
Violencia de género
Entrá a la guía de servicio y encontrá los tips de los expertos sobre cómo prevenir, actuar y encontrar ayuda frente a este problema.

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- El abandono por parte de sus padres significó un duro golpe, pero fue sólo el inicio de la pesadilla en la que se convirtió la vida para Laura y Virginia (sus verdaderos nombres se mantienen en reserva por ser menores). Estas hermanas, que hoy tienen 13 y 15 años, fueron violadas el año pasado por su propio tío, bajo cuyo cuidado habían quedado cuando su madre las abandonó y su papá decidió irse a vivir a Santiago del Estero.
Como consecuencia de los abusos sexuales sufridos, las adolescentes (por entonces tenían 12 y 14 años) quedaron embarazadas y este año, con diferencia de semanas, se convirtieron en madres.
El acusado, que está preso, que destruyó la inocencia de ambas adolescentes fue identificado como N.A.C. (su nombre tampoco es revelado para proteger a las víctimas) y es el hermano de la madre de las menores, de quien no se conoce el paradero.
El sospechoso tiene 35 años, trabaja como albañil y en la venta de repuestos de motocicletas, y está domiciliado en el barrio Alejandro Heredia, en la zona sudeste de la capital tucumana, donde hasta hace unos meses compartía una precaria vivienda con las chicas.
El sujeto quedó detenido por orden del juez Víctor Manuel Pérez, a instancias del titular de la Fiscalía de Instrucción Penal de la V Nominación, Washington Navarro Dávila, quien llevó adelante la investigación del caso.
El primer ataque del violador se registró en agosto de 2014, cuando una noche le pidió a la mayor de sus sobrinas que lo acompañara en su motocicleta a dejar un motor. Según el testimonio de la menor, cuando regresaban a su casa, por la ruta 9, el hombre se dirigió hacia una zona de pastizales, la obligó a descender de la moto, tiró un mantel en el piso, la golpeó y la violó.
La menor relató que, como si nada hubiera pasado, el hombre la llevó de regreso a su casa y le dijo que la iba a matar si llegaba a contar lo que había sucedido. A causa de este ataque, la adolescente quedó embarazada y en mayo pasado dio a luz.
Apenas habían transcurrido dos meses desde aquel abuso cuando, en octubre del año pasado, el sospechoso decidió satisfacer sus bajos instintos violando a la menor de sus sobrinas.
Según el testimonio brindado por la niña ante la cámara de observación Gesell, una noche el agresor entró en su habitación, cerró las ventanas, trabó la puerta con un palo, le tapó la boca, le sacó la ropa y la violó.
Esa agresión causó severas lesiones físicas en la niña, además del fuerte impacto emocional. Como resultado de esa violación, la niña quedó embarazada y el mes pasado tuvo a su bebe. La víctima contó que su tío ya la había manoseado y había intentado violarla unos días antes del ataque, cuando la amenazó para que no contara nada, al igual que había hecho con su hermana.
Al prestar declaración ante el fiscal Navarro Dávila, el sospechoso negó las acusaciones en su contra, dijo que las víctimas "son chicas de la calle que andan con diferentes personas" y requirió que le realicen exámenes de ADN para descartarlo como sospechoso.
El estudio ya fue ordenado y los resultados se conocerán en los próximos días, aunque las pruebas contra el detenido serían contundentes.
Por disposición judicial, la mayor de las hermanas y su bebe quedaron provisoriamente bajo la tutela de la abuela materna de la adolescente.
En tanto, la menor de las víctimas y su pequeño hijo fueron derivados a un albergue estatal.



