Los espacios pueden ser claves para ayudar a superar una separación amorosa; tips para convertir la casa en un lugar que permita sanar tras una ruptura.
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Cuando un amor se termina es necesario volver a conectar con nosotros mismos, regresar al eje, y ahí es donde el hogar cumple un rol protagónico. Decirle adiós a un amor puede ser una oportunidad para reencontrarnos con nuestra casa y con esos espacios que nos hacen bien. La licenciada Larissa Del Río, especializada en psicología de los espacios, aporta algunos consejos que pueden hacer la diferencia en este proceso.
En un principio, señala, es importante hacer una depuración. “Es común que cuando estamos en una relación de pareja acumulemos objetos, regalos, fotos, elementos materiales que simbolicen el vínculo afectivo. Así, se pueden crear apegos a las posesiones materiales, ya que estas brindan la sensación de consuelo, de protección y de seguridad”, señala, y apunta que es relevante tomarse un tiempo de distancia con estos objetos: regalos, fotos, elementos materiales que simbolicen la relación. Evitar estar rodeado de objetos que nos entristecen es crucial para poder mirar hacia adelante.
Sin embargo, advierte, desprenderse de esos apegos no suele ser fácil y es muy posible que al hacerlo afloren sensaciones desagradables. En este sentido, propone algunos tips que pueden ayudar: tirar una cosa a la vez o empezar moviendo las cosas de lugar para después guardarlas, y finalmente tirarlas o donarlas.
Por otra parte, si la relación implicó también una convivencia, es necesario trabajar para renovar la energía y salirse de esos espacios evocan continuamente la vida compartida. Larissa Del Río sugiere, si es posible, mudarse de casa. No suele ser fácil, por eso, en el caso de que no se pueda, propone no sólo tomar distancia de los objetos que evocan el vínculo, sino también modificar la decoración y la distribución de muebles y objetos dentro del hogar. Aquí es clave aprovechar la oportunidad de preguntarnos realmente qué colores, texturas y ambientes nos hacen sentir bien, y convertir la casa en un sitio donde conectar con nosotros mismos de la mejor manera posible.
“En cuanto al dormitorio, es fundamental darle un nuevo comienzo: si es posible invertir en una cama nueva puede ser de gran ayuda, así como renovar los juegos de sábanas y el cobertor. Si aún conservas la mesa de luz de tu ex, es importante darle un nuevo uso en otro lado de la casa. También sugiero cambiar el color de la habitación, y por supuesto, reconquistar el placar, que ahora será todo tuyo”, apunta la especialista, que considera que los espacios son fundamentales en este proceso de superación de una separación.








