Cómo será la puesta en valor de la Plaza Mitre, en el corazón de San Isidro

Así quedará la plaza luego de la reforma
Así quedará la plaza luego de la reforma
Soledad Vallejos
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18 de septiembre de 2019  • 10:54

"La plaza es una belleza. Mejor dicho, fue originalmente una belleza. Hoy le ha ganado el abandono en los caminos, el césped. Y lo más triste, su hermoso reloj floral, ya sin flores, enrejado y cuya maquinaria no se logró reponer. Los días de lluvia las raíces de los árboles van quedando desnudos por falta de protección y sostén, generando un barrial".

Entre los miles de comentarios que registra Google sobre la Plaza Mitre, en el corazón de San Isidro, está el de la vecina María Isabel Ron, que se lamenta por el estado de la plaza, en pleno casco histórico y frente a la Catedral.

No es la única que añora su recuperación. También se queja Julieta Coulter, que vive en San Isidro hace más de 20 años, apenas a tres cuadras de la plaza. "Paso todos los días y me da pena verla así, con las escalinatas rotas, los bancos deteriorados, sin pasto y con las plantas arruinadas. Es un lugar histórico, fundacional, y no puede estar en estas condiciones. Estoy rogando que comiencen los trabajos de recuperación", dice Coulter, que se enteró hace unas semanas del proyecto que encaró el Municipio de San Isidro para su puesta en valor.

Tras haber recibido la conformidad de la Comisión Nacional de Monumentos, la municipalidad comenzará a trabajar para devolverle a la plaza su esplendor de antaño. Un proyecto que propone rescatar todos los elementos originales que integran la autenticidad del paseo, y que fueron previamente relevados: los monumentos, los bancos de época, el reloj floral, las balaustradas, el bebedero, las farolas y el solado de ladrillos originales, fabricados en San Isidro. Con una inversión de $60 millones, las obras durarán un año.

Un render que muestra cómo quedará la plaza
Un render que muestra cómo quedará la plaza

"La Plaza Mitre es el núcleo central dentro del casco histórico de San Isidro. Es un lugar que se reconoce en su identidad propia y, a la vez, proveedor de identidad para los sanisidrenses de todas las localidades. Una plaza, cualquiera sea, es una porción de la traza de la ciudad, afectada a un uso social. Pero esta caracterización adquiere otro registro cuando se trata de una "plaza matriz": plaza fundante e histórica, en cuyos contornos se verifican los acontecimientos públicos más remotos de aquella comunidad. Es la escena privilegiada de la vida local, en la que confluyen y se identifican todos los vecinos, en una cadena de memorias que une al presente con su pasado", explica Marcela Fugardo, directora del Museo Beccar Varela, que realizó una investigación de fotografías históricas para identificar los distintos "cortes de época".

La plaza original fue transformándose a lo largo de las décadas, pero Fugardo señala que se decidió tomar partido por el período que va de 1930 a 1950 como referencia para su recuperación.

"Era el momento para encarar una puesta en valor, y la investigación histórica nos ayuda a respetar su valor de autenticidad. No haremos faroles nuevos que imiten a los originales de la época. Los elementos destinados a reemplazar las partes que falten se integrarán armoniosamente en el conjunto, pero se diferenciarán de las partes originales", explica Fugardo, que recuerda que esta plaza integra el solar declarado como Lugar Histórico Nacional por decreto del Poder Ejecutivo.

La Catedral de San Isidro se encuentra junto a la plaza
La Catedral de San Isidro se encuentra junto a la plaza

Para el subsecretario de Planeamiento Urbano, Diego Augusto, el criterio es mínima intervención y máxima preservación. "En esta línea se van a retirar las luminarias que se agregaron en la década del 90, se removerán las rejas que rodean todos los canteros, se recuperará la traza original de los canteros, se pondrán en valor las escalinatas y las balaustradas de toda la plaza".

El solado característico de la plaza, que se deterioró por el crecimiento de las raíces de los árboles, como describe la vecina María Isabel Ron, será reemplazado, pero mantendrá la misma tipología y el mismo color, en la parte alta de la plaza. En el centro, se incorporará un círculo del mismo solado pero de color gris a modo de huella histórica, para recordar que en esta área existió una glorieta a principios del siglo XX, que comenzó a dar lugar a la morfología actual de los canteros.

En la parte baja del predio se recuperarán los ladrillos "San Isidro" que estén en buen estado para poder realizar una ventana histórica en la parte central de la plaza, mientras que el resto de la superficie se reemplazará por ladrillos similares a los originales. Desde el área de Espacio Público, además, informaron que se mantendrá la arboleda, algo que los vecinos también han reclamado por considerarla vital para conservar este pulmón verde.

Una foto histórica del espacio
Una foto histórica del espacio

Entre las obras que serán construidas de cero se mencionan los nuevos baños público y la creación de un centro de interpretación, que ofrecerá a los visitantes un recorrido visual, histórico y evolutivo de la plaza y su entorno.

  • Los monumentos

Se reubicará el monumento al Hito de la Argentinidad hacia la parte baja de la plaza, en favor de generar un espacio más amplio frente a la Catedral, que dará lugar a mejores visuales y habilitará la generación de un cruce elevado que permita acceder directamente al atrio de la misma. En cuanto al monumento a Mitre, se decidió generar una pequeña escalinata en la parte posterior para permitir el acercamiento al monumento, generando un camino que lo rodea y a su vez una apertura visual mayor en la vereda paralela a la Av. Libertador. Al estar las escalinatas por detrás del monumento, la fisonomía de la plaza no se ve afectada.

  • El reloj floral

Uno de los hitos más importantes que se considera en esta puesta en valor es el reloj central, un emblema turístico para quienes visitan la plaza. Es por este motivo que el proyecto considera su recuperación: no solo del reloj en sí mismo sino también de la morfología de los canteros que lo rodean. La historia confirma que en 1913, el entonces intendente de San Isidro, Adrián Beccar Varela, fue el impulsor de la construcción del reloj Floral, luego de recibir una postal con la foto del reloj floral de Edimburgo, Escocia. Le encargó a José Testorelli la creación de esta pieza para engalanar un espacio de la Plaza Mitre. Este relojero suizo, radicado en San Isidro desde 1887, y su hijo fueron los que pusieron en marcha al famoso reloj el 31 de diciembre de 1913 a la medianoche.

  • La iluminación

Tiene dos instancias: la primera es la puesta en valor de las luminarias originales, y se removerán las luminarias instaladas posterior a la década del 30. Las columnas de iluminación tenían originalmente un globo que luego fue reemplazado por dos tulipas. La intención en este caso es conseguir globos similares a los existentes. Todas las luminarias serán adaptadas para transformarlas en luminarias LED (de luz cálida). En una segunda instancia se colocarán artefactos de iluminación en jaulas al nivel del suelo para resaltar monumentos y árboles y para demarcar los caminos laterales de la plaza.

  • Obras hidráulicas

Se realizará la totalidad de la instalación pluvial de la plaza, con su conexión a la instalación pluvial existente sobre la calle Lasalle. Si bien hoy existe un sistema de desagüe pluvial en la plaza, es muy antiguo y de materiales que ya han quedado fuera de uso.

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