
Una embajada itinerante
En Alemania, la fragata Libertad promocionó carnes y vinos argentinos
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HAMBURGO, Alemania.- Con una lluvia persistente y bastante frío, que presagia un invierno duro, el puerto de Hamburgo, el segundo en importancia en Europa, dio anteayer la bienvenida al buque escuela de la Armada, la fragata Libertad, que en su 32¼ viaje de instrucción efectúa por décima vez una escala en esta ciudad, aunque ha llegado a esta nación en 19 oportunidades.
Las malas condiciones climáticas no impidieron que la embarcación recibiera la bienvenida correspondiente: cinco salvas de cañones desde el velero Rickme Rickmers, de la marina germana, actualmente convertido en museo y restaurante, que fue construido a principios de siglo, participó de la Primera Guerra Mundial y prestó servicios en Portugal.
Mientras se hacían las maniobras para tomar amarras frente al Uberseebrcke (puente sobre el mar, en español) sobre el río Elba, el jefe de estudio de la fragata Libertad, capitán de corbeta Gustavo Romero, explicó a La Nación la razón por la cual las salvas deben ser siempre impares. "La tradición marina dice que si fueran pares podría morir el comandante, el segundo comandante o el jefe de artillería", comentó, y añadió que al tirar la munición al llegar a un puerto "lo que se demostraba era que ingresaba en misión pacífica, descargados, sin intención de abrir fuego".
Debut diplomático
La llegada del navío significó el debut diplomático en Alemania del nuevo embajador argentino, Andrés Pesci Bourel, que el viernes último presentó ante el gobierno en Bonn sus cartas credenciales y viajó directamente a este puerto. Asistió a la ceremonia de arribo y al banquete de presentación, con una asistencia que superó las 300 personas.
En una breve alocución, el embajador destacó "la importante misión de representar a la Argentina y el mensaje de paz que lleva a todo el mundo la fragata Libertad", ante un auditorio que contó con la presencia de destacadas autoridades locales y agregados navales y diplomáticos de otros países especialmente invitados.
La fragata, como lo hace en todos los puertos en los que amarra, tuvo sus accesos abiertos para la visita del público entre las 10 y las 18. En esta oportunidad, además de recorrer las instalaciones, se podía ver una exhibición de arte traída especialmente desde Buenos Aires, además del imponente premio obtenido en los EE.UU. por haber ganado la regata de grandes veleros America´ Sail.
La exhibición artística está integrada por piezas de plata del orfebre Marcelo Toledo, ocho maquetas navales de antiguas embarcaciones realizadas por el modelista Rando Ferrer y pinturas de Nora Chento y Juan Alfredo Mottino.
Entre las ceremonias de bienvenida brindadas por las autoridades de Hamburgo se destacó un almuerzo en honor de toda la tripulación ofrecido por el representante del Senado, Dirk Reimers, en dependencias del ayuntamiento, que funciona en el corazón de la ciudad.
En nombre de los casi 300 hombres a bordo, concurrió una comitiva de 40 marinos, encabezados por el capitán de navío Jorge Godoy, que se completó con oficiales, guardias marinas y suboficiales. En la comida, Dirk Reimers destacó las relaciones argentino-germanas.
Durante su estada en esta ciudad, la fragata Libertad recibió a gran cantidad de visitantes y se realizaron en cubierta degustaciones de vinos y carnes de nuestro país.
En la primera, organizada por la Asociación Vitivinícola Argentina, más de cien invitados especiales probaron las especialidades de las bodegas Borbore, Finca Flichmann, Navarro Correas, Lagarde, La Riojana, Trapiche, Pascual Toso, Santa Ana, Nieto y Senetier, Leoncio Arizu y Michel Torino. En la segunda, con una afluencia casi similar, se presentaron vinos de Lagarde. La carne fue provista por Pilaga Argentina Beef Producers, Pampas Argentinas y Perrin. Se preparó la carne a bordo en una parrilla especialmente construida en la fragata.






