Cayó la banda que se llevó la caja fuerte con un botín millonario
Tras 7 meses de investigación, el fiscal Campagnoli y la Policía Metropolitana identificaron a seis sospechosos; recuperaron parte de lo robado; habrían actuado en countries y en la avenida Alvear
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Era una mala noche para el empresario de la construcción Lucio N., fanático de Boca Juniors. No estaba de buen humor el 15 de mayo pasado a las 0.30 cuando llegó a su cómoda residencia de Victorino de la Plaza al 900, en Belgrano. El hombre de negocios había vuelto de la Bombonera después de que se suspendiera el superclásico de la Copa Libertadores por una cobarde y peligrosa agresión a los jugadores de River Plate.
Pero todo resultó peor cuando fue a su dormitorio, en la planta alta, y advirtió que faltaba la pesada caja fuerte que estaba empotrada en el vestidor, donde guardaba $ 300.000, US$ 7000, acciones de sus empresas, una llave de su automóvil Audi, y relojes Rolex, Omega, Piaget, Hublot, Bulgari y alhajas de oro.
Los ladrones, según las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad instaladas en la residencia del empresario, huyeron por la puerta principal con la caja fuerte, que medía 60 centímetros por 50 centímetros. Eran las 21.24 del 14 de mayo pasado. El empresario Lucio N. estaba en la Bombonera, y lejos de lo que pasaba en su casa, seguía esperando un triunfo de su querido Boca.

Casi siete meses después del millonario robo, una investigación del fiscal José María Campagnoli y de detectives de la Policía Metropolitana permitió detener a los presuntos responsables del hecho.
Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales. En los últimos días seis sospechosos fueron indagados por el robo en la casa del empresario de la construcción. En las próximas horas, la jueza de instrucción Elizabeth Paisan podría definir la situación procesal de los acusados. "Si bien a los imputados sólo les adjudica el hecho ocurrido en la residencia del empresario Lucio N., se sospecha que pudieron haber protagonizado otros hechos similares ocurridos en countries de la zona norte y en un edificio de la avenida Alvear", afirmó a LA NACION una de las fuentes consultadas.
Como los investigadores judiciales y policiales recuperaron en los allanamientos dinero y varios relojes de alta gama, esperan que además del empresario Lucio N. se acerquen otras víctimas que hayan sufrido robos similares para reconocer el botín que había en manos de los delincuentes.
Un error los delató
Lo que nunca pudieron encontrar los investigadores fue la caja fuerte. La sospecha de los investigadores fue que, después de repartirse el millonario botín, los ladrones la arrojaron a las turbias aguas del Riachuelo.
Tres de los acusados son de nacionalidad colombiana. Los otros tres son argentinos. También fueron imputadas las empleadas domésticas de la víctima, ante la sospecha de que encubrieron a los autores del robo. Parecía un robo perfecto. Pero los delincuentes cometieron un error que posibilitó que el fiscal Campagnoli, su equipo de investigadores y detectives de la comisaría de la Comuna 12 de la Policía Metropolitana, al mando del comisionado Carlos Garaventa, pudieran identificarlos: olvidaron un teléfono celular en el balcón de la habitación del empresario.
Cuando llegó a su residencia, en el llamado barrio River, en Belgrano, además de estar su dormitorio desordenado, el empresario advirtió que la ventana que se comunica con el balcón estaba forzada. Los investigadores policiales y judiciales sospechan que los delincuentes entraron por la puerta principal, pero que simularon haber forzado la ventana como táctica distractiva.
Pero haber forzado la ventana les jugó una mala pasada. Al caerse el teléfono celular en el balcón le dejaron una pista a los investigadores.
Según informaron fuentes de la investigación a LA NACION, a partir de la agenda del teléfono se comenzó a rastrear a los sospechosos.
Primero fueron los contactos en el chat móvil WhatsApp que orientaron a los investigadores. Después se hicieron averiguaciones con las amistades y fotografías que compartían en la red social Facebook, lo que terminó de unir a los personajes que luego fueron acusados.
"Hubo varios pruebas que orientaron la pesquisa: se pudo identificar las patentes de dos automóviles que la noche del robo fueron filmados por las cámaras de seguridad y después se rastrearon las comunicaciones y teléfonos celulares activados en la zona. Estamos seguros de que los acusados cometieron otros hechos similares", dijo a LA NACION una fuente del caso.
Vendían ropa en la vía pública
Jhon Marlon Morales nació el 26 de diciembre de 1980 en Bogotá, Colombia. Hace tres años llegó a la Argentina. Es uno de los seis imputados por el robo de la caja fuerte en una residencia de Victorino de la Plaza al 900, en el denominado barrio River, en Belgrano. En su declaración indagatoria dijo que se ganaba la vida vendiendo ropa en la calle. También relató que estuvo preso en la cárcel de Ezeiza. El mismo trabajo dijo tener otros de los sospechosos detenidos, también de nacionalidad colombiana. En cambio, uno de los argentinos acusado afirmó que trabajaba en la Municipalidad de Avellaneda.
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