Para quienes buscan crecer sin mudarse, puede ser la alternativa más eficiente; los costos y los tiempos
5 minutos de lectura'

Levantar un segundo piso es una de las soluciones posibles para familias que necesitan ampliar metros sin mudarse. La decisión, sin embargo, está lejos de ser sencilla: implica una inversión considerable, una serie de permisos obligatorios y un análisis técnico que determine si la estructura existente puede soportar la nueva carga.
El primer paso siempre es el estudio estructural, una evaluación indispensable para saber si la casa puede recibir un nivel adicional sin comprometer su estabilidad. Un ingeniero civil o un arquitecto con especialización en estructuras analiza la resistencia de las fundaciones, el tipo de materiales utilizados en la construcción original y el estado general de vigas, columnas y losas. Este informe suele costar entre $150.000 y $300.000, dependiendo de la complejidad del inmueble y de la zona. En viviendas antiguas, donde los planos originales pueden no existir o estar incompletos, el análisis puede requerir estudios adicionales como cateos o pruebas de carga, lo que incrementa el presupuesto.

Manos a la obra
Una vez confirmado que la estructura lo permite, llega el momento de proyectar. El diseño arquitectónico del segundo piso, que incluye distribución de ambientes, cálculo de instalaciones, memoria descriptiva y documentación técnica, puede costar entre el 8% y el 12% del valor total de la obra. En muchos casos, los profesionales ofrecen paquetes que incluyen dirección técnica y seguimiento de obra, algo recomendable para evitar desvíos de presupuesto y garantizar que se cumplan las normativas vigentes. En la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el Código Urbanístico establece parámetros precisos sobre alturas máximas, retiros obligatorios, ventilación, iluminación y ocupación del suelo, por lo que el proyecto debe ajustarse estrictamente a esas reglas.
El costo de construcción es, naturalmente, el componente más significativo. Levantar un segundo piso en obra tradicional, con estructura de hormigón y muros de ladrillo, puede ubicarse entre $450.000/m² y $700.000/m², según calidades y terminaciones.

Si se opta por sistemas más livianos, como steel framing o paneles premoldeados, el valor puede reducirse a un rango de $350.000/m² a $550.000/m², además de ofrecer tiempos de obra más cortos y menor carga estructural. Para una ampliación promedio de 60 metros cuadrados, el presupuesto total puede oscilar entre $20.000.000 y $35.000.000, sin contar imprevistos ni mejoras adicionales como terrazas, balcones o refuerzos estructurales.
Qué permisos se necesitan
A estos valores hay que sumar los permisos municipales. En la mayoría de las jurisdicciones argentinas, cualquier ampliación que modifique la superficie cubierta requiere un Permiso de Obra Mayor.
El trámite incluye:
- la presentación del proyecto firmado por un profesional matriculado
- el estudio estructural
- el pago de derechos de construcción
- en algunos casos, la aprobación de organismos adicionales si la vivienda está en un área protegida o si se intervienen medianeras.
En la Ciudad de Buenos Aires, los derechos de obra se calculan en función de los metros cuadrados a construir y pueden representar entre el 1% y el 3% del costo estimado de la obra. En municipios del conurbano, las tasas suelen ser más bajas, aunque los tiempos de aprobación pueden ser más extensos.

Otras cuestiones a tener en cuenta
Los vecinos
Otro punto clave es la convivencia con los vecinos. Levantar un segundo piso implica ruidos, movimiento de materiales y, en ocasiones, la necesidad de utilizar andamios que invaden el espacio aéreo lindero. Aunque no siempre es obligatorio, muchos municipios recomiendan presentar una nota de conformidad de los vecinos colindantes para evitar conflictos durante la obra.
Los seguros
También es frecuente que se exija un seguro de responsabilidad civil que cubra eventuales daños a terceros, cuyo costo ronda entre $100.000 y $200.000 mensuales durante el tiempo que dure la construcción.
Los tiempos
El plazo de obra varía según el sistema constructivo elegido. En obra húmeda tradicional, un segundo piso de tamaño medio puede demandar entre seis y nueve meses, mientras que con sistemas industrializados es posible reducir ese tiempo a tres o cuatro meses. La disponibilidad de materiales, la mano de obra y la complejidad del diseño también influyen en los tiempos finales. En todos los casos, es recomendable prever un margen adicional para imprevistos, ya que las ampliaciones sobre estructuras existentes suelen revelar problemas ocultos que requieren ajustes sobre la marcha.
La revalorización
Más allá de los números, levantar un segundo piso es una inversión que puede incrementar significativamente el valor de la propiedad. En barrios donde el precio del metro cuadrado construido supera ampliamente el costo de obra, la ampliación puede traducirse en una ganancia patrimonial inmediata. Sin embargo, el beneficio solo se concreta si la obra se realiza con permisos en regla y bajo supervisión profesional. Construir sin habilitación no solo expone al propietario a multas elevadas, sino que también complica futuras operaciones de venta o alquiler, ya que la superficie no declarada no puede incorporarse legalmente al título de propiedad.
1Punta del Este: la zona con proyectos en la que los departamentos se venden a millones de dólares
- 2
Precios de las propiedades: las zonas en las que más subieron y la brecha que existe entre un dos y un tres ambientes
3Estas son las partes del balcón que se pueden modificar sin autorización, según la Ley de Propiedad Horizontal
4Lo transmitió Netflix: el peligroso edificio en el que Alex Honnold escaló sin medidas de seguridad



