
Batalla campal en Almagro
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Además de los clásicos enfrentamientos entre hinchas de distintos clubes de fútbol, los vecinos de Núñez y los de Almagro deben soportar las constantes batallas campales que se generan a la salida de las discotecas, a las que nadie pone freno.
Tal es el caso de la disco pub KM. 20, situada en Avenida del Libertador y Comodoro Rivadavia, en Núñez.
Según informaron fuentes policiales a La Nación , un adolescente que salía del bar fue atacado en la madrugada de ayer por un grupo de jóvenes aparentemente alcoholizados.
El hecho ocurrió, según se agregó, cuando a las 6.15 tres varones -de entre 18 y 23 años- golpearon duramente a un joven en la puerta del pub, frente a varias personas que también salían del local nocturno.
Los agresores fueron detenidos por efectivos de la comisaría 35a., y se labró un acta por lesiones en el juzgado de instrucción Nº 47, a cargo de la jueza Mónica Berdion de Crudo.
Las mismas fuentes policiales informaron que el joven se encuentra fuera de peligro.
A su vez, en el barrio de Almagro se repitió la misma historia. "Esto pasa todos los fines de semana", agregó Elena Onzoni, que vive en Rivadavia y Jean Jaurés, donde en la madrugada de ayer se enfrentaron a golpes dos bandas de jóvenes que salían de dos bailantas de la zona.
"Siempre se arman peleas entre grupitos, y los vecinos del barrio tenemos miedo de salir de noche y nadie hace nada", agregó, indignada, la mujer.
Patrimonio de todos
Las constantes riñas callejeras que se desatan por la noche en Almagro y en la zona periférica de la plaza Miserere mantienen atemorizados no sólo a los vecinos, sino también a comerciantes y transeúntes.
Fuentes policiales confirmaron que la fuerte gresca de la madrugada fue protagonizada por dos grupos de jóvenes que salían de las bailantas El Reventón y Latino 11, y que provocó estragos en las adyacencias de Bartolomé Mitre y Jean Jaurés.
La pelea se inició en la puerta de una de las discotecas, situada en Bartolomé Mitre 3066, y luego se trasladó hacia la esquina de la calle Jean Jaurés.
Vidrieras destrozadas, automóviles golpeados y rayados, y contenedores de residuos volcados: ése fue el saldo del enfrentamiento, en el que no hubo heridos ni detenidos.
Según algunos vecinos, los jóvenes estarían "borrachos o drogados", y, tras finalizar la lucha, algunos de ellos comenzaron a golpear los autos estacionados en la cuadra y las vidrieras de los negocios linderos.
"Cuando escuché los ruidos, me dio mucho miedo y no quise salir. Pero un rato después me asomé por la ventana y vi cómo un chico intentaba romper el parabrisas de un auto", afirmó uno de los empleados de una playa de estacionamiento situada a pocos metros del lugar.
Este hombre, que prefirió no identificarse, dijo que "los enfrentamientos entre bandas son muy frecuentes. Todos los fines de semana se repite la escena, pero no sólo en este boliche, sino en todas las bailantas de Once".
La avenida Rivadavia, desde el 3000 hasta el 3700, según los vecinos consultados por La Nación , sirve de campo de batalla a los cientos de jóvenes que asisten a las bailantas.




