Una adolescente de 13 años cuidaba a su abuela en un hospital y fue abusada por la pareja de otra paciente

El hospital Evita de Lanús donde habría abusado de una niña
El hospital Evita de Lanús donde habría abusado de una niña Fuente: Archivo
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16 de abril de 2019  • 12:24

El altruista gesto de cuidar a su abuela internada se convirtió en una pesadilla para una adolescente de 13 años. La joven fue sexualmente agredida en el Hospital Evita, en Lanús. La menor se había quedado por la noche con su familiar, con quien convive tras la muerte de su madre, y fue observada por un hombre de 28 años, que acompañaba a su esposa, quien en una habitación lindera se recuperaba de una operación. El atacante aprovechó que la adolescente buscó acercarse a la cafetería del centro sanitario y en ese momento la interceptó con un cuchillo. La menor fue obligada a dirigirse a una alejada zona de escaleras, donde fue forzada a practicarle sexo oral al agresor.

El hombre amenazó con matar a la abuela de la menor en caso de que esta denunciase el ataque y hostigó luego a la víctima que era vigilada desde la habitación ocupada por la esposa del agresor. Incluso, durante la violación, el sospechoso -que resultaría detenido por esa acción- tomó el celular de la adolescente para enviarse un mensaje a su propio teléfono y quedar de esa manera en contacto. Algunas horas después volvió a escribirle a su víctima, pero en esa ocasión el aparato estaba en manos de la policía bonaerense que armó un ardid para detener al atacante sexual.

"Le robaron la infancia", comentó a la prensa una tía de la menor.

"La víctima está internada. Está en buen estado de salud, pero está afectada psicológicamente", indicó el director provincial del hospital, Alejandro Ravecca. "El hecho es gravísimo. Cuando la niña circulaba por los pasillos la violentó sexualmente. El adulto quedó detenido. Estamos consternados con este hecho de extrema violencia. Nos pusimos a disposición de la familia de la víctima para brindarle apoyo psicológico", expresó. El funcionario agregó que la "seguridad del hospital está garantizada" y que en el momento del ataque sexual había cinco policías.

El ataque sexual generó una fuerte polémica alrededor de la seguridad interna en los hospitales. Si bien el funcionario bonaerense aseguró que había cinco agentes policiales en ese centro sanitario, los médicos y el personal del Hospital Evita comentaron a la prensa que habían sido retirados al menos 18 guardias de seguridad, cuya misión era aportar un efecto disuasivo con su presencia y, en caso de ser necesario, solicitar el apoyo a los policías asignados a la vigilancia. Al igual que lo ocurrido en otros hospitales, quienes trabajan en Lanús señalaron que son víctimas permanentes de agresiones en las zonas de guardias. También reclamaron la colocación de más cámaras de seguridad.

El sospechoso de abusar de una adolescente en el hospital Evita de Lanús
El sospechoso de abusar de una adolescente en el hospital Evita de Lanús Fuente: Archivo

El ataque sexual no quedó registrado en las filmaciones de vigilancia. Un primer relevamiento en el hospital efectuado por personal policial determinó que las cámaras allí instaladas no funcionaban. Sin embargo, fuentes oficiales aseguraron que se cuenta en ese centro con cuatro cámaras en uso -una en el hall central, otras dos en consultorios de guardia y una en la zona de montacargas-, aunque no pudieron registrar el momento de la agresión.

El presunto atacante fue identificado según testimonios aportados por pacientes y enfermeras que señalaron a un posible sospechoso de coincidir con las características expuestas por la menor agredida sexualmente. Ese hombre habría enviado otro mensaje al teléfono de la víctima y fue entonces que los policías engañaron al atacante para concertar una reunión.

El sospechoso detenido es empleado metalúrgico y tiene domicilio en Monte Chingolo. La investigación quedó a cargo del fiscal Javier Gramajo, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) especializada en Delitos contra la Integridad Sexual, Delitos Informáticos y relacionados a la Violencia de Lanús.

La víctima, internada

"Mi sobrina está en estado de shock, está muy nerviosa y sigue con los tratamientos preventivos que se hacen después de un caso de abuso", explicó la tía de la víctima.

Por su parte, la abogada Silvia Medina, que representa a la familia de la víctima, afirmó que "se tomaron pruebas que son más que contundentes, pero todavía no se le tomó declaración en cámara Gesell, aunque si la fiscalía lo cree necesario se va a hacer". El fiscal escuchará el testimonio de la menor cuando los médicos consideren que está en condiciones de soportar esa exigencia.

Entre las medidas de prueba solicitadas por la fiscalía figura la búsqueda de pruebas genéticas en la zona en la que se cometió el ataque denunciado por la menor.

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