Papaya, 1 (blanda al tacto y madura para que sea más dulce)
Miel, 4 a 5 cucharadas
Hojas de menta
Lima, 2 a 3 cucharadas
Cubos congelados de pomelo rosado, preferentemente dulces
Preparación
Lavar las frutas. Cortar dos tajadas gruesas de ambos lados del hueso. Recoger la pulpa con una cuchara y proceder del mismo modo con el resto.
Poner en una ensaladera grande.
Cortar la papaya, recoger las semillas para decorar postres, y retirar la pulpa con cortes en cuadrados o con la punta de una cuchara. Poner en la compotera.
Emulsionar la miel con la lima y rociar las frutas. Completar con los cubos de pomelo rosado y terminar con unas hojas de menta.
Técnicamente la compota consiste en fruta cocida. Pero este plato de compota fresca de mango y papaya con cubos de pomelo rosado se asemeja más a una compota que a una ensalada de fruta. Porque por su textura carnosa las frutas tropicales se deshacen y su dulzor también contribuye a que junto con la miel, rápidamente, se transformen en un manjar dulce y almibarado, similar a una compota. El contraste con los cubos helados de pomelo rosado la vuelve un postre difícil de olvidar, como el sundae de ají molido.
Tips para disfrutar de una rica compota fresca
La papaya tiene un ligero sabor dulce cuando está madura. Los naturistas dicen que su enzima, la papaína, contribuye a la digestión de las proteínas.
Elegir los mangos testeando su superficie; deben ceder a una leve presión.