
A pesar de no ser obligatorias, las vacunas que brindan protección contra la hepatitis A, la varicela y el neumonoco son altamente aconsejables
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La inmunización contra la hepatitis A, la varicela y el neumococo, una bacteria capaz de desencadenar gravísimos cuadros de neumonía y meningitis, es una opción voluntaria. Aunque estas vacunas no están incluidas en el calendario oficial de vacunación, constituyen un indudable avance en materia de prevención.
"Antes se hablaba de vacunas especiales para denominar a aquellas no incorporadas dentro del calendario oficial, pero hoy deberíamos llamar necesarias a algunas de ellas, como la que protege de la hepatitis A, cuyo número de afectados se incrementó gravemente en los últimos años, produciéndose más de 40 mil casos durante este año. Hay que tener en cuenta, además, que es la causa más frecuente de hepatitis fulminante y de trasplante hepático", alerta el doctor Roberto Debbag, médico principal del Servicio de Infectología del hospital Garrahan.
"La vacuna de la hepatitis A debería estar incorporada en el calendario de vacunación. Se genera una importante inequidad en nuestros niños dado que aquellos de menores recursos no acceden a una vacuna que es muy útil y eficaz", opina el doctor Eduardo López, jefe de la división Infectología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
La hepatitis A es una enfermedad viral que afecta el hígado y en ocasiones puede desencadenar una forma llamada fulminante por su virulencia destructiva, que en el 85% de los casos hace que el trasplante sea la única alternativa. El doctor Alejandro Lepetic recomienda la vacunación de todos los niños en edad escolar.
En un artículo publicado por la Fundación del Centro de Estudios Infectológicos (Funcei), el especialista asegura que los recién nacidos adquieren inmunidad de su madre a través de los anticuerpos que atraviesan la placenta, razón por la cual es preferible esperar a que cumplan un año antes de vacunarlos y asegurar su inmunización cuando ingresan en la guardería.
Otra de las vacunas recomendadas por fuera del calendario oficial es la que protege contra los efectos del virus Varicella zoster, transmitido de persona a persona, especialmente durante el invierno y principios de la primavera. "En ausencia de vacunación antivariólica casi todas las personas padecerán varicela en algún momento de la vida", informa el doctor Eduardo López, y aclara: "La edad de aparición más frecuente es entre los 3 y los 10 años".
Aunque la varicela en sí misma no es una enfermedad grave, sus complicaciones sí pueden serlo: infecciones bacterianas en la piel, neumonía, encefalitis y hepatitis, de allí la importancia de la inmunización.
La amenaza del coco
El Streptococcus pneumoniae -más conocido como neumococo- sí es una bacteria que amenaza la vida de los más chiquitos. "Cada mes en la Argentina mueren seis niños por meningitis neumocóccica y otros ocho quedan con secuelas graves", denuncia el doctor Eduardo López.
Además, el neumococo es la puerta de entrada para el desarrollo de otras enfermedades más fácilmente controlables, como la sinusitis y la otitis media.
"Un grupo importante de infecciones que requieren antibióticos durante los dos primeros años de vida tiene como causa al neumococo -agrega el doctor Debbag-. Si el niño recibió la vacuna antinemocóccica, la necesidad de utilizar antibióticos se reduce considerablemente."
La vacuna, que previene contra siete tipos de neumococo, se aplica a partir de los dos meses de edad en cuatro dosis (a los 2, 4, 6 y 12 o 15 meses). Aquellos niños que no iniciaron el proceso de inmunización antes del año, reciben 1 o 2 dosis, según la edad.
Los adultos también pueden beneficiarse con la vacuna, especialmente los mayores de 65 años, quienes sufren enfermedades cardiovasculares, renales, insuficiencia pulmonar, diabetes o infección por HIV.
Dónde consultar
- Sociedad Argentina de Pediatría (SAP): (011) 4821-8612; www.sap.org.ar




