La marca del delfín vuelve a aparecer: secuestran cargamentos de cocaína camuflados en muebles y un micro
Gendarmería halló más de 47 kilos ocultos en un juego de living en Orán y Prefectura interceptó más de 6 kilos en un micro: todos los panes tenían el sello asociado a la organización de Delfín Castedo
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En menos de 48 horas, dos procedimientos de fuerzas federales convergieron en un mismo rasgo: el bajorrelieve de un delfín estampado sobre panes de cocaína. La Gendarmería Nacional, en un control sobre la Ruta Nacional N° 50, en San Ramón de la Nueva Orán, secuestró 47,765 kilos que estaban ocultos dentro de dos juegos de living modificados. La Prefectura Naval Argentina, en un operativo iniciado sobre un micro de larga distancia que había partido también desde la localidad salteña de Orán, detectó 6,241 kilos en la mochila de una pasajera de 26 años. En ambos casos, la droga estaba moldeada en “ladrillos” con el sello del cetáceo, marca de origen asociada a la organización conducida por Delfín Reynaldo Castedo.

La repetición del emblema no es aislada. En diciembre pasado, el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina secuestró 210 kilos de cocaína de alta pureza en la misma ciudad salteña, en un vehículo que se había detenido antes de un puesto de control. Aquel cargamento también estaba marcado con el delfín, símbolo que las áreas de investigación vinculan a la estructura de Castedo, alias El Patrón del Norte, actualmente detenido en el penal de Ezeiza, condenado por narcotráfico y por el homicidio de la productora rural Liliana Ledesma. La continuidad temporal de los casos —diciembre y los de las últimas horas— y la coincidencia geográfica en el eje de Orán refuerzan la pista sobre la procedencia de los embarques.

El primer procedimiento de esta serie se ejecutó bajo la Operación “Plan Güemes”. Personal de la Sección “28 de Julio” del Escuadrón 20 “Orán”, desplegado en el kilómetro 46 de la Ruta Nacional N° 50, detuvo la marcha de una camioneta que trasladaba un juego de living. Tras verificar la documentación, los efectivos sometieron los muebles al escáner fijo del puesto. Las imágenes revelaron formas rectangulares incompatibles con el relleno habitual de sillones y puff.

Con comunicación a la Auxiliar Fiscal de la Sede Fiscal Descentralizada Orán y ante testigos, los gendarmes abrieron el tapizado y retiraron el acolchado. En el interior hallaron 46 ladrillos con una sustancia blancuzca. Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de cocaína. El pesaje final arrojó 47 kilos 765 gramos. El conductor del vehículo quedó detenido y tanto la droga como la camioneta fueron incautadas. En las fotos incorporadas al expediente se observan los paquetes con el bajorrelieve del delfín, signo que se repite en secuestros recientes de gran volumen.

El método de ocultamiento —muebles intervenidos para transportar carga ilícita— exigió modificaciones de carpintería y tapicería que ampliaran el volumen de almacenamiento dentro de las estructuras del sillón y los módulos. Las imágenes del escáner permiten distinguir, detrás de los respaldos y en el interior de los puff, bloques regulares apilados. El despiece posterior, ya en la unidad de Gendarmería, exhibe los compartimentos huecos y los paquetes dispuestos en filas. La maniobra supone un traslado de corta distancia desde la zona de frontera hasta un punto de acopio o un enlace logístico que permita continuar el viaje sin el “bulto” voluminoso de los muebles, una táctica que la fuerza volvió a detectar en este control.

El segundo caso tuvo como punto de partida un micro de larga distancia que provenía de Orán. En el marco de una investigación de la Delegación de Inteligencia Criminal e Investigaciones de Prefectura, y con actuaciones coordinadas con la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), sede Rosario, los efectivos identificaron a una pasajera de 26 años y requisaron su equipaje.

Dentro de la mochila encontraron seis panes rectangulares. El test orientativo dio positivo para clorhidrato de cocaína. El peso total fue de 6,241 kilos. Como en el procedimiento de Gendarmería, los panes tenían el sello del delfín.

A partir de la detección en el micro, la autoridad judicial dispuso profundizar la pesquisa con seis allanamientos simultáneos. El despliegue se concentró en domicilios de Alcorta (tres viviendas) y Máximo Paz (dos), en Santa Fe, y en Colón, provincia de Buenos Aires. En esos operativos se detuvo a tres personas —dos hombres y una mujer— presuntamente vinculadas con la organización investigada. También se secuestraron elementos de interés para la causa: diez gramos de marihuana, dos vehículos, 13 teléfonos celulares y cinco armas de fuego (una carabina, dos escopetas, una pistola y un revólver). El procedimiento incluyó, además, el decomiso de $6.217.450 y de US$2000 en efectivo. Según informó Prefectura, el valor total de los elementos secuestrados asciende a $204.707.439.

La marca de los panes quedó nuevamente documentada en fotografías y actas. El delfín en bajorrelieve funciona como un identificador del origen del cargamento o del circuito de producción y acopio, un recurso que las redes de tráfico suelen utilizar para ordenar cuentas, reclamar pérdidas y señalar rutas. En la región de Orán, ese emblema fue imputado históricamente a la organización de Castedo, cuyo control territorial sobre pasos y fincas en la frontera con Bolivia le permitió consolidar un esquema de tráfico de cocaína con destino a centros urbanos del país. La causa por el homicidio de Liliana Ledesma, asesinada por denunciar el avance de contrabandistas sobre su tierra, y las condenas por narcotráfico contra el jefe de la organización integran ese mismo cuadro.

El operativo de diciembre aporta una referencia sobre la escala de esos envíos. Aquella vez, sobre el kilómetro 18 de la Ruta Nacional N° 50, personal de la División Unidad Operativa Federal (DUOF) con asiento en Orán, junto con la División Antidrogas de la PFA, interceptó un auto que se había detenido a unos 100 metros de un control. En el vehículo se hallaron ocho bultos con 199 paquetes envueltos en nylon amarillo: 210 kilogramos de cocaína de máxima pureza. Los dos transportistas quedaron detenidos por orden de la Fiscalía Descentralizada de Orán, a cargo del fiscal Marcos César Romero. Los ladrillos, entonces como ahora, exhibían el mismo delfín.

El patrón geográfico también se repite. Los tres embarques —el de 210 kilos, el de 47,765 kilos y el de 6,241 kilos— tienen origen en Orán o fueron detectados en su radio de influencia inmediata sobre la Ruta Nacional N° 50, una traza que conecta el área de frontera con nodos logísticos del interior. En el caso de Prefectura, la investigación derivó en allanamientos en Santa Fe y Buenos Aires, lo que sugiere una proyección hacia corredores del litoral y del norte bonaerense, aunque el detalle de las rutas y los roles de cada implicado forman parte del secreto de sumario.

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