
Alertan sobre los riesgos de bañarse en el río
Miles de bañistas buscan refresco en aguas contaminadas
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Cuando las altas temperaturas acosan a la ciudad, muchas familias eligen la ribera de San Isidro para refrescarse en el río, haciendo caso omiso de los carteles de prohibición de baño que advierten sobre el riesgo que implica el alto grado de contaminación de las aguas.
Según los especialistas, sumergirse en esa parte del Río de la Plata puede provocar infecciones en la piel e ingerir el agua causaría serias descompensaciones gastrointestinales.
Además, el peligro empieza desde antes de llegar a sumergirse. Escombros, botellas de vidrio, frutas podridas, latas oxidadas, papeles y otros desechos flanquean el paso en la orilla, aunque no son obstáculos suficientes para algunos intrépidos bañistas.
El secretario de Planeamiento de la Municipalidad de San Isidro, Jorge Sabatini, informó sobre el enorme peligro que implica nadar en las oscuras aguas del río: "Hay carteles que señalan que está prohibido bañarse en los que se advierte que la salud está en juego. Pero hay gente que no toma conciencia".
El reconocido infectólogo Marcelo del Castillo detalló, tras una consulta de La Nación , los efectos que produce en el organismo el agua contaminada. "Lo más grave son las lesiones que causa en el aparato digestivo. Llegan a desarrollarse infecciones que, según el tipo de bacterias, se manifiestan en un período variable de tiempo: de 12 a 48 horas", explicó.
Desechos tóxicos
Para el jefe de la sección Protección del Ambiente del Museo de Ciencias Naturales de Buenos Aires, Ricardo Barbetti, "el agua está contaminada porque cada vez se arrojan más desechos químicos, industriales, domiciliarios y cloacales".
Los últimos estudios de la Municipalidad de San Isidro registraron indicios de contaminación. "La maquinaria náutica, que requiere de la utilización de gasoil, genera líquido residual y ésa es la causa principal de que el río esté así", dijo Sabatini.
Además, consideró que la posibilidad de sanear el río es aún impensable. "Igualmente, no es un problema municipal, sino regional", indicó.
Aseguró que es imposible controlar a los bañistas y a los navegantes que contaminan. "No contamos con el personal necesario para vigilar a tantas personas", dijo Sabatini.
Consultados por La Nación , muchos de los vecinos de San Isidro consideraron aberrante la idea de bañarse en el río. "No nadaría en esas aguas y menos dejaría que lo hicieran mis hijos. Está contaminado y lleno de bichos", aseguró Isabel Siri.
Por su parte, Alberto Villegas, de 62 años, recordó con nostalgia: "Cuando era joven nos refrescábamos en el río, pero estaba más limpio. Ahora no se me ocurriría acercarme a la costa ni para tomar sol" .



