Youssef, el hombre que tiene la llave para destrabar el Lava Jato argentino

Es uno de los máximos operadores financieros de Brasil y el portador de los secretos que podrían complicar a De Vido, Arribas y Jaime; busca negociar con la justicia local para hablar
Hugo Alconada Mon
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21 de mayo de 2017  

Financista, "generalísimo" del mercado paralelo de cambios y protagonista decisivo del escándalo que sacude al establishment brasileño desde hace tres años, el paulista Alberto Youssef es la llave para acceder a los secretos argentinos del Lava Jato. Pero él calla. Exige a los fiscales sellar un acuerdo de colaboración -e imnunidad- que la legislación argentina no permite. Pero sólo así, quizá, cuente lo que sabe.

Alberto Youssef
Alberto Youssef Fuente: Archivo

Youssef comprende bien qué puede ofrecerles a los investigadores argentinos: es uno de los máximos operadores del sistema financiero paralelo brasileño que durante años alimentó el entramado de corrupción y lavado. Por eso lo definen como uno de los "generales", acaso el más grande, de las "cuevas" de su país.

Su propia biografía, sus contactos y sus conexiones permiten vislumbrar qué sabe y qué calla sobre la Argentina desde que en 2007 comenzó a mover cientos de millones de dólares y hasta su arresto en marzo de 2014. Ya fuera para Odebrecht, OAS y otras constructoras, como para ejecutivos, políticos y partidos brasileños, a cambio de una comisión de entre el 2 y 10 por ciento de cada operación.

Youssef es la llave, por ejemplo, para conocer operaciones financieras vinculadas al ex ministro Julio De Vido, al actual jefe de inteligencia, Gustavo Arribas, al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, entre otros. Pero el "generalísimo" calla y espera en su casa de Vila Nova Conceição, el barrio más caro de San Pablo, donde puede disfrutar de una pileta olímpica.

Condenado en Lava Jato por el juez Sergio Moro, Youssef transcurrió todo 2014 en prisión, hasta que selló un acuerdo de delación premiada para reducir su tiempo tras las rejas. Incriminó a empresas y políticos por igual, y volvió a su casa, con una pulsera electrónica en su tobillo. Lava Jato fue apenas su último contrapunto con la justicia de su país. El mismo Moro ya lo había condenado en los 90 por su rol en el caso "Banestado", un entramado financiero ilegal que fugó más de US$ 17.000 millones de Brasil. Aquella vez, Youssef también se convirtió en delator, aportó datos y lo premiaron con una reducción de su condena.

Ante los fiscales argentinos Federico Delgado y Sergio Rodríguez, sin embargo, Youssef se despegó de los delitos vinculados a la Argentina, descargó la culpa en su ex empleado y hoy enemigo, Leonardo Meirelles -uno de sus "capitanes" en la red de "doleiros" y "valijeros"- y ante la insistencia de los fiscales, abrió la puerta para repetir lo que ya hizo en Brasil y en Perú: negociar.

¿Por qué se odian Youssef y Meirelles? Porque ambos se achacan sus problemas judiciales en Brasil, Perú y ahora en la Argentina. Pero caminan a la par: ambos fueron condenados y se acogieron a la delación premiada en Brasil; ambos se convirtieron en "colaboradores eficaces" de la justicia peruana, y ambos abrieron la puerta a una negociación en la Argentina. Pero esa puerta será muy difícil que se abra, remarcaron dos investigadores locales a LA NACION. Si Youssef busca inmunidad total, "no lo permite nuestra legislación penal", sostuvo uno de ellos. Y ese acuerdo, que debería firmarse en primera instancia, añadió, "nadie te da certeza que el tribunal oral vaya a cumplirlo".

Aún así, los fiscales Delgado y Rodríguez van a intentarlo. La Procuraduría de Investigaciones Administrativas ya tiene los teléfonos de la defensa de Youssef, del estudio Breta Advogados, y buscará tender un puente, con la figura del "arrepentido" como limitada herramienta.

Desde Brasil, cuentan con un aliado impensado: Meirelles presiona contra Youssef. Así lo hizo durante la videoconferencia en la que declaró ante los fiscales argentinos. Y su abogado, Haroldo Nater, redobló la presión contra el ex "general" de los "doleiros", por ejemplo, por las transferencias a Arribas.

"Leonardo no conoce a Arribas y no tiene ningún negocio con él. Los depósitos fueron efectuados por orden de Youssef", remarcó Nater a LA NACION, en línea con lo que su cliente ya declaró ante los jueces en Brasil y Perú. "Todas esas transferencias que hizo Meirelles por determinación de Youssef eran provenientes de operaciones ilegales. Si Arribas quiere realmente esclarecer esos hechos debe explicar qué tipo de negocios tenía con Youssef", explicó.

¿Qué podría declarar Youssef ante los investigadores argentinos? Para empezar, que durante años manejó una empresa trucha, Lobogen, con la que simuló importaciones de medicamentos desde China. Así obtuvo autorizaciones para girar dólares al exterior a sociedades offshore y empresas "de fachada". Y, desde allí, según probó la justicia brasileña, remitió dinero negro a distintos políticos mediante depósitos en cuentas abiertas en Panamá, Uruguay o Suiza.

Youssef también recurrió a Graco Corretora de Cambio, otra firma que recibió fondos de Odebrecht. La controlaba junto a Meirelles y otro financista, Olivio Rodrigues Junior, y sirvió para transferir fortunas ilegales a Perú, Hong Kong, Shanghai, Andorra y las islas Caimán.

Bajo las órdenes de Youssef, a su vez, Meirelles transfirió fondos negros a distintos países. Y también transportó dinero como "valijero" a, por ejemplo, Perú. Ante las autoridades de ese país relató cómo envolvió su cuerpo con fajos de billetes para cruzar la frontera.

El otro colaborador de Youssef en Graco Corretora de Cambio, Olivio Rodrigues, a su vez, intervino junto a Fernando Migliaccio, un ejecutivo que gestionaba las coimas de Odebrecht, en los movimientos bancarios de la firma offshore Klienfeld Services Ltd. Es decir, el canal que según las autoridades brasileñas sirvió para pagarle sobornos a Jaime,

Rodrigues también integró Payscout Assessoria Comercial Ltda junto a otro ejecutivo de Odebrecht, Luiz Eduardo da Rocha Soares, quien viajó 10 veces a Montevideo y 23 veces a la ciudad de Panamá. Dos de ellos, junto a su colega de Odebrecht, Hilberto Mascarenhas, investigado a su vez en Brasil por el pago de "propinas" a dos funcionarios argentinos -aún no identificados- en los contratos para la extensión de las redes troncales de gas. Es decir, la órbita de De Vido, como reveló LA NACION. Hoy Youssef juega múltiples partidas simultáneas de ajedrez. En Brasil y otros países, como también en el mercado ilegal, al que no puede volver porque tumbaría su acuerdo de delación premiada y retornaría a prisión. Pero si él se mantiene ajeno al mundo de los "doleiros", su familia no. Su hermana Olga Youssef es ya "coronel" en las "cuevas" de San Pablo.

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