
Tango, bromas y política en el cumpleaños de Cafiero
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El cumpleaños del senador Antonio Cafiero (PJ-Buenos Aires) no sólo es un ritual en el justicialismo. En el festejo del histórico dirigente peronista las diferencias internas quedan afuera de su tradicional casona de San Isidro. Los políticos se relajan, al menos por un rato.
Fieles menemistas y duhaldistas se rieron a carcajadas con los chistes del ex funcionario del Gobierno devenido cómico de teatro de revistas Moisés Ikonicoff, y cantaron, sin pudores, el tango "El día que me quieras" de la mano de la cantante María Volonté.
Esta vez faltaron el presidente Carlos Menem y el gobernador bonaerense, Eduardo Duhalde. El riojano fue al casamiento de la hija de su amigo Armando Gostanian, y el bonaerense regresa hoy de sus misteriosas vacaciones (no se sabe si estuvo en Brasil o en España). Pero llamaron a Cafiero y lo felicitaron por sus 76 años.
Impecable y coqueto como siempre, con un traje gris y una corbata marrón, el protagonista se dio el gusto: cantó y bailó tangos, sopló las velitas con amigos, y se rió con Ikonicoff: "El menemismo es como la meningitis, te mata o te quedas medio bol...", fue uno de las bromas del ex político.
Cafiero no quiso regalos. Y dejó su deseo impreso en las invitaciones: "Desearía no recibir ningún presente. El mejor regalo que pueden hacerme es destinar el importe del mismo para la asociación cooperadora del Hospital Materno Infantil Ana Goitía" (en honor a su fallecida esposa).
Los presentes, la mayoría políticos, depositaron su "regalo" en una urna. Al final de la fiesta el senador del PJ anunció que habían recaudado 5100 pesos para el hospital. Agradeció.
Estaba nublado y amenazaba con llover. Después salió el sol. Entre los invitados estuvieron Eduardo Bauzá, Jorge Castro, Alberto Pierri, Jorge Remes Lenicov, José María Díaz Bancalari, Felipe Solá. Rodolfo Frigeri, Saúl Ubaldini, Rodolfo Díaz, Julio Aurelio, Graciela Giannettasio, Claudio Sebastiani, Fernando Galmarini, Jorge Sarguini y Miguel Angel Toma, entre otros.
Todos hicieron "cola", aunque no están acostumbrados a hacerlo, para probar el antipasto y las pastas. La emoción llegó cuando a Cafiero lo sacaron a bailar el tango. Hubo una ovación para el fanático de Boca, tanguero de alma y peronista histórico. Antes había cantado a dúo con Volonté. Lo aplaudieron.
Mientras fumaba su habano, le trajeron la torta y sopló las velitas al lado de sus nietos. Estaba contento. "Para que el Ô99 no sea un desastre propongo a Cafiero como presidente", aseguró Ikonicoff. El senador anfitrión sonrió; él siempre está en carrera. La política es su vida.






