Inédito: el jurado popular estaba indeciso y el juez absolvió a una mendocina que mató a su marido

La mujer, de 49 años, quedó en libertad tras la imposibilidad del jurado de tomar una decisión por unanimidad.
La mujer, de 49 años, quedó en libertad tras la imposibilidad del jurado de tomar una decisión por unanimidad.
Pablo Mannino
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15 de mayo de 2019  • 23:19

En el tercer debate con jurado popular en Mendoza se dio algo inédito hasta ahora: el juez absolvió a la persona acusada porque el cuerpo de ciudadanos no se puso de acuerdo y la Fiscalía desistió de un nuevo juicio. De esta manera, Claudia Jaquelina Cortez (49), una mujer víctima de violencia de género que asesinó de una puñalada a su marido, Carlos Ernesto Pelayes (48), quedó en libertad.

La decisión, que está contemplada en el flamante sistema que arrancó en abril, llegó luego de que el juicio por jurado popular se declarara "estancado": los 12 ciudadanos no pudieron definir por unanimidad su postura de considerar "culpable" o "no culpable" a la imputada. Así, como además no se avanzará desde la parte acusadora con un nuevo debate, el magistrado Anibal Crivelli dio su veredicto absolutorio.

El juez Aníbal Crivelli determinó la absolución de la mujer ya que el jurado popular se mostró "estancado" en la decisión.
El juez Aníbal Crivelli determinó la absolución de la mujer ya que el jurado popular se mostró "estancado" en la decisión.

Cortez llegó al juicio con la imputación por homicidio agravado por el vínculo, por lo que arriesgaba la pena máxima de prisión perpetua. Sin embargo, frente a su relato de haber sido una mujer golpeada, la Fiscalía le atenuó la calificación, enfrentando así la posibilidad de una condena de entre 8 y 25 años.

Durante todo el proceso, la defensa de la mujer dejó en claro que Claudia fue víctima de maltratos físicos y verbales durante tres décadas por parte de Pelayes, por lo que consideró que su actuación fue en legítima defensa.

En tanto, desde la Fiscalía consideraron que existían las pruebas suficientes para condenar a la mujer, aunque entendieron la dificultad que evidenció el jurado. "Han quedado en claro las posiciones antagónicas de los 12 miembros del jurado, sobre todo frente a situaciones de violencia de género. Entendemos que la soberanía del pueblo se acaba de pronunciar", expresó el fiscal en jefe de Homicidios, Fernando Guzzo. En tanto, el fiscal que realizó la Instrucción, Gustavo Pirrello, se limitó a decir que trabajó la causa con las pruebas necesarias.

La muerte de Pelayes ocurrió la madrugada del 28 de julio del año pasado, en la casa donde vivían, en la calle Méjico de la comuna de Godoy Cruz. Cortez aseguró que su marido, alcoholizado y drogado, quería tener relaciones sexuales en la cama matrimonial. Pero, ella se negaba porque esa noche estaba durmiendo en esa habitación uno de sus hijos. Además, aseguró que estaba por menstruar y que tenía dolores por un tumor en una de sus mamas. Esa postura desencadenó lo peor, según relató la mujer, ya que comenzaron los reproches y los insultos.

"Me tiró el pelo y me arrastró. Luego, me bajó el pijama. Me quise ir con los chicos pero no me dejó", contó Claudia, quien aseguró que en ese momento vio un cuchillo en la cómoda y en un intento por defenderse a la fuerza le provocó la herida, sin saber en qué parte del cuerpo se produjo.

Un llamado al 911 avisaba acerca de una emergencia en ese domicilio: un hombre había padecido un infarto. Sin embargo, cuando los investigadores movieron el cuerpo constataron que tenía una lesión punzocortante en la clavícula.

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