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Asesinato en Villa Gesell

En la noche de Villa Gesell se reconoce que "estaba todo medio descontrolado"

Alejandro Horvat
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25 de enero de 2020  • 18:32

El reloj marca las 5. Pasaron siete días y algunos minutos desde que Fernando Báez Sosa fue asesinado a golpes frente al boliche Le Brique. Ese crimen moldeó una nueva temporada de verano en Villa Gesell y la Avenida 3, donde ocurrió el salvaje ataque pasó de ser recorrida por multitudes zigzagueantes a estar solo salpicada por algunos grupos de jóvenes que caminan con cuidado entre decenas de policías.

El adolescente de 19 años fue agredido por una patota a las 4.44. Así quedó registrado en la cámara de seguridad municipal que grabó la brutalidad de los asesinos. Fueron 60 segundos de golpes de puño y patadas a un joven que apenas había tenido un altercado menor dentro del boliche con sus atacantes. Ese grupo encontró nuevamente a Fernando 75 minutos después. Y todo cambió aquí. El chico que quería estudiar Derecho murió en esta cuadra donde hoy se observaron casi más policías que turistas. Seis de los diez detenidos por el asesinato ya fueron reconocidos por testigos. Y finalmente hay un operativo de prevención para prevenir peleas.

Refuerzan la seguridad en la noche en Villa Gesell a una semana del crimen de Fernando Báez Sosa
Refuerzan la seguridad en la noche en Villa Gesell a una semana del crimen de Fernando Báez Sosa Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

Hay brigadas de cinco uniformados montados en motos negras que van y vuelven en forma constante, también hay largas hileras de policías de calle y agentes de fuerzas especiales. Tal vez el rastro más notorio del impacto del asesinato que conmocionó a la sociedad argentina no sea ese despliegue policial o las pintadas en la puerta del boliche que piden "justicia por Fernando", sino una carta escrita a mano y pegada en un cantero, justo al lado de donde sucedió la golpiza. "Te queremos mucho Fernando, estamos haciendo justicia por vos. Me llamo Paloma, tengo 10 años y me puse muy triste por lo que te hicieron. Ojalá no se peleen más y que nos cuidemos entre todos". Una niña de Los Toldos dejó ese mensaje y el dibujo de un corazón.

La Avenida 3 es ahora un lugar gris, despojado de su esencia, lo dicen los adolescentes que la transitaron hoy a las 6. "Mira esto, no hay nadie. Le Birque y Dixit están clausurados, el clima cambió totalmente", comentó Sebastián, un joven de 21 años, que camina con siete amigos.

Una pintada en el suelo de la avenida 3 reclama justicia por Fernando Báez Sosa
Una pintada en el suelo de la avenida 3 reclama justicia por Fernando Báez Sosa Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

"La policía un poco te intimida. Me parece raro que sea necesario esto para que la noche no se desbande. Ahora hay otro clima, con mis amigos hablábamos que hay que terminar las vacaciones lo mejor posible, pero la situación cambió mucho. Pero esta bien que así sea, lo qué pasó fue muy grave. Es fuerte pasar por Le Brique y que esté lleno de fotos y pintadas pidiendo justicia por Fernando", dice Lucio Tinomio, de 22 años.

"Todavía hay velas, se ve que la gente pasa y deja. Vi una hace poco dentro de un vaso de plástico. El caso pegó muy fuerte, en Gesell estaba todo medio descontrolado y estas cosas cambian el panorama. Nosotros supongo que vamos a salir un par de veces más, pero este nos impactó mucho", argumenta Santiago López, de 21 años.

Personal de la Infantería bonaerense sumó su efecto disuasivo en el operativo de prevención de peleas en Villa Gesell
Personal de la Infantería bonaerense sumó su efecto disuasivo en el operativo de prevención de peleas en Villa Gesell Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

Jorge Travoglio, de 28 años, trabaja en un lugar de comida al paso que está abierto durante toda la noche en la Avenida 3. Él está con los brazos apoyados sobre el mostrador y los guantes de látex puestos en ambas manos. Está listo para servir un pancho o armar una hamburguesa, el problema es que "no hay nadie", dijo preocupado.

"La macana que se mandaron estos pibes no salió muy cara. Por la vida de Fernando y por todos los que somos de Villa Gesell y esperamos estos días para hacer una diferencia de dinero y tener un colchón para el resto del año. Da pena, viste. A mí me pone mal, la calle está vacía hay un clima distinto. También me preocupa por el año que viene, no sé si los padres van a mandar a sus pibes a Gesell", argumentó Travoglio.

La fachada del clausurado boliche Le Brique suma testimonios en homenaje a Fernando Báez Sosa
La fachada del clausurado boliche Le Brique suma testimonios en homenaje a Fernando Báez Sosa Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

El martes, tres días después del asesinato de Báez Sosa, la municipalidad de Villa Gesell decretó un duelo por 48 horas. Esto incluía la cancelación de todos los espectáculos programados en espacios públicos y en edificios municipales. Los boliches, al ser emprendimientos comerciales privados, podían decidir si sumarse al duelo o no, algo que finalmente hicieron, aunque la noche siguiente al crimen todos habían abierto sus puertas.El jueves pasado Le Brique fue clausurado por el ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, que fue acompañado por el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera. También se clausuró la discoteca Dixit y se labró un acta de infracción en Pueblo Límite.

"Los protocolos [de prevención] estaban, pero fue un imprevisto que sucedió y no se pudo evitar. Esto no quiere decir que hayamos actuado de una manera irresponsable. En este caso había policías, pero no había indicios de que fueran a pelearse. Fernando estaba tomando un helado y lo agredieron sin mediar palabra", expresó el intendente Barrera en declaraciones a la prensa.

Luego de una discusión dentro del boliche Le Brique, la patota agredió a Fernando Báez Sosa frente a la disco, 75 minutos después del incidente menor en la pista de baile
Luego de una discusión dentro del boliche Le Brique, la patota agredió a Fernando Báez Sosa frente a la disco, 75 minutos después del incidente menor en la pista de baile Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

A varias cuadras de Le Brique, cerca de la entrada principal de Villa Gesell, se encuentra el boliche Pueblo Límite, donde, a siete días de la tragedia, y al igual que en el resto de la ciudad, la noche transcurre entre cientos de policías bonaerenses. Sobre la Avenida Buenos Aires hay filas de 100 metros armadas con conos naranjas que delimitan los carriles mientras los policías dirigen el tránsito con bastones rojos, iluminados.

A las 6.15 miles de jóvenes que fueron ahí a bailar buscan taxis o hacen la fila del colectivos que los lleva de vuelta al centro de la ciudad. Todo transcurre en un clima inusual, en donde "hay más policía que gente", según dice Carlos Moratto, de 20 años.

Una niña de 10 años dejó un emocionante mensaje en el lugar donde fue asesinado Fernando Báez Sosa
Una niña de 10 años dejó un emocionante mensaje en el lugar donde fue asesinado Fernando Báez Sosa Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

"Yo no puedo creer la cantidad de policías que hay, es nunca visto. Parece que juega Boca contra River. Estamos muy mal de la cabeza, mira a lo que llegamos, parece un lugar en guerra", agregó.

Por los controles, los boliches tuvieron que restringir la cantidad de personas en sus locales y nadie puede entrar después de las 2. El objetivo es que no se generen peleas por la falta de espacio y que los jóvenes vayan más temprano al boliche para que se haga más corta la "previa", ese ritual adolescente de juntarse en casas para iniciar la noche de consumo de alcohol.

Otra costumbre que, por el momento, quedó en el pasado, es la de ir a la playa a ver el amanecer. En las 13 calles principales que terminan donde empieza la arena, a metros del mar, los vecinos y turistas se topan con controles estrictos.

La noche en Villa Gesell a una semana del crimen de Fernando Báez Sosa
La noche en Villa Gesell a una semana del crimen de Fernando Báez Sosa Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

Villa Gesell reflotó viejas ordenanzas que no se cumplían, como la prohibición de ir a la playa con un parlante, e implementó hace apenas tres días otras resoluciones municipales, como vetar el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública.

"Es una lástima. Esos pibes se mandaron una cagada y esto ahora esto no existe más. Vos venías acá hace algunos días y estaba lleno de gente tomando algo, con música, y a mí me servía porque vendía a lo loco, pero ahora no hay nadie", contó Jorge, que vende panchos en la playa cerca de las 7.

Los jóvenes tuvieron que superar varios controles para llegar a la playa en el amanecer
Los jóvenes tuvieron que superar varios controles para llegar a la playa en el amanecer Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno / Enviado Especial

En este balneario cada lugar tiene el recuerdo del asesinato de Báez Sosa. Muchas paredes están tapizadas con afiches y el lema "justicia por Fernando, asesinado en Gesell". También hay pintadas con su cara en el suelo.

El homicidio del joven está presente en la sobreactuación policial para evitar peleas, en las pintadas y en los afiches. Pero, sobre todo, Báez Sosa está presente en las calles y las playas, que desde hace siete días y algunas horas, cambiaron su aspecto. Hoy a las 7 la zona estaba casi vacía. "Cambió el ánimo de la gente", dijo Joaquín Fusta, de 23 años.

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