
El Bajo Belgrano es un nuevo polo gastronómico que se expande con oferta variada
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"El bajo se va para arriba." La irónica frase que lanzó Roberto Peralta, empleado de uno de los tantos restaurantes de la zona este del Bajo Belgrano, es elocuente. Porque en el sector comprendido entre Figueroa Alcorta, Avenida del Libertador, La Pampa y Echeverría, se encuentran destacados desarrollos en altura, como las Torres Figueroa Alcorta, Paseo de las Américas o Fórum Alcorta, a los que se suman los amplios espacios verdes, una muy buena accesibilidad y un destacado target económico; esto genera un constante crecimiento de la gastronomía y espacios de esparcimiento.
Es así como hace algo más de un año, en derredor de la pionera parrilla La Tranquera, en Figueroa Alcorta 6464 (instalada hace 60 años) y del restaurante Selquet, en Figueroa Alcorta 6402, se conformó un nuevo polo gastronómico desde La Pampa por la citada avenida, con la instalación de la disco-restó Rumi y un local en construcción para la cadena de cafeterías Dandy; por Sucre están Itamae, Nucha, Sucre y Bruni, y por Castañeda aparecen Cucina Paradiso y Bajo Belgrano Eventos. Una manzana a la que varios quieren morder al estar en pleno auge, como lo señala Rafael Pereira Aragón, director de la inmobiliaria y desarrolladora homónima: "El movimiento se originó porque es la única manzana que tiene habilitación para uso comercial dentro de la zona residencial; que es cómoda para llegar en auto desde los distintos sectores, con buen estacionamiento ofrecido por los propios locales o en las calles circundantes, tres de las cuales están rodeadas por los bosques de Palermo, que abren vistas al verde desde los salones, convirtiéndolo en un enclave único en la ciudad".
Con la oferta gastronómica muy variada y sofisticada, desde cocina gourmet con creatividad, parrilla, cafetería, bares nocturnos, donde siempre la ambientación y la iluminación son clave, apuntando a todas las edades: jóvenes, hombres de negocios, parejas, el sector se consolida como un gran lugar de encuentro. De esto puede dar fe Julio Scotellaro, socio gerente de La Tranquera, quien dijo: "Carlos Bianchi, el flamante DT de Boca, viene a menudo a comer acá para cerrar algunas reuniones que las comienza en la oficina de su hijo –Mauro, representante de futbolistas–, ubicada cerca de aquí".

Y amplió: "Muchos artistas famosos y políticos también vienen a saborear nuestras especialidades, pero los que concurren más a menudo son los futbolistas y los entrenadores, como Javier Saviola, Martín Palermo, el Cholo Simeone, cuando están en Buenos Aires, y Leo Rodríguez, que a un par de cuadras tiene su oficina de representación. Así es que armamos un espacio con las camisetas autografiadas que éstos nos obsequiaron y de otras figuras que nos visitan, a todas las enmarcamos". Hace cinco años una nueva sociedad se hizo cargo de La Tranquera, que reformó el salón de 200 m2 para una capacidad de 300 personas, más las mesas en el deck y en la vereda.
Si bien el parque San Benito, la planta potabilizadora de AySA, las plazas Armenia y España y otros espacios verdes son limitantes de la expansión del foco, la zona cuenta con importante factibilidad de crecimiento hacia el Barrio River, "porque es de sumo interés y de constante actividad, principalmente sobre Libertador, compartiendo la actividad gastronómica con otros diversos rubros, influenciados por la alta densidad poblacional", indicó Alejandro Schiaffino, broker de la división Retail de L. J. Ramos.
Además de varias empresas gastronómicas de distintas superficies, como Café Havanna, por aquí, se destaca una de las trattorias de la cadena La Parolaccia, que cuenta con dos locales en Libertador 5836, donde se mantiene el espíritu joven y el sabor de la cucina regionale italiana y la nuova cucina mediterránea en el sabor de cada plato, elaborados con elementos nobles.
Numerosas casas se acondicionaron para explotar la gastronomía y se construyen muchos locales grandes, que, según Marcelo Czernikier, del departamento de diseño de BW Group: "Esto surge porque el proyecto para extender este polo reúne a varios lotes para locales superiores a los 200 m2, los que se pueden vender a 220.000 pesos el metro lineal de vidriera, aproximado, pues varía si es de doble altura, su ubicación, la aprobación de uso e infraestructura".

Sobre los costos locativos, Alejandro Schiaffino dijo que "son variados, ya sea por las comodidades del inmueble y las ubicaciones, por lo que oscilan entre los 100 a 200 pesos el m2", lo que el pago mensual rondaría entre los 50.000 y 70.000 pesos. Para la puesta en marcha de un restaurante o confitería "la inversión se estima en unos 850.000 pesos de acuerdo con la propuesta y la calidad de las instalaciones", refirió Pereira Aragón.
Entre lo nuevo y lo usado
Entre las nuevas propuestas gastronómicas se destaca uno de la desarrolladora e inmobiliaria Pereyra Aragón. Se trata de un local en construcción de 250 m2 en la esquina de Figueroa Alcorta y Sucre, destinado a bar y café de la cadena Dandy. A la vez, Horacio Ballatore, de L. J. Ramos, informó: "Comercializamos los locales de las esquinas de Libertador 6200, 6798 y 6886, con superficies de 200 a 300 m2 con un alquiler que ronda los 220 pesos el m2, para ampliar la oferta en gastronomía".






