
Balean la comisaría de Fuerte Apache
Creen que el ataque fue consecuencia de la muerte del presunto cabecilla del grupo a manos de un policía
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LA PLATA.- Una decena de delincuentes disparó, con ametralladoras, escopetas, fusiles FAL y pistolas, contra la comisaría de Fuerte Apache, en Ciudadela Norte, presuntamente en venganza por la muerte de uno de los cabecillas de la banda. Al cierre de esta edición, la seguridad de la seccional fue reforzada por grupos especiales de la policía bonaerense ante la posibilidad de un nuevo ataque.
Los investigadores creen que el ataque tiene su origen en la muerte de José Luis Romano, alias Joselo, sindicado como uno de los jefes de la banda, que horas antes había caído a manos de un policía federal retirado.
Ya habían comenzado a velar a Joselo, en el otro extremo del complejo habitacional, cuando ocurrió el ataque a la sede policial, a la 1.30 de ayer, que no duró más de un minuto y en el que nadie resultó herido. Los atacantes dañaron tres patrulleros, la camioneta del jefe de la seccional -comisario Hugo Alí-, otro vehículo particular y el frente de la dependencia. Sólo en el edificio se contaron 40 impactos de bala. Todos los vidrios y luces del frente quedaron destruidos.
Algunos proyectiles alcanzaron el frente de uno de los edificios del barrio. Uno de sus ocupantes -dijeron a LA NACION las fuentes- se acercó a la comisaría y dijo que una bala le había rozado el cuero cabelludo sin alcanzar a herirlo.
No hubo heridos en ninguno de los bandos, pese a que la policía abrió fuego para repeler el atentado.
Cuando el tiroteo terminó, se revisaron los calabozos, donde hay 12 presos. Fuentes policiales dijeron que cuatro de ellos, presuntos miembros de la banda de Fuerte Apache, habían preparado los bolsos para fugarse.
"Habitualmente los delincuentes se comunican con cartas escritas con códigos. Por eso pudieron saber que iba a ocurrir el ataque", informó un oficial de la seccional. Anoche se temía un nuevo ataque, pues continuaba el velatorio de Joselo. "Me parece que va a haber baile", dijo el informante.
Un sujeto muy peligroso
Aunque sólo tenía 23 años, Joselo era uno de los más "pesados" de Fuerte Apache, lo que no es poco.
Anteayer intentó asaltar, en Ciudadela, a un policía federal retirado. Las fuentes dijeron que Romano estaba drogado y que disparó dos veces. Pero el policía sacó un arma calibre 32, apretó el gatillo y lo mató.
Romano tenía pedido de captura por robar un banco en Tucumán y, el año último, había matado al cabo Marcelo Sosa, que se desempeñaba en la seccional 6a. de Tres de Febrero, en una emboscada. "Llaman por teléfono y dicen que hay un muerto en el playón de algún nodo del complejo. Cuando el patrullero llega, los delincuentes disparan desde los edificios. Esto suele pasar en Fuerte Apache. Así murió Sosa", dijo el oficial.
Así, también, fue herido otro cabo, Ernesto Bayón, hace dos meses. En este caso también estaba acusado Joselo, dijeron las fuentes.
Más aún: según los informantes, Romano fue uno de los cuatro ladrones que asaltaron, el martes último, una sucursal de la Banca Nazionale del Lavoro en el barrio de Mataderos.
En este hecho, un agente de la Policía Federal, Cristián Machado, recibió once tiros al intentar detener a la banda que había robado la entidad financiera. Machado fue internado en el hospital Churruca. Cinco proyectiles le habían impactado en la ingle y en las piernas y otros cuatro, en el chaleco antibalas. El policía no murió.
Todo parece indicar que los de uniforme eran un enemigo especial para los Romano: de hecho dos hermanos de Joselo están presos por el asesinato de otro policía, Gastón Hertel.





