
Tras el conflicto, Irán suspendió las importaciones de la Argentina
Comenzaron a notarse las restricciones; el campo será el más perjudicado
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Hay señales claras sobre un congelamiento en el comercio entre la Argentina e Irán. Esta decisión fue adoptada por el país islámico como consecuencia de las acusaciones del Gobierno a funcionarios iraníes por su presunta vinculación con el atentado a la sede de laAMIA.
Aquí, los exportadores de granos ya advierten con preocupación que Irán haya suspendido los pedidos y el envío de barcos. Sólo se está cumpliendo con contratos firmados hace, por lo menos, más de una semana.
Por otro lado, en Bagdad, se reunieron ayer el subsecretario de Relaciones Comerciales del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino, Marcelo Avogadro, y el ministro de Comercio iraquí, Mohammed Mehdi Saled, para analizar la posibilidad de incrementar el comercio bilateral.
El objetivo del funcionario argentino fue, seguramente, ubicar el trigo, maíz o aceites que nuestro país dejará de enviar a Irán, el segundo destino de nuestras exportaciones mundiales de granos, detrás de Brasil.
En tanto, una delegación de veinte funcionarios iraníes iniciará la semana próxima una visita de diez días a Egipto para intentar restablecer el comercio después de veinte años.
Respecto de esta reciente estrategia iraní por buscar nuevas fuentes de abastecimiento de cereales, se supo que compró maíz a Sudáfrica. "Si las relaciones con nuestro país fueran normales, no habría ningún motivo para que Irán compre maíz en Sudáfrica", señaló un analista agropecuario local.
El intercambio comercial argentino con Irán fue ampliamente favorable para nuestro sector productivo durante el año último y las expectativas para el actual eran mayores; las ventas de 1997 alcanzaron casi los 650 millones de dólares y las importaciones apenas superaron el 1,6 millón de dólares.
El campo es el principal perjudicado por esta decisión del gobierno iraní. Ese mercado se había convertido en el segundo destino de las exportaciones de granos argentinos, con una participación del 8,26 por ciento en el total de las ventas al exterior.
También es el principal comprador de nuestros aceites. Como ejemplo, vale destacar que durante el primer trimestre de este año, el 25 por ciento de las ventas externas fue embarcado a ese destino.
Además, se envían habitualmente a Irán arroz, aceites de girasol y soja, y pellets y harinas de esas oleaginosas. Todos estos productos agropecuarios representan más del 95 por ciento de la ventas al país musulmán.
La principal compra argentina a Irán son el plástico y sus manufacturas, por un monto de 800.000 dólares.
Según Ernesto Ambrosetti, integrante del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural, "la falta de un mercado como el de Irán tendrá una incidencia importante para nuestros productos primarios".
Datos de la Secretaría de Agricultura precisan que en 1997 fueron exportadas a Irán 1.253.708 toneladas de maíz, 504.000 de trigo, 255.250 de aceite de girasol, 158.950 de aceite de soja y 35.144 de arroz, entre otros productos. En el caso de la carne, se había reanudado el negocio.



