
Clausuraron dos balnearios por irregularidades en Mar del Plata
Son Marbella y Leo, emplazados en las cercanías del faro
1 minuto de lectura'
MAR DEL PLATA.- Llegaban, consultaban, se sorprendían y emprendían la retirada con sus reposeras a cuestas. Los clientes de los balnearios Marbella y Leo, cercanos al faro, no salían de su asombro: cuando promedia la temporada, la municipalidad dispuso la clausura de ambas unidades porque funcionaban sin su correspondiente habilitación.
Pero el escándalo parece esconder otra cuestión: según el responsable de uno de estos paradores, la medida dispuesta por el gobierno local podría ser leída como una represalia. Es que vecinos de la zona denunciaron a los inquilinos de esas playas porque impiden transitar por el lugar a quienes no alquilan carpas y buscan abrirse camino hacia las arenas públicas.
"Es mucha casualidad que nos clausuren ahora cuando los trámites de habilitación datan de 1991", señaló Pablo Farías, que está al frente del balneario Marbella, ubicado por la avenida Martínez de Hoz y a casi 500 metros al Norte del faro.
Las autoridades municipales concretaron la inspección en las últimas horas, en medio de una semana en la que crecieron los reclamos de dirigentes vecinalistas que piden la apertura de bajadas públicas hacia la playa. Pero, también, en coincidencia con denuncias concretas de quienes dijeron haber sido agredidos verbal y hasta físicamente por custodios de los balnearios del sector.
Sergio Paleo, director de Recursos Turísticos, admitió que hay por lo menos 40 exposiciones de ciudadanos que afirmaron haber sido maltratados por personal de paradores privados de esas playas.
La clausura de Leo y Marbella fue dispuesta por el delegado municipal del Puerto, Rodolfo Armendáriz. "Aquí el tema es que todo emprendimiento comercial debe tener una habilitación y estos dos balnearios no la tenían en regla", destacó al referirse al caso.
Puro asombro
Los clientes poco entendían ayer lo que sucedía. En el caso del balneario Leo, el personal ubicado en el acceso notificaba de la situación y les permitía retirar sus reposeras para que se marcharan a otra playa.
Farías dijo que en su unidad estaban clausurados todos los servicios, pero quien tiene paga su carpa podía utilizarla, al igual que los sanitarios. "Es increíble que esté al día con el pago de tasas de todo el año y ahora hagan este planteo por la habilitación", dijo.
Era muy difícil explicarle a la clientela lo que ocurría. Hubo gente que entendió la situación y otra que la tomó con mal humor y optó por cambiar de playa.
Juan Carlos, que alquila en Leo, se mostró sorprendido por partida doble: "No puedo creer que un balneario funcione sin habilitación -dijo- y que la municipalidad se acuerde de revisar los papeles en medio del verano".
El mencionado sector de playas no pertenece al Estado sino a Cabo de las Corrientes SA, pero hay una línea de ribera que sí es pública, y hasta allí deberían poder llegar los bañistas.
"No nos gusta clausurar por clausurar", destacó Armendáriz para ratificar que hay motivos suficientes como para pegar la faja de infracción en los portones. Los responsables de ambas unidades están citados hoy para hacer su descargo en el Juzgado de Faltas.
En tanto, el Concejo Deliberante aprobó una normativa que ordena abrir dos pasos para que los bañistas puedan bajar a la playa sin cruzar por el medio de los balnearios privados.
"Está escrito el compromiso -admitieron vecinalistas-, pero queremos ver la obra."





