
1
No es para todos los días, sólo para ocasiones especiales. Pero vale la pena. Si queremos sorprender en una comida para dos, con velas y mucho romanticismo, este es el plato. Yo lo acompañaría con un vino blanco seco muy frio o un rosé, también seco, aunque si preferimos el champagne, vale. Un brut nature le irá de perlas.





