Con un trasplante, un mudo recuperó la voz
Se abre una esperanza para los casos de cáncer de garganta
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Eufórico y agradecido, Timothy Heidler apenas podía creer lo que le estaba sucediendo.
Cuando 19 años atrás perdió el habla al sufrir un profundo corte en la garganta durante un accidente motociclístico, pensó que nunca más volvería a escuchar su propia voz.
Pero, según indicó el periódico londinense Sunday Times, a sólo tres días de concluida la operación, este hombre de 40 años pudo hablar otra vez y deshacerse del molesto dispositivo electrónico que hasta entonces le permitía emitir sonidos, al colocarlo frente a la perforación en el cuello que le aseguraba el ingreso de aire en sus pulmones.
La compleja intervención que hizo posible la recuperación de Heidler fue el primer trasplante exitoso de su clase y demoró más de 12 horas.
El paciente recibió la laringe, la glándula tiroides, que regula el metabolismo corporal, y parte de la garganta de un donante joven que había fallecido a raíz de una hemorragia cerebral.
La delicada tarea de los cirujanos comprendió también la reparación y reconexión de vasos sanguíneos y nervios sensoriales.
La única experiencia similar había sido llevada a cabo en Bélgica 29 años antes, pero el paciente trasplantado murió inmediatamente después de la operación.
En esta oportunidad, en cambio, los alentadores resultados obtenidos llevan esperanza a la gran proporción de la población mundial que hasta ahora debía resignarse a perder la voz como consecuencia del cáncer de garganta o bien, en un porcentaje menor, de accidentes severos.
Científicos que ovacionan
Si bien los cirujanos de la Cleveland Clinic de Ohio, donde se efectuó la intervención, admitieron que se trata de una operación potencialmente riesgosa, no dudaron en afirmar que constituyó un hito en la historia de los trasplantes.
"Es el despertar de una nueva era en materia de trasplantes de órganos "no esenciales", que no están dirigidos únicamente a salvar vidas sino a mejor su calidad", comentó Marshall Strome, la cabeza del equipo de especialistas que realizó la revolucionaria operación.
Por su parte, la reacción de la comunidad científica no hizo más que confirmar su entusiasmo.
Cuando la semana última Strome anunció su logro en una conferencia internacional en Bordeaux, Francia, más de 200 cirujanos y académicos abandonaron su tradicional reserva y lo ovacionaron de pie por más de cinco minutos.
Es que este asombroso avance científico fue la culminación de largos años de investigación.
Los médicos trabajaron en el perfeccionamiento de la técnica durante más de diez años antes de poder devolver a Timothy Heidler el preciado don del habla.
Pero luego de tanto tiempo de silencio, la emoción le jugó una mala pasada a Heindler. Cuando todos estaban pendientes de sus primeras palabras sólo atinó a decir: "Hi, mum!" (¡Hola, mamá!).
Superado el nerviosismo inicial, las cosas cambiaron radicalmente. Parece ser que su laconismo devino en verborragia.
Despertar sensorial
"Recuperar la voz me cambió la vida, estoy tan feliz que no puedo parar de hablar", reconoció al matutino inglés.
Pero Heindler ya no sonaba como siempre. Ocurre que su nueva voz conserva algunas de las características del donante, entre ellas, un tono más grave.
No obstante, su acento permanece intacto, ya que ese rasgo está determinado fundamentalmente por el cerebro y no por las cuerdas vocales, según explicaron los especialistas.
Aunque la operación haya sido un éxito, los médicos continuarán supervisando el progreso del paciente, que aún deberá someterse a otras intervenciones.
Mediante sucesivas operaciones, los cirujanos lograrán que le resulte más fácil tragar y posibilitarán el paso de aire a través de la nariz. Finalmente, cerrarán la perforación de la garganta.
Sólo entonces Heindler comenzará a recuperar gradualmente el sentido del gusto y del olfato. De todos modos, deberá tomar drogas por el resto de su vida para ahuyentar al mayor de los fantasmas: el rechazo al órgano trasplantado.
Sin embargo, a Heindler eso lo tiene sin cuidado: es un sacrificio menor a cambio del milagro de haber recuperado la voz.


