensa y sus discursos solo deben transmitir sentimientos y emociones positivas: esperanza, cercanía y equipo.
En un viaje al interior de la campaña de Cambiemos, LA NACION pudo saber que el asesor ecuatoriano, Jaime Durán Barba, es el que analiza las encuestas, suministra información y pautas estandarizadas. Pero el cerebro, el estratega, es el jefe del Gabinete, Marcos Peña.
Las decisiones de Peña son inapelables. Cualquier candidato o dirigente que las desoiga es reconvenido en el acto y puede quedar fuera del círculo selecto de toma de decisiones.
Hacia el interior del Pro, a Peña se le reconoce haber sido el estratega del triunfo en todas las elecciones desde 2007 hasta aquí. “Los candidatos no deben tirar títulos para los diarios, deben seguir un formato muy rígido de discurso”, confió a LA NACION un alto funcionario.
Un "reto" para Carolina Píparo
“No deben dar definiciones sobre temas conflictivos: economía, seguridad, aborto, etc”, confirmó otro. Un ejemplo de lo que no se debe hacer: el 18 de julio, Carolina Píparo, candidata a diputada bonaerense por La Plata, propuso bajar la edad de imputabilidad de los menores.
En una conferencia de prensa en la ONG “Amparo” junto al candidato a diputado nacional Guillermo Montenegro, Píparo respondió que “hay una realidad latente y es el menor que ya ha delinquido una, dos y tres veces, que ha cometido un robo a mano armada… ¿Qué estamos esperando?”.
En la intimidad de Cambiemos confiaron que Píparo fue convocada por el comando de campaña de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y le explicaron que esas definiciones no son convenientes.
De todos modos, le reconocen a Píparo buena capacidad de aprendizaje del formato duranbarbista. Además, su imagen es muy buena y por ese motivo la llevan a muchos distritos diferentes a hacer campaña.
Bullrich y el aborto
Otra infracción al manual ecuatoriano cometió el propio Esteban Bullrich, primer candidato a senador por Cambiemos. Anteayer el ex ministro de Educación se pronunció en contra del aborto: “Ni una Menos también es si hay una beba adentro, la estas matando”, dijo.
Señaló que el aborto “es quitar una vida” y que el Estado “tiene que prevenir y poner a disposición anticonceptivos”. La postura contra el aborto es mayoritaria en el macrismo, pero es cierto que ese conflicto cruza transversalmente todas las fuerzas políticas.
“En este momento necesitamos todos los votos y no podemos espantar a quienes puedan estar a favor del aborto. El cambio pasa por la economía, las obras y la lucha contra la corrupción. El aborto no estaba en el libreto. Pero Esteban es católico y no podía decir otra cosa”, dijo un funcionario.
Solo emociones positivas
La premisa del discurso de Cambiemos es transmitir sentimientos y emociones positivas. Por ese motivo, los candidatos bonaerenses tienen orden de nombrar a María Eugenia Vidal en varias oportunidades en cada discurso o declaración periodística.
Se la debe vincular con “el cambio que está llevando adelante en la provincia” y con los conceptos de “equipo”, “trabajando juntos”, “esperanza”, “sí, se puede” y “felicidad”. También se menciona a los beneficiarios de las políticas, gente de a pie, por su nombre de pila, para mostrar "cercanía". Y para eso se hacen los timbreos por todas las provincias.
El presidente Mauricio Macri marcó el camino anteayer cuando confirmó ante una pregunta periodística de Canal 9 de Mendoza que impulsará las reformas laboral, jubilatoria e impositiva. No dio precisiones ni definiciones, pero transmitió emociones positivas. “Son cosas que tenemos que debatir para tener más trabajo, crecer más y ser felices”, dijo. Y anticipo que esas reformas serán “fruto del consenso de toda la sociedad”.
También el Presidente respeta a rajatabla el formato del discurso y en distintos actos de la última semana, tanto en La Rural como en diversas provincias, repitió estas frases textuales y exactas:
“Por eso cuando los escucho... y no lo puedo creer” (en referencia al kirchnerismo) “Aquellos que nos han gobernado tantos años... Ahora vienen con distintas propuestas y distintos partidos...” “A decirnos que ellos tienen soluciones” y “después de tantos años de gobernar lo que nos dejaron son problemas y ruinas... no lo puedo creer”.
Vidal, más que Macri
En los equipos internos del Gobierno hubo discusiones del “ala política” con Duran Barba y su instrucción de nombrar sólo a Vidal en los discursos de la provincia de Buenos Aires.
“Macri es el jefe del proyecto y muchos bonaerenses y porteños votan referenciados por los intendentes y por el gobierno nacional, sin detenerse en los gobiernos provinciales”, señalaron en algunos sectores del macrismo. La respuesta que pudo escuchar LA NACION es que Macri no mide tan bien en la tercera sección electoral del conurbano, aunque sí en la primera y en el interior del país.
En cambio, las marcas de “María Eugenia” y “Cambiemos” miden muy bien en toda la provincia y en todo el conurbano, donde hay que pelearle los votos al peronismo duro y al kirchnerismo.
Las propuestas y el discurso se delinea en los focus groups de Duran Barba. Se debe decir lo que la gente valora y lo que quiere escuchar. El dato de la gestión que valora la mayoría en esos estudios de campo, en los últimos seis meses, es la obra pública. En segundo plano, rescata la lucha contra las mafias de la policía bonaerense.
Eso explica el motivo por el cual esos dos temas aparecen en todos los discursos de Vidal y de los candidatos de Cambiemos.
Ello disparó también que los equipos de campaña hayan salido a buscar beneficiarios de obras públicas y de la creación del Same para encontrar historias de vida vinculadas a los logros de la gestión y del cambio. Las historias de vida dan la noción de “cercanía” con la gente.
Las obras públicas se hacen con fondos nacionales y provinciales. Pero en los municipios gobernados por el PJ, el problema que encuentra Cambiemos es que los intendentes peronistas ponen carteles de su gestión y los candidatos macristas se las ven en figurillas para explicar que esas obras son de Macri y de Vidal. Esto genera roces y discusiones en los territorios.
¿Y las encuestas?
Duran Barba y Marcos Peña cierran el cerco informativo de las encuestas. Sólo acceden a las más precisas Vidal, Macri y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. El círculo áulico de Macri. Solo algún candidato puede conocerlas excepcionalmente.
“El propósito es no generar exitismo ni derrotismo para no influenciar a los candidatos en ningún sentido. No queremos que bajen los brazos ni que den por ganada la elección”, explicó un funcionario de la Casa Rosada.








