
Arias Uriburu volvería con las manos vacías
Sin resignarse, el ex embajador seguirá su lucha desde la Argentina.
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AMMAN.- El correr de los días sólo ha logrado aumentar la angustia del ex embajador argentino en Guatemala Juan José Arias Uriburu, quien, próximo a cumplir una semana de búsqueda de sus tres nietos en Jordania, regresaría mañana a la Argentina sin haber podido derribar el muro de silencio que cubre el secuestro de los chicos.
Imad Shaban no aparece y, a pesar de los pedidos a su familia y de los reclamos al gobierno local, tampoco hay información que permita saber dónde están Karim (5), Zahira (3) y Shaif (1), los tres hijos de su matrimonio con Gabriela Arias Uriburu.
Los intentos que realizan en esta ciudad el diplomático argentino y su hijo José por mantener un diálogo abierto con Mashmoud Shaban, padre del fugado y fuerte autoridad en esta familia árabe, siguen chocando con la negativa a intervenir del abuelo jordano de los menores.
En una de las últimas jugadas para obtener un acercamiento que a los Shaban les abra la posibilidad a un futuro acuerdo extrajudicial, el abogado local contratado por Arias Uriburu fue ayer directamente a buscar al veterano Mashmoud hasta su propio negocio de venta de especias, en el centro de Amman.
El hombre llegaba de la mezquita, donde religiosamente cumple con su oración del mediodía, y escuchó el pedido del letrado para que se reuniera con Arias Uriburu y pusiera sobre rieles el conflicto entre ambas familias, que desde hace tres meses mantiene ocultos a los tres niños en manos de su padre.
"Yo no dí mi consentimiento para que se casaran. Y tampoco me consultaron antes de separarse. En esta situación no tengo nada que hacer. Si el señor Arias Uriburu quiere conversar sobre este tema, tiene que dirigirse a Azmi, él es mi interlocutor", le dijo el abuelo jordano de los niños al abogado de los Arias Uriburu, casi como si tratara de una negociación de carácter político.
Azmi, uno de los hermanos de Imad, se desenvuelve como la mano derecha de su padre en todos los asuntos, comerciales o familiares.
El último martes, en un breve encuentro de 20 minutos en el hotel donde se hospedan los Arias Uriburu, Azmi aclaró que no habría ninguna noticia sobre los niños, ni de su padre, si no se levantan las acciones judiciales iniciadas en Guatemala contra Imad por el secuestro de los menores y contra su hermano mayor, Karim, que reside en ese país y está acusado de complicidad en el hecho. La Nación llegó ayer hasta el domicilio de los Shaban en el barrio Shmeisani, uno de los de mayor poderío económico de esta capital. En la entrada del garaje de la importante residencia había dos Mercedes- Benz y, a un costado, otros dos autos, pero nadie respondía a la puerta.
Poco después, Auni, uno de los hermanos de Imad, apareció: "¿Qué hace un diario argentino aquí?, esto es un problema entre dos familias".
-En la Argentina quieren saber sobre los tres niños. ¿Están con Imad aquí en Jordania?-, preguntó La Nación .
-No lo sé, pueden estar en Guatemala.
-¿Por qué su padre no recibe al señor Arias Uriburu?
-Nadie le dijo que venga hasta acá, mi padre está enfermo.
Mashmoud Shaban no aparenta padecer ningún mal, según el letrado que fue a verlo más temprano mientras atendía su negocio.
"Algún día Imad dirá dónde está y cómo están los chicos. ¿Cuándo?, no lo sé, en un mes, un año o cinco", dijo, despreocupadamente, Auni.
Hasta hoy sólo se ha hecho evidente que el paso del tiempo golpea en forma desesperante sobre el ánimo de los Arias Uriburu: todos los intentos para saber si los niños están o no aquí parecen inútiles.
Ni siquiera el gobierno local ha dado una respuesta a los pedidos de informes solicitados en las últimas horas para conocer si Imad está o no en el país. "Hay muchos casos aquí como el de esta familia argentina ", es la explicación que dan los funcionarios jordanos para justificar la falta de una respuesta.
De todas formas, Arias Uriburu insistirá, por última vez hoy, para obtener algún dato de parte de las autoridades locales; volverá a dialogar con el ministro del Interior y con otros funcionarios del gobierno.
"Si no tenemos respuestas, nos volvemos y habrá que seguir con el proceso judicial", se lamentó ayer el ex embajador argentino.
La justicia jordana convocó a las dos partes a una audiencia el próximo 5 de abril. Allí podría definirse si se aplicará la ley musulmana que regula en este país los asuntos de familia o, como pretende Arias Uriburu, la causa de tenencia pasa a Guatemala, donde la madre ya fue favorecida por los jueces.
Sin embargo, mucho antes de volver a disputar la tenencia de los menores, los Arias Uriburu necesitan saber qué fue de ellos desde que fueron secuestrados por su padre. Si están en otra parte del mundo, o aquí, escondidos a la vuelta de la esquina.



