Detectaron y destruyeron pasarelas clandestinas que facilitaban el contrabando en la frontera norte
Gendarmería realizó un control especial en la vera del río Pilcomayo
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Personal de la Gendarmería desarmó y destruyó ocho pasarelas clandestinas que conectaban el territorio argentino con Paraguay sobre el río Pilcomayo. Ese operativo especial de control de frontera se concretó en la localidad formoseña de Clorinda, en donde los puentes eran utilizados como pasos ilegales para el ingreso irregular a la Argentina.
“En un control vial dinámico, flexible y sorpresivo, los efectivos del Escuadrón 16 “Clorinda” llevaron a cabo un procedimiento en la ribera del río Pilcomayo. Durante el operativo, los gendarmes realizaron el levantamiento y destrucción de ocho puentes y pasarelas que funcionaban como pasos clandestinos utilizados para el cruce irregular entre la República Argentina y la República del Paraguay”, informó la Gendarmería en un comunicado de prensa.
Y se agregó: “Esta acción se enmarca en los esfuerzos continuos de la fuerza por fortalecer el control fronterizo y combatir el tráfico ilegal en la zona”.
En zonas en las que el río se vuelve estrecho y en épocas de bajo caudal de agua, traficantes utilizan viviendas instaladas en el límite mismo entre ambas naciones para conectar sus fondos y favorecer, de esa manera, el contrabando.
Si bien el tráfico de drogas desde Paraguay hacia la Argentina es una de las situaciones preocupantes, en esa zona de frontera también se produce un cruce ilegal de mercaderías en sentido inverso. Granos comercializados en negro, precursores químicos y vehículos robados forman parte del contrabando originado en nuestro país. Y las investigaciones judiciales señalaron en los últimos meses a Clorinda -la zona donde se encontraban la pasarelas para el cruce irregular entre países- como lugar al que se enviaban celulares de alta gama robados en la ciudad de Buenos Aires.
Esos teléfonos eran transportados en ómnibus a Corrientes, Chaco y Formosa. Los detectives no descartan que muchos de los celulares robados hayan sido sacados del país por pasos fronterizos ilegales, para, eventualmente, reingresarlos desde Paraguay como equipos “reacondicionados”.
Para “trasladar” los teléfonos robados a Chaco, Corrientes y Formosa, los integrantes de una red delictiva desarticulada en 2024 contaban con la colaboración del encargado de una empresa de ómnibus de larga distancia y de los choferes que llevaban a los pasajeros con la “carga oculta”.
“En muchos casos los imputados se habrían contactado telefónicamente con el encargado de la empresa, que en connivencia y conocimiento de la actividad de la organización (luego recibía un porcentaje de las ganancias) autorizaba los viajes o traslados en los ómnibus que viajaban ida y vuelta de la ciudad o la provincia de Buenos Aires hacia el litoral del país con los equipos de procedencia ilícita en su poder. Para ello, aprovechaban los lugares, asientos o bancas vacías de los micros”, consta en el expediente. Así, no quedaban registros de quiénes eran los pasajeros que llevaban los teléfonos celulares robados.
“La prueba permite presumir que desde la Terminal de Micros de Clorinda, los sospechosos viajaban en auto hacia los pasos fronterizos con Paraguay para llevar teléfonos celulares robados en la ciudad de Buenos o para buscar móviles para traer de contrabando y venderlos en territorio argentino”, explicaron fuentes judiciales sobre esa investigación que se inició en octubre de 2024 por el robo de un celular en la ciudad de Buenos Aires.
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