Budín de naranja y yogur sin harina ni azúcar: la opción ideal para una merienda liviana
Una opción saludable que no sacrifica sabor; descubrí cómo prepararlo y lograr una textura esponjosa sin usar harinas blancas ni azúcar refinada
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¿Buscás una opción saludable para el desayuno o la merienda, pero no querés renunciar a lo dulce? Este budín de naranja y yogur es la respuesta. Al prescindir de la harina y el azúcar, se convierte en una alternativa nutritiva y fácil de preparar que rompe con la idea de que lo sano es aburrido. Con solo unos pocos pasos, vas a lograr un postre suave, húmedo y cítrico, ideal para acompañar con unos mates o un café recién hecho.

Cómo hacer budín de naranja y yogur
Esta receta es tan sencilla que se va a convertir en tu básico de todas las semanas. Tomá nota de lo que necesitás:
Ingredientes
- Naranjas: 2 unidades (jugo y ralladura).
- Huevos: 2 unidades.
- Yogur natural: 1 taza.
- Avena: 1 taza (podés usarla instantánea o procesada para una textura más fina).
- Endulzante: 1/2 taza de miel o el equivalente en stevia.
- Polvo de hornear: 1 cucharadita.
- Esencia de vainilla: 1 cucharadita (opcional).
Paso a paso
- Preparación inicial: precalentá el horno a 180°C. Exprimí las naranjas y rallá la cáscara (evitá la parte blanca para que no amargue).
- La base: en un bowl, batí los huevos con el endulzante hasta que estén integrados.
- El sabor: agregá el yogur, el jugo y la ralladura. Mezclá bien.
- Secos: incorporá la avena, el polvo de hornear y la vainilla. Mezclá hasta que no queden grumos.
- Cocción: verté la mezcla en un molde previamente aceitado y llevalo al horno entre 35 y 40 minutos.
- Final: dejá enfriar antes de desmoldar para evitar que se rompa.

Tips para un resultado profesional
- Textura “cloud”: si procesás la avena hasta que quede como harina, el budín saldrá mucho más aireado.
- Paciencia: no abras la puerta del horno antes de los 30 minutos; el choque de temperatura puede hacer que pierda altura.
- Personalización: para una versión más golosa, sumale un puñado de chips de chocolate amargo o nueces picadas a la mezcla antes de hornear.

Al no tener conservantes ni harinas refinadas, este budín es muy húmedo. Para que se mantenga perfecto:
- En la heladera: guardalo en un recipiente hermético. Te va a durar hasta cuatro o cinco días. Al llevar yogur, el frío le sienta muy bien y hasta resalta el sabor cítrico.
- En el freezer: podés cortarlo en rodajas, separarlas con papel film y congelarlas. ¡Es ideal para sacar una porción y ponerla directo en la tostadora!
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