¿Cómo podemos pensar la vuelta a los edificios corporativos?

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10 de junio de 2020  • 18:00

La filial argentina de una compañía de cosmética decidió replantear su forma de trabajar, anunció a sus colaboradores que su sede cerrará hasta 2021, manteniendo el trabajo remoto hasta que se defina como serán las nuevas oficinas. Una compañía local de seguros. aprovechó el empujón tecnológico, redefinió algunos procesos y reasignó parte de su equipo ahora disponible para mejorar la atención al cliente.Twitter anunció a sus empleados que quien lo solicite, podrá mantener su condición de teletrabajador el tiempo que lo desee y otras compañías en Silicon Valley, la acompañaron en ese camino.

Una vez pasada la pandemia , se estima que las compañías mantendrán en formato remoto a más del 35% de sus colaboradores. Lo que obliga a replantear los espacios y su funcionamiento.

En relación con esta práctica, muy desarrollada en Estados Unidos, cabe recordar, que en febrero de 2013 la CEO de Yahoo suspendió el teletrabajo en la corporación, alegando falta de velocidad y calidad en las tareas. IBM, HP y otras siguieron el mismo camino.

Para favorecer la vuelta a los escritorios , las organizaciones en Silicon Valley reformularon sus edificios corporativos. Influenciadas por las metodologías ágiles, orientaron los lay out hacia oficinas de puertas abiertas, con espacios comunitarios donde los colaboradores intercambiaran mejor la información favoreciendo el trabajo colaborativo y la innovación.

Se buscaba fortalecer la cultura corporativa, por lo que las empresas se volcaron hacia oficinas multiuso, en donde los colaboradores pudieran, trabajar, estudiar, divertirse y resolver casi todas sus necesidades. Así, las oficinas se convirtieron en grandes cafeterías, con paredes repletas de inscripciones y salas cubiertas de post it multicolores.

Surge entonces el interrogante de cómo pasamos del coworking a la implementación de barreras sanitarias, manteniendo a la vez una organización cohesionada, diversa, ágil e innovadora.

Seis son los ejes que nos pueden ayudar a pensar este cambio:

Salud: será fundamental pensar un modelo de funcionamiento que asegure la salud integral de todos los colaboradores.

Espacio: las oficinas corporativas tendrán que mantener la distancia, volviendo a levantar ciertas barreras, no de jerarquías como antaño, sino orientadas a proteger a los colaboradores. Sin duda, se producirán eficiencias de costos, dando más valor al por qué de la necesidad de ocupar cierto espacio.

Tiempo: ya no será necesario estar todos juntos en el mismo lugar para producir en una organización, (con excepción de las líneas de montaje). La tecnología existente permite el pasaje de la sincronía a la diacronía sin inconvenientes. Será entonces posible reformular las jornadas de trabajo en los edificios, para permanecer solo el tiempo necesario; y el resto balancear con teletrabajo.

Procesos: si algo reveló la pandemia en las organizaciones, es la cantidad existente de procesos innecesarios. Repensarlos y llevarlos a esquemas más simples, soportados por soluciones tecnológicas, les permitirá a las organizaciones ganar en agilidad y eficiencia.

Tecnología: ha resultado la clave para poder soportar las operaciones en medio del aislamiento y es la protagonista de estos tiempos. Existen múltiples herramientas a disposición para una mejor gestión de entornos remotos y espacios presenciales. Plataformas como Transparent Bussines, Mural, Trello, Webex, Zoom, Meet, o mismo las tecnologías exponenciales como la Inteligencia Artificial y la Realidad Virtual, son las plataformas que nos ayudarán a cubrir los baches producidos por la falta de cercanía de los colaboradores y evitar así las consecuencias indeseadas del teletrabajo, como ser el aislamiento y la falta de visibilidad de los trabajadores.

Cultura: migrar del control de jornada a la evaluación por resultados precisa de una cultura que sea abierta, horizontal e inclusiva. Es necesario reformular el liderazgo de los managers, para obtener una gestión más humana y empática que genere un marco de confianza hacia y desde colaboradores, permitiendo desarrollar una cultura moderna y alineada a las necesidades del contexto.

La clave entonces será lograr una combinación de estos factores y poder recrear las condiciones para que las experiencias de los empleados y de los clientes sean únicas e inigualables y permita a las organizaciones ser exitosas en condiciones tan adversas.

El autor es CEO de modobeta

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