Es una preparación tradicional de Pésaj que se sirve con caldo o como guarnición acompañando un guiso a base de carne o pollo; son bombitas medianas, que algunos las hacen tiernas y otros, más firmes
Caldo de carne, ave o verduras, bien colado y desgrasado
Preparación
Poner la harina de matzá en un bol y verter las 3 tazas de caldo o agua hirviendo.
Mezclar hasta integrar los ingredientes, agregar el aceite, mezclar y dejar reposar 20 minutos para que la harina de matzá se hidrate bien y la mezcla se entibie.
Incorporar los huevos de a uno por vez y mezclar bien después de cada adición. Condimentar con sal y pimienta.
Con las manos humedecidas, tomar porciones de la mezcla y hacer bolitas, kneidalaj pequeños o medianos.
Deslizarlos en agua hirviendo con sal y dejarlos cocinar hasta que suben a la superficie.
Retirarlos con una espumadera, pasarlos a una fuente que los contenga húmedos con un poco de caldo.
Cuando se completó su cocción, distribuir unas bolitas en los tazones, verter caldo limpio y bien caliente y servir.
Como en todas las cocinas caseras, cada quien hace kneidalaj acorde a como lo hacía su mamá o abuela. Algunos tiernizan la harina de matzá con agua gasificada en lugar de caldo o agua hirviendo y agregan las claras batidas a nieve. Es un camino para hacerlas más tiernas o soufflé. Reposan para que se hidraten y luego se hierven. En todos los casos los kneidalaj se retiran cuando suben a la superficie, como los ñoquis de la cocina italiana.
Para darles un toque gourmet a los kneidalaj, se le puede incorporar cebolla picada rehogada; en ese caso, el destino es mejor como guarnición de guisos. Lo básico siempre se respeta, pero las generaciones más jóvenes refuerzan sabores con más pimienta, o perejil picado, o comino. Todo sorprende y se acepta.
Tips para hacer los kneidalaj
La harina de matzá que no se consume, se conserva en el freezer hasta un año.
En lugar de aceite hay familias que utilizan margarina derretida.
Con la misma mezcla de harina de matzá se hacen buñuelos de espinacas.