ADN del crimen: un triunvirato de fiscales tras el misterio que inquieta a todos

Cristina Castro, en la despedida de su hijo
Cristina Castro, en la despedida de su hijo
Gustavo Carabajal
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5 de septiembre de 2020  • 04:24

A partir del informe del estudio de ADN que determinó que el cuerpo hallado en el cangrejal Cola de Ballena, cerca de Bahía Blanca, corresponde a Facundo Astudillo Castro se abrieron dos caminos en la investigación del caso que conmocionó al país y que conducirán a tratar de establecer cuál fue la causa del fallecimiento del joven de 22 años y si fue una muerte violenta o se trató de un accidente y, en caso de que los científicos concluyeran que el muchacho de Pedro Luro fue asesinado, los responsables de la pesquisa deberán determinar quién fue el homicida.

La confirmación de que el cuerpo hallado el 15 de agosto pasado correspondía a Facundo Astudillo Castro también trajo consecuencias en el seno de los investigadores. A partir de las duras críticas de la querella y a pesar que la jueza federal María Gabriela Marrón rechazó dos pedidos de recusación contra el fiscal federal de Bahía Blanca, Santiago Ulpiano Martínez,, el procurador Eduardo Casal, decidió que este sea secundado por su colegas Horacio Azzolín y Andrés Heim, de la Unidad Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci) y subrogante de la Fiscalía General ante la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca, y de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin).

Además, en conjunto los tres fiscales resolvieron que la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip) coordine y concentre la actividad de los peritos a cargo de la autopsia y de los técnicos que analizan los teléfonos celulares secuestrados.

Facundo Astudillo Castro había desaparecido el 30 de abril pasado
Facundo Astudillo Castro había desaparecido el 30 de abril pasado

Con respecto de la investigación para tratar de saber qué pasó con Facundo, en el expediente existen varias certezas sobre cómo fueron las últimas horas del joven, de 22 años, desde que salió de su casa el 30 de abril pasado a la mañana, hasta la última señal de vida, cuando, a las 20.26, le mandó un mensaje de texto a un amigo en el que le decía "Estoy sin batería y sin señal". Cuando Facundo refería a que no tenía señal, era que no tenía posibilidad de comunicarse por WhatsApp. Esa comunicación fue captada por la antena de telefonía celular de la empresa Claro, instalada en el polo petroquímico de Ingeniero White.

Dicha antena fue la que captó todas las señales del teléfono de Facundo desde que una productora rural, identificada, según fuentes judiciales, por sus iniciales "E.R", dejó al muchacho en el cruce de la ruta 3 y las vías, el 30 de abril a las 16. La cámara con el dispositivo lector de patentes, instalada en el puesto fitosanitario, en el kilómetro 714 de la mencionada ruta, registró el paso de la camioneta Honda HRV de la testigo, a las 16.03. Mientras que la antena de Claro, captó la señal del celular de Facundo a las 16.06. Fue la última vez que vieron a Facundo con vida.

Según fuentes judiciales, la testigo, que fue la última persona que vio con vida a Facundo, declaró en dos oportunidades y podría ser convocada nuevamente. Además, los fiscales Ulpiano Martínez, Horacio Azzolín y Andrés Heim resolvieron que se presente el albañil que alertó a la mujer sobre el caso de la desaparición de un muchacho entre Pedro Luro y Bahía Blanca. Según declaró la productora rural, al observar la foto de Facundo, la relacionó con el chico que había llevado desde el ingreso a Teniente Origone hasta el cruce de la ruta 3 y las vías.

Familiares y vecinos despidieron en Pedro Luro a Facundo Astudillo Castro
Familiares y vecinos despidieron en Pedro Luro a Facundo Astudillo Castro Crédito: TELEFE Bahía Blanca

En su declaración ante la Justicia, la mujer habría manifestado que Facundo le dijo que quería llegar a la casa de un amigo en General Cerri, una ciudad situada en las adyacencias de Bahía Blanca.

Hasta la declaración de la testigo "E.R", se sabía que Facundo salió de su casa, en Pedro Luro, para dirigirse a la Bahía Blanca, hacia la casa de su exnovia. Así se dejó constancia en la denuncia por averiguación de paradero que se radicó el 5 de junio, a las 11.30, en la dependencia policial de Pedro Luro y originó el expediente que se instruyó en la Ayudantía Fiscal de Médanos, cabecera del partido de Villarino.

La figura del amigo de Facundo como posible destino de ese viaje que comenzó el 30 de abril a la mañana fue incluida en la investigación por la productora rural. Este muchacho, que recibió el último mensaje de texto fue citado a declarar como testigo para que expliqué cómo fueron los últimos diálogos con la víctima. Los fiscales también escucharán el testimonio de la exnovia de Astudillo Castro.

Según fuentes judiciales, el testimonio de la productora rural estaría corroborado con otros datos incorporados en el expediente y que indicarían que minutos después de las 15.40 pasó por el cruce a la ruta 3 y el acceso a Teniente Origone, en el kilómetro 749, donde encontró a Facundo y lo subió a su camioneta.

A las 15.30 aproximadamente, un vecino había alertado al delegado municipal de dicha localidad sobre la presencia de un chico caminando por la ruta. Este empleado avisó al policía Alberto González, quien se dirigió con el móvil hasta la ruta y tomó la foto del registro de conducir de Facundo. Este uniformado, acusado por la familia de la víctima, afirmó que Facundo abordó una camioneta Renault Oroch oscura.

Aquí surge uno de los cuestionamientos de los abogados que representan a la familia de Facundo, porque dudan de la prueba que surgió después de ese momento. Según el planteo de los letrados: ¿Cómo pudo ser que primero se indicó que Facundo abordó una camioneta Renault Oroch negra y después, se afirmó que, en realidad el vehículo al que subió fue una Honda HRV? Para los abogados, el testimonio de la productora rural estaría direccionado para favorecer a la policía.

Aunque los letrados que representan a la familia de Facundo afirman que existen pruebas para acusar a los policías González, Siomara Flores, Jana Curruhinca y Miguel Sosa, por la desaparición del joven, de 22 años, tanto el fiscal federal de Bahía Blanca como la jueza federal María Gabriela Marrón rechazaron esa solicitud por todos los datos que figuran en el expediente sobre lo ocurrido en Teniente Origone, el 30 de abril a las 15.40 y en Mayor Buratovich, a las 15.20, cuando los dos últimos efectivos labraron el acta contra Facundo por violar el aislamiento preventivo social y obligatorio, impuesto a raíz de la pandemia.

Al cruzar la información de los teléfonos celulares y los testimonios sobre ambos episodios y compararla con el testimonio de la productora rural, sumado al lugar del hallazgo del cuerpo y a que la señal del teléfono de Facundo fue captada entre las 16.06 y las 20.26 por la antena instalada en Ingeniero White, los funcionarios judiciales abonaron la presunción de que el muchacho no fue secuestrado en Mayor Buratovich ni en Teniente Origone.

Tampoco existen indicios de que Facundo hubiera llegado a Bahía Blanca o a General Cerri. Por ejemplo, una testigo que dijo haber visto al muchacho en la puerta de la casa de la exnovia, junto al hermano de Daiana, manifestó que no podía precisar la fecha o la época. La mujer rectificó su declaración original después de que la Justicia federal fue a buscarla por la fuerza pública debido a que no se presentó en las convocatorias anteriores.

Mientras, el fiscal de Bahía Banca, Rodolfo De Lucía, de quien depende la Ayudantía de Médanos, investigaba el caso como averiguación de paradero, el 8 de julio comenzó un segundo expediente que tenía a Facundo como víctima. A partir de las declaraciones de tres testigos que dijeron haber visto a Facundo cuando lo subían a un móvil policial, en Mayor Buratovich, los abogados que representan a la madre del muchacho, de 22 años, radicaron una denuncia por supuesta desaparición forzada de persona en la fiscalía federal de Bahía Blanca.

Así se trabó una cuestión de competencia entre la Justicia provincial y el fuero federal, que terminó cuando, el fiscal De Lucía declinó la jurisdicción del caso en el fiscal federal Martínez y le remitió fotocopias de los diez cuerpos de expediente que se habían instruido hasta ese momento.

Los peritajes con perros rastreadores generaron otra controversia entre la querella y los investigadores
Los peritajes con perros rastreadores generaron otra controversia entre la querella y los investigadores Fuente: Télam - Crédito: archivo

Debido a que la desaparición forzada de personas es un delito en el que los acusados son integrantes de las fuerzas de seguridad, la investigación es competencia de la Justicia federal.

A partir que el caso cambió de jurisdicción se realizaron varios allanamientos en los destacamentos de Mayor Buratovich y Teniente Origone. En ninguno de los procedimiento ni los peritos ni los adiestradores de los perros rastreadores, hallaron ningún elemento que indicara que Facundo estuvo en esas dependencias policiales.

Sin embargo, en el segundo operativo realizado en el puesto policial de Teniente Origone, el perro rastreador adiestrado por un perito en rastros de la querella, encontró el amuleto que fue la familia reconoció como propiedad de Facundo.

Esa misma controversia entre los resultados de la búsqueda encarada por perros rastreadores con adiestradores convocados por los investigadores de la Policía Federal y de la querella se repitió en la inspección del móvil Toyota Etios de la Unidad de Prevención Policial de Bahía Blanca, que habría el estado el 8 de mayo a 800 metros del lugar donde apareció el 15 de agosto el cuerpo de Facundo.

Dicho vehículo fue secuestrado debido a que un informe de la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense indicó que los policías que lo tripulaban se desviaron del recorrido y, según el localizador del móvil, estuvo durante casi 50 minutos en el lugar donde tres meses después fue hallado el cuerpo de Facundo.

En las últimas horas, la querella informó que un perro rastreador guiado por un adiestrador que forma parte del equipo de colaboradores reaccionó ala huella de olor de Facundo al revisar el asiento trasero del vehículo. Ese hecho se contradice con lo que informó oficialmente la fiscalía federal con respecto a un peritaje similar en el mismo vehículo realizado por "los guías de la División Canes de la Policía Federal, con los perros Aramis y Branca, que efectuaron el registro del móvil policial y sobre el perímetro del predio, con resultado negativo".

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