Los asesinos le habían ofrecido al mago Alex participar de una estafa

El mago Alex
El mago Alex Crédito: Facebook
Un detenido por el doble crimen había generado una relación de amistad con el ilusionista, quien le contaba los problemas que tenía con su novia
Gabriel Di Nicola
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17 de noviembre de 2019  

Los secretos del mago Alex quedaron expuestos por peritajes en los celulares de sus presuntos asesinos. Esos trabajos que buscan descubrir el móvil del doble crimen ocurrido en San Fernando definieron, en principio, un intenso intercambio de mensajes de Whatsapp entre el ilusionista Leonardo Fernández y Rubén Grasso, uno de los hermanastros detenidos por los homicidios. Esos textos no hacían referencia a cuestiones laborales, sino que dejaron al descubierto la relación amistosa entre víctima y victimario. Fernández, incluso, llegó a contar a Grasso sobre los intensos problemas de vínculos que tenía con su novia, Jéssica Alberti Cigola, también asesinada en la trampa en la que cayó el mago. El análisis técnico de esos celulares y elementos encontrados durante allanamientos dieron, además, pistas sobre las actividades ilegales en las que este se habría involucrado.

Todo indica que no lo pensó de verdad, pero lo redactó y lo mandó por Whatsapp. "Traeme un cuchillo. No la soportó más", escribió en confianza Fernández. Hablaba de su novia. La joven de 24 años atravesaba una crisis por su adicción a la cocaína y sufría brotes psicóticos. El mensaje fue enviado 48 horas antes de que la pareja fuera brutalmente asesinada y el destinatario fue Grasso, uno de los detenidos por el doble homicidio, según pudo reconstruir LA NACION de calificadas fuentes judiciales. El mensaje de Whatsapp enviado por Fernández, de 53 años, fue recuperado en un peritaje hecho sobre los teléfonos celulares de Grasso y de su hermano por parte de madre, Roberto Alegre. Se trata de dos de los tres detenidos que tiene la investigación.

Alex Ilusionista, tal como se presentaba en su faceta artística, y su novia fueron asesinados el 24 de octubre pasado cerca de las 23.30 en el departamento que alquilaba Grasso en San Fernando. Habían estado privados de la libertad casi 24 horas. Sus cuerpos fueron hallados un día después.

El fiscal de San Fernando Alejandro Musso y su equipo de colaboradores están en pleno análisis de toda la información que se pudo recuperar de los celulares de Grasso y Alegre mediante el sistema Universal Forensic Extraction Device (UFED), un soporte tecnológico de la Secretaría de Política Criminal de la Procuración General bonaerense.

Con los datos de los mensajes de Whatsapp, el fiscal Musso pudo reconstruir parte de cómo fueron los últimos días de las víctimas y los victimarios. Por ejemplo, según informaron a LA NACION fuentes judiciales, se descubrió que Alex Ilusionista preparaba unas vacaciones en Playa del Carmen, en México.

Un dato que sobresalía de los mensajes que se obtuvieron al recuperar los datos de los teléfonos celulares era el estado psicofísico de Alberti Cigola. "Ella estaba muy mal. Tenía muchas recaídas de su adicción y se automedicaba con clonazepam. Fernández no sabía como sacársela de encima. Cuando sufría brotes psicóticos la encerraba en una habitación. El mago, según un mensaje, dijo: «Ni puedo salir a la esquina porque no sé con lo que me voy a encontrar cuando vuelva»", aseguró una fuente con acceso al expediente.

Dólares falsos y droga

Grasso, de 37 años, y Fernández se habían conocido en febrero pasado. Los presentó un amigo en común y pronto entablaron una relación de amistad.

Según fuentes judiciales, Alex Ilusionista, había abandonado su carrera como mago y se dedicaba a la venta de droga. Negocio que llevaba adelante en su casa, ubicada en Parque Patricios, y en fiestas privadas.

En la vivienda del ilusionista, los investigadores encontraron anotaciones sueltas con una contabilidad casera de las cantidades de gramos de cocaína que vendía y de los apodos de los clientes.

Grasso, según lo que pudieron reconstruir los detectives judiciales y policiales cuando allanaron la escena del doble crimen, se dedicaba también a la estafas con tarjetas de crédito y en ese negocio ilegal quería sumar a Fernández. Así lo declaró un testigo ante el fiscal Musso.

"Grasso hacía compras con tarjetas de crédito de otras personas. Suponemos que la información se las entregaba un contacto en algún comercio. En su departamento secuestramos una lista donde registraba todo lo que necesitaba para hacer compras por Internet y telefónicamente: los 16 números de las tarjetas de crédito, nombres y apellido del titular, la clave de seguridad y las fechas de emisión y vencimiento", explicó una fuente de la investigación.

Además, los investigadores descubrieron otra punta de los negocios turbios que llevaba adelante la víctima: la falsificación de dólares.

En la escena del crimen, el fiscal Musso encontró una carpeta manchada con sangre y en cuyo interior se encontraron dólares falsos impresos en papel similar al utilizado en billetes.

La carpeta pertenecía a Alex Ilusionista. Así quedó demostrado en una filmación registrada en el momento en que Fernández llegó en su camioneta a San Fernando y estacionó enfrente del edificio donde vivía Grasso, donde 24 horas después fue asesinado.

"Cuando el mago bajó de su vehículo lo hizo con la carpeta en la mano. También tenía un maletín que todavía no pudo ser encontrado", sostuvo una fuente judicial. La grabación de una cámara de seguridad registró ese momento a las 0.47 del jueves 24 de octubre pasado

Grasso y Alegre habían llegado en moto desde Los Polvorines, en Malvinas Argentinas, donde habían ido a consumir cocaína.

La investigación del doble homicidio comenzó como un robo en ausencia de moradores cuando en la casa del mago, en La Rioja al 1700, en Parque Patricios, la Policía de la Ciudad detuvo a un supuesto ladrón en el garaje de esa propiedad.

Ese ladrón había ido con Grasso y Alegre a robar a la casa de Fernández. El mago tenía dinero de la venta de una propiedad que heredó de la madre.

"El ladrón detenido in fraganti sostuvo que Grasso y Alegre se habían repartido US$140.000 en partes iguales y que ese dinero había sido robado de la casa del mago. Pero cuando volvían a San Fernando, a la altura de la avenida General Paz, decidieron regresar a Parque Patricios para buscar más dinero. Contó que cuando llegó la policía los hermanos se escaparon por los techos y que él no pudo hacerlo", informó una fuente del caso.

Fernández fue asesinado de un golpe en la cabeza y a su novia la mataron a puñaladas.

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