El menor que disparó en una escuela había empezado en diciembre pasado a planificar una masacre con sus contactos virtuales
Los investigadores confirmaron que comunidades de extremismo nihilista online incubaron a través de las redes de True Crime Community la balacera en la escuela de San Cristóbal
8 minutos de lectura'


ROSARIO.- Gino comenzó a planear el ataque a la escuela Mariano Moreno desde diciembre del año pasado. El único que lo sabía era N.C., su amigo y alumno del colegio, según coincidieron fuentes de la defensa y los investigadores de la PFA. Además de su confidente de 16 años de San Cristóbal, que está detenido e imputado como partícipe secundario, lo sabían decenas de integrantes de grupos de TCC, que hasta el lunes 30 le enviaron mensajes (en inglés) dándole ánimo, con la insistencia de que iba a ser reverenciado en ese territorio virtual donde los que cometen este tipo de asesinatos son glorificados. Gino, de 15 años, le confesó a N.C. que después del ataque se iba a suicidar, otro rasgo de los integrantes de estos grupos de extremismo nihilista. Días después de la tragedia se lo confirmó a sus abogados. Les dijo, incluso, que quería quitarse la vida desde los 10 años.
Minutos después del ataque, que le causó la muerte a Ian Cabrera, de 13 años, y dejó ocho heridos, la foto de Gino comenzó a viralizarse en los grupos de TCC. La mayoría exaltaban la decisión de ir a matar estudiantes a las 7.13 del lunes 30 de marzo, cuando todos estaban en el patio y esperaban formar para izar la bandera y comenzar la jornada en escuela situada en la localidad santafesina de San Cristóbal. También surgieron mensajes que denigraban a Gino porque había provocado pocas víctimas.
Esos mensajes que circulaban por los grupos cerrados fueron los que alertaron a la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal de que el crimen que había sucedido en la escuela de San Cristóbal tenía que ver con grupos de jóvenes extremistas nihilistas.
Hasta ese momento se habían ensayado distintas hipótesis, como la posibilidad de que a Gino lo hubieran motivado posibles episodios de bullying —como plantearon varios medios— o un brote psicótico. Pero esas causas no se ajustaban a la vida de Gino.

Es que los docentes de la escuela N°40 Mariano Moreno repetían que no tenían registros de un problema grave. Gino fue elegido el año pasado mejor compañero del curso, tenía buenas notas, jugaba al básquet, y nadie —ni sus amigos, salvo N.C., ni sus familiares, ni su entorno escolar— logró detectar que parte de las horas que pasaba encerrado en su casa en San Cristóbal estaba conectado a través de Discord —una aplicación de mensajería que usan los gamers— a grupos de True Crime Community (TCC) que se expandieron en los últimos años en distintas partes del mundo a partir de la “adoración” a la masacre de Columbine, que en 1999 protagonizaron en el estado de Colorado Eric Harris y Dylan Klebold, quienes mataron a 12 estudiantes y un profesor, y luego se suicidaron.

La TCC es parte de lo que se denomina la “edge sphere” online, que comenzó a tomar forma entre 2018 y 2020 como un conjunto de comunidades dedicadas a la erosión deliberada de las normas sociales y la glorificación de la violencia. Los “columbiners”-fandom dedicado a los tiradores de 1999— son considerados el precursor directo de la TCC. Entre 2024 y 2025, al menos siete tiroteos escolares y nueve atentados frustrados en Estados Unidos fueron presuntamente llevados adelante por individuos vinculados a la TCC.
La TCC no tiene estructura jerárquica ni ideología política definida. Opera en capas: desde el consumidor pasivo de podcasts y documentales hasta los grupos radicalizados donde se celebra la violencia y se incentivan nuevos ataques. Discord, la plataforma de mensajería organizada por servidores cerrados, funciona como su cuartel general. La arquitectura de la aplicación —diseñada originalmente para gamers— dificulta cualquier moderación externa.
Un estudio publicado en febrero de 2026 por Peter Smith, Cat Cadenhead y Clara Broekaert en el CTC Sentinel de la academia militar de West Point documenta 21 complots y ataques vinculados a la TCC. El informe describe cómo estas comunidades migran entre plataformas, emplean lenguaje codificado, emojis alternativos y grafías modificadas para eludir los filtros de moderación. Cuando Tumblr bloqueó los términos asociados a la red, los usuarios adoptaron nuevos signos en cuestión de horas.
En 2025, el FBI anunció que tenía más de 250 investigaciones abiertas en los 50 estados contra individuos afiliados a redes NVE. Luego, el director del FBI, Kash Patel, publicó en noviembre que la agencia había visto un aumento de casi 500% en arrestos asociados con este movimiento. En la Argentina, según informó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, se detectaron 15 casos y hay otros cuatro en evaluación. El episodio que sacudió al país el 30 de marzo pasado en San Cristóbal no estaba entre esas alertas, que generalmente en este tipo de casos llegan a través de agencias de inteligencia internacionales.
El dilema que asoma ante este caso es cómo prevenir la planificación de hechos de extrema violencia, sobre todo en escuelas, cuando los protagonistas son menores que viven en un mundo virtual paralelo al que los adultos y sus entornos no tienen acceso.
Este tema comenzó a ser analizado por la entonces AFI a partir de 2023, cuando estaba de interventora Ana Alberdi, porque empezaba a ser un asunto de interés entre las agencias internacionales debido a la expansión de grupos extremistas en el terreno virtual y de redes. La AFI había creado un espacio de seguimiento y monitoreo de estos nuevos esquemas de violencia.
El país que más avanzó en la región para la prevención de casos de TCC y de extremismo nihilista es Brasil, que construyó en los últimos dos años el dispositivo institucional más robusto de la región. El eje central es el trabajo de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), que elaboró la Guía para Prevención de Ataques Extremistas Violentos en Escuelas, un documento restringido de 40 páginas que solo se distribuye en mano a las autoridades de seguridad y educación de cada estado. Esa guía, que tiene una actualización casi permanente, busca identificar, entre otras cosas, simbología que usan estos grupos, como tatuajes y remeras, que sirvan para que los docentes puedan alertar o identificar a alumnos que estén consustanciados con este tipo de extremismo, que solo parece latente en la virtualidad.
En paralelo, el Ministerio Público de Rio Grande do Sul creó el Núcleo de Prevención de la Violencia Extrema (NUPVE), que desarrolló el Proyecto Sinais, una guía operativa orientada al ámbito escolar. El documento aborda los caminos de la radicalización, los predictores de violencia, las estrategias de desenganche y desradicalización, y los protocolos de seguridad en escuelas. En agosto de 2025, la ABIN actualizó su Protocolo de Prevención incorporando los datos más recientes: entre 2023 y 2024 se concentró el 60 por ciento de todos los ataques a escuelas registrados en Brasil en dos décadas.
Hasta ahora el único debate que surgió en nuestro país es si se puede implementar una restricción o una prohibición a las redes y a este tipo de aplicaciones de grupos de TCC, como Discord, según ensayó la fiscal general del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, María Cecilia Vranicich. Vranicich admitió que a partir del lunes 30 de marzo el MPA tuvo “una nueva mirada investigativa sobre los hechos”, porque hasta entonces se “desconocía el mundo paralelo, que es real, a través de las aplicaciones y las redes”.
Esa frase tiene peso específico: la máxima autoridad del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe reconoció ante los legisladores que la fiscalía —como el resto del Estado— no tenía registro del ecosistema digital donde los adolescentes involucrados en el tiroteo se movían, se comunicaban y, presuntamente, fraguaban sus planes.

La fiscal general mencionó en particular la plataforma Discord como un espacio donde los jóvenes “encuentran lugar de contención con un odio muy fuerte que tienen”, y advirtió que no se trata de una singularidad local: “No es solo un joven de San Cristóbal. Está ocurriendo generacionalmente, en un sector de la población muy grande”. Agregó que muchas de estas comunicaciones se producen a través de aplicaciones que no dejan rastro, lo que dificulta la investigación, pero no impide que sean “naturales” para los adolescentes.
Un informe reservado del Sistema de Alerta e Inteligencia Territorial (SAIT) de la Procuración General de la Nación había mapeado -como publicó LA NACION- con precisión el fenómeno de la True Crime Community (TCC): una red de comunidades digitales —diseminadas en Discord, Telegram y otras plataformas de mensajería encriptada— donde adolescentes de distintos países comparten, comentan y en algunos casos glorifican masacres escolares, actos de violencia extrema y figuras como los perpetradores de Columbine o del Ánimus Club en España.
1El niño tenía 4 años. Denuncias cruzadas y lesiones, qué se sabe de la muerte de Ángel
2Falso tenista. Tenía pedido de captura internacional y fue detenido por robos en edificios porteños
3Abusó de una paciente: la Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena para un cirujano
4La muerte de Ángel: una causa sin imputados, muchas sospechas y lesiones cerebrales recientes




