Cayó el cerebro financiero de una red que blanqueó $300 millones

Un complejo turístico en la ciudad misionera de Montecarlo fue utilizado para el lavado de dinero narco
Un complejo turístico en la ciudad misionera de Montecarlo fue utilizado para el lavado de dinero narco
La organización expandía sus operaciones desde la llamada Triple Frontera y abastecía inclusoa vendedores minoristas de drogas radicados en Moreno
Germán de los Santos
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21 de julio de 2019  

ROSARIO.- Roberto Rodríguez, bajo el nombre falso de Ricardo Gabriel Sosa, y Horacio Spaciuk, detenido el miércoles pasado en Misiones, se mostraron durante más de una década como empresarios poderosos y fuertes del litoral y el nordeste argentino, que expandían sus inversiones en distintos rubros, como el turismo, el transporte, la construcción y la venta de autos. Todo era una fachada para esconder que el dinero era generado por el narcotráfico a gran escala, con el transporte de toneladas de marihuana desde la zona de la Triple Frontera hacia el partido bonaerense de Moreno, Mendoza, Chile y Santa Fe.

La clave en el manejo del dinero de esta organización era Horacio Spaciuk, misionero, quien se encargaba del lavado de los fondos a través de varias compañías, entre ellas la empresa de transporte TS Logística SRL (CUIT: 30-71111422-6). Fue detenido el miércoles pasado en Garupá, a 17 kilómetros de Posadas, tras permanecer cinco años prófugo.

"Era la organización que movía mayor volumen de marihuana del país", confió una fuente de la Justicia Federal que investiga desde hace siete años este complejo entramado de empresarios narcos. Usaban una flota de más de 20 camiones de empresas de Rodríguez y de Spaciuk para transportar la droga disimulada en distintos tipos de carga.

"Era más sencillo para la estructura de lavado de la banda recibir autos de alta gama que dinero como forma de pago por la droga. Los ubicaban en una concesionaria que manejaba la banda en Posadas que se llamaba RR VIP", reveló la fuente judicial.

Esa concesionaria fue allanada en 2014 por orden del entonces juez federal de Corrientes Carlos Soto Dávila, a quien le generó un problema judicial, por fuera de los que enfrentó luego con las bandas narco de Itatí que están sospechadas de pagarle sobornos.

Pablo Molina, secretario del juzgado, también procesado por supuesto cobro de sobornos, intentó entregar a un allegado de Rodríguez un Mercedes Benz y una Toyota Hilux que habían sido confiscados en la concesionaria en Posadas por orden del fiscal Flavio Ferrini.

Otro de los autos que habían sido secuestrados terminó en manos de un veterinario que montó en las afueras de Resistencia un laboratorio de cocaína. El local y 17 autos fueron decomisados por pedido del fiscal Carlos Schaefer en el juicio a Rodríguez y siete familiares, entre ellas su pareja y su madre.

Las ruinas del lujoso complejo de cabañas Tangará, en Montecarlo, Misiones, son también la muestra del ocaso de este grupo que acumuló US$7.000.000 y $11.000.000 en una década, según se reveló en el juicio donde el Tribunal Oral Federal de Corrientes condenó a 13 años de prisión en marzo de 2018 a Rodríguez, que actuaba como un fantasma y que eligió el apellido de su pareja, Griselda Sosa, como camuflaje.

Un nombre y muchos rumores

En 2012, cuando se inauguró el complejo de cabañas, llamó la atención a los habitantes de Montecarlo su nombre. Se llamaba Cali. Muchos se preguntaban qué tenía que ver esa ciudad colombiana con la ciudad misionera fundada por inmigrantes alemanes en 1920, que posee el laberinto vegetal más grande de Sudamérica. Ante los rumores y comentarios decidieron cambiarle el nombre y llamarla Tangará, que es el nombre de un ave de la zona y de una región brasileña de Río Grande del Norte.

Cuando hace dos años ese complejo fue allanado y clausurado por Gendarmería se transformó en una especie de ruina, luego de que fuera saqueado por la gente de la zona, que se llevaron las camas, los muebles y electrodomésticos. Muchos de ellos eran acreedores de Rodríguez y de Spaciuk que decidieron cobrarse por mano propia. Horacio Spaciuk era el socio de Rodríguez que seguía operando desde las sombras. Estaba prófugo desde hacía cinco años, pero mantenía viva la estructura de la banda, que era una de las proveedoras de otro grupo narco radicado en Moreno, provincia de Buenos Aires. Spaciuk fue detenido por la Policía Federal en Garupá, Misiones.

El lujoso complejo de cabañas en Montecarlo no era la única pantalla que tenía esta organización. Las otras empresas eran TS Logística; la firma de materiales de construcción Cerro Corá, en Misiones; la compañía turística Emsetur, y la concesionaria RR VIP, entre otras.

Después de que Rodríguez quedase preso tras ser condenado a 13 años, Spaciuk habría seguido con el manejo económico de la organización. Spaciuk tenía pedido de captura porque en la investigación contra la banda liderada por Rodríguez tenía un rol protagónico. Desde hacía tiempo estaba bajo la lupa de la Gendarmería.

El 8 de octubre de 2011 cayó en poder de esa fuerza uno de los camiones de Rodríguez y Spaciuk, cargado con 1130 kilos de marihuana. Fue detenido Héctor Logfren, a quien en la cárcel visitó el mismo abogado que defendía a Rodríguez y a Spaciuk.

El camión donde se transportaba el cargamento de marihuana incautado en el kilómetro 1035 de la ruta N° 12, en Misiones, estaba a nombre de Myrian Lencina, esposa de Spaciuk.

Algo similar ocurrió un año antes cuando otro de los alfiles del grupo fue detenido con 2772 kilos de marihuana. El chofer Marcelo Gómez manejaba una Peugeot Partner que había estado a la venta en la concesionaria RR Vip y fue visitado también por el letrado que defendía a Rodríguez y a Spaciuk.

El 18 de septiembre de 2013 fue detenido David Miranda, alias el Puntano, otro "empleado" de Rodríguez y Spaciuk, en Alvear, Mendoza, otro destino de los cargamentos que luego eran cruzados a Chile. La Gendarmería secuestró en ese procedimiento 1299 kilos de marihuana, por lo que ese operativo terminó en uno de los cargamentos de drogas más grandes incautados en esa provincia.

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