2 cebollas de verdeo. Vinagreta: 3 cucharadas de vinagre de arroz
1 cucharada de aceite de sésamo
2 cucharadas de aceite de girasol
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de jengibre en polvo
tomillo fresco
Preparación
En una olla profunda colocar la cebada e hidratarla con 500 cc de agua fría durante 1 hora. Luego colarla, lavarla dos o tres veces más, volverla a la olla, cubrirla con agua y cocinarla a fuego mínimo hasta que esté tierna. Retirarla, cortándole la cocción.
En un bol incorporar el azúcar, una pizca de sal y 4 o 5 granos de pimienta negra machacados. Incorporar el vinagre y, con un batidor de alambre, batir hasta disolver los cristales. Luego agregar aceite y emulsionar la preparación. Reservar.
Retirar la piel de las supremas, cortarlas al medio y luego en tiritas finas. Calentar el wok, agregar una cucharadita de aceite y saltear el pollo hasta que esté bien dorado. Retirar la carne y reservarla en un recipiente.
En el mismo wok agregar el diente de ajo machacado (con piel) e incorporar los pimientos cortados en tiras (sin semillas y sin las nervaduras). Cuando estén algo dorados, agregar la cebolla de verdeo y el apio en juliana. Salpimentar e incorporar la cebada y el pollo. Calentar a fuego alto durante 2 minutos, condimentar con jengibre, hojas de tomillo fresco y unas gotas de la vinagreta. Servir rápidamente en una cazuela profunda.