Una propuesta contemporánea y un vínculo con la naturaleza definen esta casa familiar, pensada para vivir sin prisas
3 minutos de lectura'
En el pintoresco paisaje del Baix Empordà, en Girona, se alza una casa proyectada para un matrimonio y sus dos hijos, donde las líneas contemporáneas conviven con la calidez propia del Mediterráneo.

La arquitectura estuvo a cargo de Damián Ribas, mientras que el interiorismo lo desarrolló Clara Joly D’Aussy, fundadora de D’Aussy Interiors, estudio especializado en segundas residencias diseñadas para familias que buscan calma y conexión con la naturaleza. Su intervención aportó un carácter elegante y descontracturado a cada ambiente, acentuando la esencia mediterránea del proyecto.

La casa familiar se integra con naturalidad en su entorno: arquitectura, paisaje e interior se conectan con suavidad para crear una atmósfera serena. La esencia rústica del Empordà —su ritmo pausado, su conexión con la tierra y su luz inconfundible— se refleja en esta nueva construcción que invita a reencontrarse, desconectar y, al mismo tiempo, vivir plenamente el día a día.

El living, verdadero corazón de la casa, se vuelve un espacio cálido y envolvente gracias a la chimenea ubicada frente a un sofá de lino, enmarcado por grandes ventanales que inundan el ambiente de luz natural y favorecen la ventilación cruzada.

El hogar se desarrolla por completo en planta baja y se organiza en dos volúmenes rectangulares: uno destinado a las áreas sociales y otro al sector privado. Ambos quedan unidos por un cuerpo central de acceso que actúa como articulador del conjunto.

“La obra estaba a medio hacer y necesitaban apoyo para tomar decisiones que no tenían previstas. Mi tarea fue acompañarlos y brindarles herramientas para visualizar, planificar y avanzar con seguridad”, cuenta Clara Joly D’Aussy. Desde ese rol, guió a la familia en elecciones clave: acabados, mobiliario, iluminación y piezas diseñadas a medida, afinando cada detalle para que la casa respondiera a su forma de vivir.

Del otro lado del espacio principal, una zona de estudio elevada funciona como rincón íntimo para trabajar o leer. Sus paredes revestidas con estanterías de roble, decoradas con cerámicas y objetos en tonos blancos, suman profundidad y serenidad sin sobrecargar.

“Seleccionamos materiales auténticos y sostenibles: maderas recicladas, metales variados, cerámica, papel y tejidos naturales como lino o algodón. Todo pensado para crear una atmósfera acogedora y funcional, sin artificios”, agregó la interiorista, cuya intervención le dio al hogar un toque no solo mediterráneo cálido sino atemporal.
Los exteriores

La casa cuenta con materiales nobles y de proximidad: piedra con junta seca, toba catalana, mortero de cal, microcemento rústico, madera de roble y detalles metálicos en negro.

Habitación principal
La casa fue pensada como un lugar donde poder reencontrarse y desconectar, pero sin perder la cercanía con el ritmo del día a día.

Los dormitorios se abren directamente al exterior, reforzando la conexión con el paisaje. Los respaldos incluyen mesitas embutidas en la pared, a modo de nicho, y las cortinas de telas naturales de piso a techo suman calidez y una continuidad visual muy armónica.

El jardín se diseñó con vegetación autóctona y bajo una premisa de confort relajado. Por eso se incorporó un porche amplio con una zona chill-out junto a la pileta, armado con camas de obra con almohadones y un cañizo que tamiza la luz con suavidad.

Más notas de Casas de campo
Manifiesto personal y profesional. El refugio en La Pedrera de un arquitecto argentino que diseñó una ciudad en China
En Canelones. Dejaron tan linda la casa original de su campo que hoy es su destino cada fin de semana
En Valparaíso. Entre árboles centenarios, un arquitecto construyó una casa de campo que honra la memoria de sus abuelos
1Así es un refugio de piedra a orillas del río Celio, en México, diseñado para vivir a ritmo lento
2La arquitecta que dejó Europa para vivir en la selva y crear una casa-estudio minimalista con vistas infinitas
3Qué es el minimalismo cálido y cómo lograrlo en casa
4“En lugar de achicarnos, nos agrandamos; hoy nos gusta tanto la casa que casi dejamos de viajar”









