Arias Uriburu verá de nuevo a sus tres hijos
Acordaría un régimen de visitas para verlos diez días corridos en Jordania
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Aunque no definitivo, Gabriela Arias Uriburu dio un paso más en la lucha por recuperar a sus tres hijos, que viven en Jordania junto a su ex marido desde que éste los llevó por la fuerza a ese país.
Viajará a Jordania a fin del mes actual gracias a un régimen de visitas arreglado entre su abogado y el patrocinante de su ex marido, Imad Shaban, con el que intentará llegar a un acuerdo para lograr, de una vez por todas, la restitución de Karim, Zahira y Sharif.
"Voy a poder ver a los chicos durante 10 días corridos y sin restricciones de horario. La condición que Imad (su ex marido) puso es que no haya contacto con la prensa, así que no voy a poder hablar mientras esté allá. Este es un momento definitorio, porque le voy a llevar una propuesta, a ver si la acepta", explicó Gabriela, de 34 años.
El caso de Gabriela
El matrimonio Shaban-Arias Uriburu vivía en Guatemala cuando en diciembre de 1997 el jordano secuestró a Karim (7), Zahira (5) y Sharif (3), y huyó a su país de origen, tras un fallo en el que la justicia guatemalteca le había otorgado la tenencia a la madre.
En agosto de este año, el Tribunal de Apelación del Reino Hashemita de Jordania confirmó que Arias Uriburu es la titular de la tenencia de los chicos.
Otro tribunal local le confirió el derecho de visitar a sus hijos una vez por semana, en Amman, donde residen desde que fueron secuestrados por su padre.
Si bien la decisión del tribunal fue un hecho importante en el camino por el reconocimiento de su derecho a la tenencia, la resolución obligaría a la argentina a residir en Jordania.
Algo que Gabriela no está dispuesta a aceptar, ya que, entre otras cosas, implicaría de alguna forma apañar la actitud de su ex marido.
Conductas como la de Imad Shaban no constituyen un hecho aislado. De hecho, la fundación que Arias Uriburu puso en funcionamiento en abril último, para casos similares, ya recibió más de 80 casos de padres o madres que violaron la ley y sustrajeron a los hijos de su hogar, hayan o no salido de la Argentina.
También pidieron ayuda algunos extranjeros casados con argentinos o argentinas que secuestraron en su momento a los chicos y los trajeron a nuestro país, donde fijaron su residencia.
La Fundación Niños Unidos para el Mundo, que así se llama, trabaja, además, en forma preventiva. Esto ocurre cuando uno de los padres, a partir de ciertos indicios, teme que su cónyuge se lleve a sus hijos.
"En estos casos hay que hacer un convenio por el cual el niño pasa a estar bajo la protección del juez y es indispensable su autorización para sacarlo del país", explicóGabriela.
Si bien hay instituciones de este tipo en otros países, la organización de Arias Uriburu es la primera que en América latina trata este problema. Trabaja con un grupo de abogados y psicólogos para ayudar a los matrimonios interculturales. Les dan apoyo psicológico y jurídico a aquellos padres cuyo cónyuge o pareja se ha llevado a sus hijos.
La mujer o el hombre que se case o conviva con un extranjero, recomendó Arias Uriburu, gracias a su propia experiencia, debe conocer las leyes y las costumbres del país de origen de esa persona y saber cómo prevenir o ampararse en una situación de crisis matrimonial, dentro de la que puede ocurrir una sustracción de menores.
"La realidad es que vivimos en un mundo globalizado, en el que hay muchas uniones entre personas de diferentes países, pero no existe una normativa internacional, común a todos los Estados, que proteja a los chicos en estos casos", explicó.
Sustracción
¿Qué hacer cuando ocurre una sustracción de menores? No existe, dijo Gabriela, una fórmula exacta para seguir, sino que cada uno tiene que buscar el camino hacia la restitución.
La búsqueda queda en manos de la Interpol cuando los chicos salieron del país y puede durar varios meses.
Los padres tienen hasta un año para interponer un recurso si el Estado al que fueron llevados adhirió a la Convención de la Haya.
"Esta convención fue ratificada por 50 países, muy pocos de América latina, y da el marco necesario para restituir a los menores", explicó Arias Uriburu.
Si el país al que se llevaron los chicos no ha adherido a la Convención de La Haya, como es el caso de Jordania y de otras naciones, el primer paso por dar podría ser el que emprendió Gabriela Arias Uriburu: "En estos casos es el Estado el que debe intervenir, porque hay un vacío internacional. Yo apelé a la Convención de los Derechos del Niño."
Sea sustracción o restitución, los chicos siempre son los que pierden. Por eso, la fundación trabaja para restablecer la relación familiar: "Hay que tratar de que cuando los niños sean devueltos no se queden sin la otra parte. Si yo no dejo que mis hijos vean a Imad, estaría haciendo lo mismo que él. No hay que olvidar que por más que sea lo que sean o hayan hecho lo que hayan hecho, los chicos siempre aman a sus padres", sentenció la argentina.
Por los niños
La Fundación Niños Unidos para el Mundo invita a la cena para celebrar el 10° aniversario de la Convención de los Derechos del Niño, el miércoles, a las 20.30, en el Palais Rouge, Salguero 1441. Se reservan entradas por el 4811-0645 o el 15- 4-175-9858. Se puede consultar en http://www.foundchild.org.ar o enviar correo electrónico a red@foundchild.org.ar





