Procesan al sindicalista vinculado al caso del narcoavión de Ezeiza y lo embargan por $200 millones

La droga fue descubierta en la bodega de un avión de la firma KLM Cargo
La droga fue descubierta en la bodega de un avión de la firma KLM Cargo
Gabriel Di Nicola
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3 de marzo de 2020  • 16:28

El juez en lo penal económico Javier López Biscayart procesó con prisión preventiva al sindicalista vinculado con el hallazgo de 87,5 kilos de cocaína en un avión la empresa KLM Cargo. Entendió que Jorge Álvarez, que hasta ayer se desempeñaba como secretario de Acción Gremial de la Asociación Personal Técnico Aeronáutico (APTA), fue partícipe necesario del intento de contrabando de la droga secuestrada el 14 de enero pasado en el aeropuerto internacional de Ezeiza.

Fuentes judiciales informaron a LA NACION que el juez López Biscayart también fijó un embargo sobre los bienes de Álvarez hasta cubrir la suma de $200 millones. La droga fue descubierta en la bodega de un vuelo de carga de KLM operado por la empresa Martinair Holland, que tenía como destino la ciudad de Amsterdam, con una escala en Ecuador.

Ayer, en un comunicado de prensa, APTA informó que por unanimidad su comisión directiva había decidido suspender a Álvarez, de 55 años, por tiempo indeterminado. Según fuentes aeronáuticas, Álvarez era empleado de la aerolínea Andes.

La droga secuestrada en el avión de KLM
La droga secuestrada en el avión de KLM

Según la investigación judicial, de la que participa el fiscal en lo penal económico Emilio Guerberoff, el sindicalista está acusado de haber facilitado una oficina de la empresa Andes para que su sobrino, Adrián Álvarez (ya detenido y procesado) guardara las tres cajas de cartón donde estaba oculta la cocaína durante 48 horas, hasta que fueron estibadas en el avión de KLM.

"Siendo un hombre de larga trayectoria en el ejercicio de su profesión (ocupando, incluso, hasta hace muy poco, un cargo sindical en la entidad gremial de su rubro), no pudo habérsele pasado por alto que el módulo de Andes se encuentra en zona primaria aduanera. Muy cerca de pista. Eso, ya de por sí, revela una actitud de desprecio hacia la seguridad del aeropuerto y hacia las facultades de control de la Aduana, máxime que en el interior del módulo se encuentra un depósito franco. En segundo lugar, resulta sospechoso que haya franqueado el acceso al módulo de Andes a su sobrino Adrián sin haber pedido permiso o haber hecho saber esta circunstancia a la empresa", afirmó el juez López Biscayart al fundamentar el procesamiento de Álvarez.

En su declaración indagatoria, el sindicalista sostuvo que su sobrino le había solicitado en una reunión familiar que le facilitara el acceso al módulo [la oficina de Andes] para desempeñar allí los trabajos que realizaba para una empresa distinta de la que él se desempeñaba. Para el magistrado, la defensa intentada por Jorge Álvarez no resulta verosímil.

Álvarez fue detenido anteayer a pocos metros de su casa, en Tortuguitas, partido de Malvinas Argentinas. Ahora se convirtió en el tercer imputado con prisión preventiva del caso. Además de su sobrino Adrián, el otro acusado es Víctor Gil, también empleado de Martinair Holland.

"Se estima que la verdadera razón por la cual Jorge Álvarez le franqueó a su sobrino [el acceso] al interior del módulo de Andes fue para ocultar la sustancia que habría de exportarse, y esto debía de ser conocido por ambos", sostuvo el juez López Biscayart.

El hallazgo de la droga

El avión de KLM Cargo operado por Martinair Holland había aterrizado en Ezeiza, proveniente de San Pablo, a las 10.45 del martes 14 de enero. Debía despegar antes de que se vencieran los permisos de la tripulación y después de subir la carga legalmente notificada: 49 caballos de polo y de carrera que tenían como destino final Tailandia y Singapur.

"Fue puro olfato de los agentes de Aduana", había dicho oportunamente un investigador del caso cuando se produjo el descubrimiento de la droga. Se refería a que al personal aduanero del turno le había llamado la atención lo que sucedía en la pista en medio de un alerta meteorológico.

Las filmaciones de las cámaras de seguridad de la terminal aérea mostraban que dos camionetas pertenecientes a la empresa Martinair Holland se acercaron al avión y desde ellas unas personas comenzaron a bajar cajas de cartón que luego introducían a la bodega de la nave.

Cuando hay alerta meteorológico no se pueden hacer operaciones de carga en la pista. Además, los empleados de Martinair Holland no estaban autorizados a hacer ese trabajo: esa función la cumple la empresa Intercargo.

Ante ese panorama los agentes de la Aduana decidieron requisar el avión y descubrieron los 87,5 kilos de cocaína en la bodega.

"La droga estaba en pallets, dentro de las cajas. En ningún momento hubo intención de disimularlas porque en realidad se trataba de contaminar una carga legal [los caballos]", agregó la fuente consultada.

En la misma resolución dónde procesó a Álvarez y a Gil, López Biscayart dictó la falta de mérito de los tres tripulantes del vuelo y de otros tres empleados de Martinair Holland.

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